Economía

 

Apertura de importaciones 29.08.2017

Que el último apague la luz

Un nuevo paso en la quita de aranceles para productos extranjeros va a provocar que haya dos mil personas más sin trabajo en Argentina. Apyme convocó a la unidad de los sectores productivos y sociales perjudicados por la política económica.

La nueva quita de aranceles para importaciones de bienes de capital usados pone en zona de riesgo a dos mil empleos. Así lo advirtió el flamante titular de la Cámara Argentina de Pymes Proveedoras de la Industria de las Telecomunicaciones (Cappitel), Eugenio Hadges, quien no ocultó su preocupación por la decisión gubernamental de eliminar posiciones en el Régimen de Incentivo Fiscal y de aranceles para importaciones de bienes de capital usado.

Días atrás, por medio del decreto 593/2017, el ejecutivo sacó del listado de posiciones que integran el Régimen de Incentivo Fiscal. La posición arancelaria en cuestión, la 9406.00.92, corresponde a construcciones prefabricadas que incluye galpones y módulos habitacionales para las industrias de la energía, el petróleo, minería y construcción.

En este sentido, Hadges dijo que “se desconoce con qué criterio fueron excluidas las posiciones, ya que no fueron convocados los sectores involucrados para evaluar el impacto de esta decisión”, tras lo que hizo hincapié en que con esta decisión, el Gobierno provoca una situación en la que muchas pymes que hasta ahora abastecían un debilitado mercado interno, van a tener que competir desde una posición absolutamente desventajosa con importaciones, fundamentalmente chinas.

La cosa en sencilla. Además de la pérdida de puestos de trabajo que originará, la importación de bienes de capital implica la salida de dólares del país, por lo que el Estado recauda menos ingresos por impuestos lo que pone, aún más, en tensión al déficit fiscal. Pero para eso, el Gobierno Cambiemos tiene una receta: el endeudamiento a cualquier precio.

“Por cada mil pesos de facturación de una pyme, el Estado percibe 390 en concepto de impuestos, que al importarse esos productos dejan de ingresar”, precisó el dirigente gremial empresario y remarcó que esta decisión se suma a la medida por la que se elimina el arancel al ingreso de bienes de capital usados para las industrias petrolera y minera”.

Apyme

En este contexto, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) convocó a la unidad de los sectores productivos y sociales perjudicados por la política económica que impone el gobierno que advirtió, intenta exhibir índices de actividad que señalarían algún grado de crecimiento económico durante los últimos meses pero sólo son “un rebote respecto del pozo de 2016 y están muy lejos de beneficiar al grueso de la producción y el consumo local, fuente de ingresos de las Pymes”.

Apyme recordó que, incluso de acuerdo a los datos del Indec, la actividad continúa un 1,1 por ciento por debajo del registro de 2015. “Aun en la Construcción, un rubro favorecido por la obra pública preelectoral, el aumento del 13,2 respecto del año pasado es inferior en 5,5 por ciento respecto de 2015 y se perdieron 21 mil puestos de trabajo”.

Tras lo que resaltó que en lo inherente a la actividad industrial, “pese a la mejora interanual, aún está 5,3 por ciento debajo de las cifras oficiales de hace dos años” y añadió que en rubros enteros como el calzado, textiles, línea blanca y madera, entre otros, se está lejos de cualquier señal de recuperación, comportamiento similar al que se advierte en actividades de servicios vinculadas con el consumo, como el comercio, hoteles y restaurantes, entre otras.

Asimismo, puntualiza que la caída promedio en las ventas es constante como consecuencia de un mercado interno destruido y la constante suba de importaciones. Por eso, “lejos de ganarle ‘por goleada’ a la inflación, el poder adquisitivo de los trabajadores privados y estatales fue en julio un 7,5 por ciento menor al observado en noviembre de 2015”, en tanto que desde que Mauricio Macri es presidente, el salario real mediano acumuló, en promedio, un retroceso del seis por ciento.

De ahí que Apyme advierta que la mayoría de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas y el trabajo nacional “siguen al margen de una política que no los contempla” y que por este camino “el crecimiento no llegará a todos, sino que seguirá beneficiando a una cúpula de grandes corporaciones en perjuicio del entramado productivo local”.

Y aclara que “son las mismas que en nombre del ‘republicanismo’ no dudan en influir sobre las instituciones, en una actitud antidemocrática que demuestra sus verdaderos intereses, ajenos al bienestar del conjunto de los argentinos”.