¡Hasta la victoria siempre!

A dos años de su partida6.2.18

Presente, ahora y siempre

Un acto ante el Congreso recordó a Lohana Berkins, su lucha por el colectivo trans y por una sociedad mejor no capitalista. “Este año su recuerdo es más fuerte”, señaló la activista travesti y militante del PC, Florencia Guimaraes García.

“Fueron dos años muy duros, sobre todo por el contexto político que vivimos gran parte de la sociedad y, sobre todo, en la comunidad travesti y trans”, de esta manera, la activista travesti y militante del PC, Florencia Guimaraes García, reflexionó a dos años del fallecimiento de Lohana Berkins “una referente latinoamericana y a nivel mundial”.

Y fue ayer al cumplirse el segundo aniversario que un importante grupo de personas respondió a una convocatoria de la Corriente Nacional Lohana Berkins del Partido Comunista que la recordaron y reafirmaron la lucha que Lohana libró por encontrar justicia por el asesinato de Diana Sacayan.

Por tal motivo, entre otros, ante el Congreso se dieron cita el titular del PC, Víctor Kot, integrantes de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, CTA, ATE, Suteba, Revolución Abolicionista, Asamblea Lésbica, la Comisión de Familiares y Amigos Justicia por Diana, Marlen Wayar, Ana Maria Ramb, Nora Cortiñas y Tati Almeida.

Entre quienes se dirigieron a los presentes, estuvieron la responsable de Diversidad del PC, Romina Pereira y por diferentes grupos del colectivo travesti, Marlen Wayar, Alessandra Luna, Lara Bertolini, Caro Ibarra, Noelia Luna, Angie Pitala y Alma Fernández.

Asimismo, en representación del Comité Central del PC, lo hizo Sergio Nombarasco , al tiempo que otras que hablaron son Diana Maffia y Claudia Korol, en tanto que el cierre del acto, estuvo a cargo de Florencia Guimaraes.

También cantaron las sobrinas de Lohana, Ludmila y Ana, y actuó el grupo de percusión Las Tumbaderas. En Santa Fe, Entre Ríos y Misiones, se llevaron a cabo actividades conmemorativas.

Abrazo

Florencia Guimaraes recordó que, a poco de partir, Lohana recalcó que “’el tiempo de la revolución es ahora’, porque ella ya sabía lo que se venía, sabía que las travas íbamos a ser las primeras en comernos la represión del gobierno que asumía y así fue, porque lo primero que hicieron fue reprimir a las compañeras en La Plata, requisarlas en la vía pública, violar la ley de identidad de género y revisarlas por varones”.

Por eso, insistió, “fueron dos años muy intensos y con un gran vacío porque se nota abismalmente la ausencia de Lohana Berkins, nuestra referente en Argentina y a nivel internacional también”.

En este contexto, denunció que “hay un retroceso en lo que tiene que ver con nuestra comunidad de parte de la sociedad” y tras destacar que “con Lohana y con Diana Sacayán esto no pasaba” lamentó que, ahora, “faltan nuestras referentes, que jamás hubieran dejado que nos permitamos esto”.

Asimismo, Florencia Guimaraes no dudó cuando explicó que “este año su recuerdo es más fuerte que en el anterior, hay muchas cosas que se mueven y este año, particularmente, es como un poco más sentimental para mí y para una gran parte del movimiento”.

Por eso, “lo vivimos con mucho amor que es lo que ella quería y lo que ella decía. Nos abrazamos todas y todos quienes comparten ese sentimiento, no sólo por Lohana sino por sus luchas y todo lo que dejó”.

 

 

DE ENTREVISTA INÉDITA A LOHANA BERKINS6.2.18

“Soy un instrumento de la Revolución y hay cuestiones que van más allá de mi identidad”

En febrero de 2013, la histórica referente comunista habló con NP sobre el aporte del PC a las luchas de género, pero también sobre el trabajo de las travestis en ese sentido.

Hacia febrero del 2013, cuando en materia de diversidad ya se había avanzado en Argentina con el Matrimonio Igualitario y la revolucionaria ley de Identidad de Género, hablamos con Lohana Berkins quien, sin retacear la alegría que le habían provocado esas victorias del colectivo Lbgti, no escatimó observar lo mucho que todavía faltaba y aún falta.

Por motivos de espacio, oportunamente esa entrevista de Nuestra Propuesta, realizada hacia febrero del 2013, no ingresó en las páginas de nuestro periódico. Pero la ofrecemos aquí, inédita, cuando se han cumplido dos años de la muerte de la activista y el país, con las derechas en el poder nuevamente, necesita de las firmes convicciones de esta histórica referente del Partido Comunista.

 

—¿Qué aporte sentís que las comunistas hicieron al movimiento feminista en Nuestra América? ¿Y las travestis?

—Hay que separar lo que originalmente se llamó “Movimiento de mujeres”, que después se fue ampliando por la lucha de género e, indudablemente, por la de la diversidad sexual, a la cual en Argentina como en Latinoamérica las camaradas comunistas hicieron un gran aporte. La creación de la Federación de Mujeres cubana, con Vilma Espín, por ejemplo. Hay grandes aportes. Y acá nosotras también hicimos el aporte, no sólo sosteniendo las banderas históricas del Movimiento de mujeres, como las de la prostitución no vista como un trabajo, la de la legalización y descriminalización del aborto o la de la lucha contra la violencia de género, que en esta coyuntura política todo eso tuvo eco. También con el matrimonio igualitario, aunque por ahí no sea esta última una bandera específica, pero sí hicimos un aporte grande al debate. Pero sin duda alguna el papel que hemos jugado en la transformación revolucionaria es en la obtención de la ley de Identidad de Género, donde sí ahí tomamos protagonismo entendiendo la importancia que tenía. La agenda pasa en este momento por esas aristas pero, sin duda, la gran deuda de la democracia es la legalización y despenalización del aborto. Aunque sobre violencia contra las mujeres ahora se ve más, se habla. Pero… ¡el trabajo que costó en el movimiento instalar estas agendas! Estos eran temas que no eran prioritarios, siempre se los ponía como tangencialmente y no se les daba la centralidad que se les está dando. Otro aporte positivo que hizo el Partido fue cuando me dio el primer empleo público, cuando fui secretaria de Patricio (Echegaray). Y hoy se han creado cooperativas y hasta los ministerios tienen programas. Muchos partidos nos han abierto sus propias secretarías. Fijate cómo un hecho tan pequeño ha tenido una repercusión tan grande en uno de los sectores más marginalizados en la cuestión medular del empleo: el de las travestis. Así que la verdad es que nosotras acotamos que en los encuentros nacionales de mujeres que se hacen en distintas provincias, todos los años hemos participado, muchas de manera orgánica. Algunas vamos siempre desde nuestra mirada revolucionaria, desde nuestra mirada crítica y tratando de ampliar los márgenes del debate, para no sólo ver la puntualidad sino la cuestión mucho más general, combatiendo siempre al patriarcado y al capitalismo, que son dos cosas iguales.

—El marxismo visualiza a la lucha de género dentro de la lucha de clases, ¿cómo entendés esta óptica?

—Yo creo que la clase no es la única contradicción. Nosotras lo que hacemos, desde esa perspectiva de clase, es ampliar el debate porque si no queda medio truncado. La verdad es que siempre fue así, pero hay otras grandes contradicciones que tiene la clase. Están la corporalidad, el género, la diversidad sexual, porque para mí resolver todo dentro de los términos económicos no va a resolver los problemas. En sociedades supuestamente muy avanzadas en términos económicos tienen los mismos conflictos que tenemos en cualquier otro país y se suscitan las mismas contradicciones. Está demostrado que no es así, que hay que profundizar porque si no se profundiza el debate la verdad… No se puede analizar sólo al capitalismo sin analizar el patriarcado, por ejemplo. En muchos puntos son vertientes iguales y en otros no, pero siempre la explotación está dentro del capitalismo como dentro del patriarcado.

—¿Cómo ves a la ciencia con respecto a los progresos en las luchas del colectivo travesti y trans?

—La ciencia también es una herramienta ideológica. Aunque la disciplina de la medicina ha sido una de las herramientas más peligrosas que usaron los gobiernos más reaccionarios, como a los fundamentalismos religiosos, para disciplinar los cuerpos. Esto no es inocente. Históricamente, cuando se empezó a plantear la menstruación de la mujer, que no hace mucho tiempo se decía que cuando la mujer menstruaba estaba histérica... La sexualidad también, como una cuestión de normalización, era tratada a través de la medicina. Que eran patologías, que eran desviaciones… ¡Incluso se dijo que nosotras éramos desviaciones pequeño burguesas, que el tema del género, de la diversidad sexual eran cuestiones pequeño burguesas! Por eso digo que la medicina no es inocente y realmente veo que mañana, cambiando el escenario político… Eso aún se ve en los países latinoamericanos, donde tenemos, por suerte, un Correa o un Chávez, pero no se puede avanzar porque lo que se contrapone al derecho son justamente estas ciencias y los fundamentalismos religiosos, que instrumentalizan cualquier negación a la ampliación de derechos a través de la ciencia. “Eso es una aberración, una desviación”, dicen. Y los fundamentalismos religiosos dicen que es un pecado, que es una actitud anti natura. A eso me refiero cuando digo que la ciencia cuando quiere ser aplicada puede ser puesta al servicio de estos fundamentalismos de la derecha. A mí me parece también que son cuestiones peligrosas, por eso decíamos que para la cuestión la clase no es la única contradicción. No son poco los modos de disciplinamiento que tiene el sistema capitalista para no avanzar en cuestiones de derechos dentro de la división entre clases. Una clase económica poderosa tiene otras herramientas que son utilizadas fuertemente en cuestiones de disciplinar a los cuerpos.

—Pensemos que hasta entrado el siglo veinte la frenología se consideró una disciplina científica…

—La capacidad de entendimiento estaba medida a través de esas disciplinas. Incluso el deseo. Y una de las grandes negaciones fue que todo era una cuestión biológica quitando una cuestión fuerte, que es la que sabemos hoy porque quedó fuertemente demostrada y es que hay muchas cosas que son construcciones sociales. Estas creencias se han ido formando en mitos y se han ido naturalizando dentro de la sociedad. Fijate que en la Revolución Francesa, que muchas y muchos tomamos como gran ejemplo de emancipación, la participación de las mujeres fue muy activa, pero cuando se armaron los centros de discusión del poder a las mujeres no les dieron la misma importancia, no les dieron un lugar destacado, por lo que la igualdad dentro de las tres premisas fundamentales de la Revolución Francesa sólo se entendía en el marco de los varones y no se extendía a otros marcos.

—No por nada esa Revolución terminó declarando los derechos del Hombre.

—Claro. Como cuando un gran filósofo dijo “está en peligro la humanidad… y las mujeres”. Dentro de esa concepción, aún hoy en muchos lugares no se pone a las mujeres, ni hablar de la diversidad sexual. En términos de lo que ha producido el capitalismo, en los poderes más altos hay mujeres, pero en un cuello de botella en el que hay una cada diez varones. Ahora, si ves dónde se produce el cuello de botella es justamente en los lugares más altos de poder, o están en las bases sosteniendo el trabajo concreto o son las que organizan y hacen el trabajo. Pero no llegan a decisiones de poder. La mujer todavía sigue vedada a la economía real. Pero hay un montón de cuestiones, el derecho al aborto es otra realidad. ¿Quién dictamina? Un Papa (Benedicto XVI), que ahora se ve envuelto en uno de los mayores escándalos de la Iglesia Católica por corrupción, por violación de menores… Ahora, ellos como varones se podían permitir eso, pero todavía tenían el tupé de regular el cuerpo de las mujeres. Más clarito imposible.

—Por situaciones de esa índole, justamente, ¿se puede decir que la lucha por la diversidad sexual y la lucha feminista están aunadas en algún punto?

—Totalmente. No existiría una sin la otra. El movimiento feminista, justamente, tiene una de sus premisas mayores en que “la biología no es destino”. Eso pone a la luz lo que históricamente se intentaba mantener dentro de las cuatro famosas paredes. O como una frase que escuché una vez en un congreso del Partido y no me acuerdo de quién era y que decía “mujer, en el comedor de tu casa se decide el destino de la humanidad mientras vos cocinás” o algo así. Todas estas cuestiones siguen y siguen realmente inamovibles. Es verdad que se ha movido mucho, es verdad que están tambaleando muchas cosas. Esto del Papa es para mí el inicio del cuestionamiento de los mitos fundantes de esta sociedad. Porque, ¿qué es lo que hizo el feminismo? Justamente sacar a la luz lo que se quería mantener ajeno. Puso a la luz pública la desigualdad, la opresión en que vivían las mujeres, la violencia doméstica, el incesto y también el tema del cuerpo, “mi cuerpo no puede seguir siendo propiedad de un señor feudal o de un gran patriarca”. El feminismo abordó y empezó a fertilizar todas estas cosas que no se querían ver y que hoy se ven en el fruto. La diversidad sexual tiene que estar eternamente junto al feminismo, que empezó a cuestionar todas estas cosas.

—¿Y cómo juega en la cuestión de la diversidad sexual la elección personal?

—No sé si podemos decir que todo el mundo puede elegir. Una de las caras más terribles que muestra el capitalismo dice que estamos en un mundo endeudado, en un mundo donde se ha decidido todo y en un mundo en el que la capacidad de negociación o de margen o de corrernos, es muy poca. Tampoco hay que generalizar, habrá tantas historias de gaysitud, de lesbiandad, de travestismo, de intersexualidad, como personas habemos. Lo que tengo claro es que no es una cuestión biológica. Simone de Beauvoir dijo que “mujer no se nace, se hace”, así digo yo que no se nace travesti sino que una se hace travesti. La capacidad de elegir es, justamente, lo que todavía hay que cuestionar, porque aún en esta sociedad no podemos decir que vivimos en un país gay friendly, hay un Buenos Aires en donde se concentra la mayor cantidad de activistas pero, ¿cuántos activistas gays y lesbianas pueden decir justamente que lo son? ¿Cuántas travestis podemos decir, además, que pertenecemos a un partido, que tenemos la posibilidad de emancipar nuestra voz? Yo acabo de venir de Salta y la verdad es que deja mucho que desear la voz de la Iglesia allá, una Iglesia totalmente condenatoria, controladora, donde los poderes siguen siendo el gobernador, la policía y el médico. Lo que tengo claro es que la gaysitud, la lesbiandad, el travestismo, a mi no me cuestionaron, a mí misma no me produjeron ninguna contradicción. De volver a nacer yo creo que, como muchos compañeros y compañeras, elegiría ser exactamente lo mismo que soy. Cuando tuve la posibilidad de firmar la paz con mi propio cuerpo nada me conflictuó. Siento orgullo de ser comunista, travesti, salteña, periférica. De ser Latinoamérica toda, que camina, que se rebela, que está, que lucha, que tiene una digna rabia. Todo eso es lo que a mí me forma el orgullo. Y si sólo te hablara desde mi identidad estaríamos hablando de sólo una parte, porque también soy feminista y miro con los ojos del feminismo. Soy un instrumento de la Revolución y hay cuestiones que van más allá de mi identidad que no puedo callar.

Hasta la Victoria

25.1.18

Roberto Basilio Gómez, su fallecimiento

Falleció, tras una larga enfermedad, Roberto Basilio Gómez, quien desde muy joven y hasta sus últimos días, se destacó como un luchador y militante del partido Comunista de la localidad bonaerense de San Nicolás, fue varios periodos miembro del Comité Central partidario.

Desde hace algunos años, Gómez venía llevando a cabo un importante aporte a la lucha y organización de los jubilados, pero su trayectoria militante ya lo había llevado a aceptar diferentes desafíos. Entre otras cosas, varias veces fue candidato a concejal y ocupó cargos en el secretariado local del PC.

Su militancia comenzó temprano, cuando apenas era un estudiante de la Enet 1 y, a principios de los 70, se destacaba participando en las históricas jornadas de las tomas de la escuelas secundarias.

Años más tarde, se desempeñó como electricista bobinador en Somisa y en Ternium Siderar. Formó parte de de diversas instituciones, entre ellas Anarl, ya que recibió la rehabilitación y contención que brinda esa institución.

Asimismo, desde posturas certeras y críticas, aportó desde la acción a las gestiones municipales y, fundamentalmente, a la delegación de Campos Salles, localidad en la que vivía y en la que construyó su familia. Había nacido un 7 de junio de 1955, sus camaradas del PC lo honran desde la certeza de que su aporte contribuyó a la construcción del socialismo.