Lona al banquillo, peor con privilegios

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Es el ex juez que está imputado en la causa abierta por el secuestro y desaparición forzada del ex gobernador de Salta, Miguel Ragone.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 de Salta, comenzó el juicio oral y público al ex juez federal, Ricardo Lona, en la causa en la que está imputado de perpetrar delitos de encubrimiento y prevaricato en relación con el secuestro y desaparición forzada del ex gobernador de esta provincia, Miguel Ragone.

También se imputa al ex magistrado por otros delitos de lesa humanidad: el asesinato del comerciante Santiago Arredes y la tentativa de homicidio de Margarita Martínez de Leal.

Los organismos de defensa de los Derechos Humanos que actúan en Salta, coinciden en recalcar que es “histórico” este juicio, el undécimo que se celebra en la provincia sobre delitos de lesa humanidad que fueron perpetrados durante el terrorismo de Estado.

Vale recordar que el secuestro de Ragone -único ex gobernador desaparecido-, tuvo lugar el 11 de marzo de 1976 en la ciudad de Salta y fue perpetrado por miembros del Ejército y de la Policía de la provincia.

Durante el mismo hecho, los secuestradores asesinaron a Arredes e intentaron ultimar a Martínez de Leal, con la finalidad que el secuestro quede sin testigos.

Las querellas acusan a Lona de participar en la desaparición y asesinato de Ragone, por lo que piden que se lo condene a perpetua.

Al respecto, desde Encuentro Memoria, Verdad y Justicia –organismo que forma parte de la querella-, se recalcó que el entonces magistrado actuó en conjunto, coordinada y sistemáticamente dentro de un plan genocida en hechos que sucedieron desde 1975 a 1977.

“Esta es la audiencia de debate que todos esperábamos y que lleva 43 años de impunidad, quince años de suspenso sistemático acorde a lo que la justicia implementa cuando no quiere juzgar”, señaló desde el PC provincial, Bertha Lozano.

Pero lamentó que, pese a que es un juicio oral y público, “tiene todas de lo que no debe ser” ya que “no se pudo ver al acusado en las primeras horas ni se pudo escuchar al tribunal y se evitó la presencia de la prensa en la sala, con la excusa de que había poco espacio”.

Por lo que, advirtió que “hablamos de un juicio histórico de relevancia nacional e internacional, con características claras de injusticia, con jueces cómplices del cómplice de lo que fue la terrible época nefasta del terrorismo de Estado y genocidio argentino, como corolario de lo que fue la peor audiencia por su motivada espera”.

Y, en este sentido, acusó al Tribunal de “mimar” a Lona quien, además, “tiene el beneficio de la prisión domiciliaria por la Masacre de Palomitas y “salió del Tribunal a la calle con las manos libres y sin esposas”.