Vecinos de San Luis reclaman por sus derechos

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Familias del asentamiento de la Ex Aduana cortaron las calles en reclamo de la situación de vulnerabilidad en la que viven y para repudiar la violencia de las fuerzas represivas hacia la comunidad. 

Los habitantes del asentamiento de la Ex Aduana de San Luis cortaron las calles para visibilizar la situación de miseria y  vulnerabilidad a la que se deben enfrentar, en un barrio en el que 46 familias están a la espera de medidas que nunca llegan.

El predio está ubicado a metros del corredor vial que cruza el Puente Blanco, en la Ciudad de San Luis. En el mismo el barro, la caña y el nylon son gran parte de los materiales que los vecinos utilizan para armar sus casas.

“Estamos viviendo en condiciones insalubres para los menores. El humo es tóxico y la basura con la que vivimos también. Cuando caminas pasas entre los cables”, expresó Jesica Guzmán, vocera del reclamo e integrante del Partido Comunista de San Luis.

En ese sentido, apuntó contra las fuerzas represivas al señalar que “estamos cansados de que nos señalen como delincuentes por vivir en un contexto de absoluta precariedad, somos trabajadores. Hay oficiales que siempre entran al barrio y violentan”.

“Por ser asentamiento y no tener los derechos básicos no podemos reclamar porque no te toman las denuncias, entonces exigimos ser legales, no queremos estar más en la ilegalidad”, continuó Guzmán.

Al mismo tiempo expusieron la falta de los servicios básicos. Por los cuales han efectuado reclamos sin obtener respuestas. En esa línea, la militante comunista indicó que hay un solo contenedor de basura en todo el predio y por lo tanto la situación de higiene es crítica y peligrosa para los niños.

El agua es otra necesidad para los vecinos de este asentamiento, que se encuentran enganchados al acueducto del espacio verde del Barrio Pedro Payero, la única forma que tienen de acceder a un líquido potable.

En esa línea, en el reclamo los vecinos insistieron en que el Estado garantice el acceso a la legalidad para hacer de la zona un verdadero barrio y que el mismo ya no sea un “secreto”.