¿Quiénes son los terroristas?

Política
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El secretario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Schulman, salió al cruce del decreto que declara a Hezbollah como organización terrorista.

“El gobierno dictó el decreto 489/2019 para crear un registro de “terroristas”, clasificación que correrá a cargo de fiscales, investigadores de la UFI o los organismos internacionales hoy sometidos a Trump y su grupo de delirantes anticomunistas y guerreristas”, advirtió el, secretario de la Liga, José Schulman, al referirse a la decisión del ejecutivo de declarar a Hezbollah como organización terrorista.

Vale recordar que Hezbollah es un partido político que integra el gobierno de El Líbano, país con el que Argentina posee relaciones diplomáticas plenas. 

Al respecto, Schulman añade que, por la disposición del Gobierno Cambiemos, “será ‘terrorista’ el que a los Servicios de Inteligencia de la Argentina (hoy conocidos popularmente como la cloaca), pero también losde EE.UU., Israel o Colombia,les interese”, ya que “por simple opinión pueden abrir investigación y ser causal de inscripciónen el Archivo”.

Y recuerda que el decreto reglamenta leyes votadas durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, “a las cuales nos opusimos férreamente, como la modificación del Código Penal del año 2007, la ley 26734 del 2011 y el decreto 918 de 2012”. 

Tras lo que recalca que “las leyes represivas se adoptan para reprimir y las y los que las votaron hoy deberían reflexionar sobre su responsabilidad en la creación de este monstruo totalitario que puede registrar como ‘terrorista’ a cualquier persona física u organización social por el simple trámite de que un fiscalconsidere pertinente una investigación sobre cualquiera”.

Y enumera que el Artículo 25, Información a Inscribir, señala que “deberá inscribirse en el Registro la información correspondiente toda persona humana, jurídica o entidad sobre la que haya recaído resolución judicial o del Ministerio Público Fiscal que le impute o admita la formalización de una investigación por alguno de los delitos cometidos con la finalidad específica del artículo 41 quinquies o alguno de los delitos del artículo 306 del Código Penal de la Nación, o aquellos delitos equivalentes vigentes con anterioridad a la sanción de la Ley 26.734”.

También señala que “toda persona humana, jurídica o entidad incluida en las listas elaboradas de conformidad con la Resolución 1267 (1999) y sucesivas y concordantes del Consejo de Seguridad de la ONU”.

Otro punto indica que “toda persona humana, jurídica o entidad sobre la cual la Unidad de Información Financiera (UIF) haya ordenado el congelamiento administrativo de activos previsto en el artículo 6, último párrafo, de la Ley26.734 y el presente decreto”.

 

Advertencia

 

Por todo esto, el secretario de la Liga recalca que el decreto consolida el criterio de que pensar distinto puede ser un delito y “sepulta de una puñalada cualquier atisbo de presunción de inocencia” y, al aceptar como indiscutible el listado del Consejo de Seguridad de la ONU “se pretende dar una pátina de legalidad al esperpento, adjudicando seriedad a un órgano que no ha podidoni queridoimpedir todas las guerras desatadas en nombre de la lucha contra el ‘terrorismo’, desde la Invasión de Irak hasta la actual Guerra Integral de cuarta generación por la totalidad de medios que se usan, contra Venezuela”.

Asimismo, recuerda que en 1902 el Estado Argentino inauguró la larga serie de leyes represivas y anticomunistas y que el pretexto “siempre fue el mismo: combatir enemigos externos infiltrados en la sociedad argentina a los que hay que extirpar violentamente”.

Mientras tanto, “el Ejército Argentino encabezó los golpes de Estado de 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976 cometiendo una y otra vez miles de violaciones de los derechos humanos en nombre del sagrado interés nacional hasta llegar al Genocidio de 1974/1982”.

Tras lo que hace hincapié que “los crímenes de Santiago Maldonado, Luciano Arruga, Rafael Nahuel o la desaparición de Julio López, por el contrario nunca han generado el menor signo de preocupación o siquiera cristiana compasión”.

Por lo que, “la inscripción de Hezbollahcomo primer registro ‘a medida’ de la política de guerra de EE.UU. contra Irán en la que se inscribe descaradamente la llamada Causa Memorandum Irán, confirma lo grotesco del procedimiento, nos conecta con un grave conflicto armado en el Medio Oriente y solo augura problemas para todas y todos”.

Y después de advertir que “nuestra experiencia de más de ochenta años nos genera la mayor preocupación”, recalca que, casi siempre, tras este tipo de anuncios “ha venido un periodo de mayor restricción a las garantías y espacios democráticos”, por lo que “haremos todos los esfuerzos para que esta vez no suceda”.