Días difíciles

Política
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Un nuevo Golpe de Estado en América Latina es orquestado por EE.UU. para reordenar la región. Esta vez le tocó a Bolivia, que sufre una avanzada fascista y racista.

Ayer por la noche, la senadora Jeanine Añez se autoproclamó presidenta de Bolivia. Lo hizo dos días después del golpe de Estado que obligó a renunciar a Evo Morales Ayma y a Álvaro García Linera.

De inmediato Morales denunció en su Twitter que “se ha consumado el golpe más artero y nefasto de la historia. Una senadora de derecha golpista se autoproclama presidenta del senado y luego presidenta interina de Bolivia sin quórum legislativo, rodeada de un grupo de cómplices y apañada por FFAA y Policía que reprimen al pueblo”.

Después de 48 horas en las que oficialmente Bolivia no tuvo presidente, la designación de Añez pretende darle un aspecto de legalidad al período que se abre hasta un nuevo llamado a elecciones, que algunos aventuran podrían convocarse para fines de enero.

Pero esa fecha está demasiado lejos y, hasta entonces, será Añez quien autorice todo acto de gestión gubernamental, incluso aquellos vinculados a la brutal represión como los que -desde el fin de semana- vienen perpetrando en forma conjunta integrantes de las Fuerzas Armadas, policiales y bandas paramilitares.

“Está nublado de oscuridad todo Bolivia”, señaló el presidente de la juventud departamental del MAS, Orlando Pozos, al describir el panorama que vive ahora su país donde, recalcó, “se ha consumado un Golpe de Estado cívico, militar y policial con persecución a dirigentes políticos y a sus familias”.

Consumado golpe, la región de El Alto movilizó masivamente en defensa de su legítimo presidente y resiste la represión. “En El Alto ha sido donde los militares declararon estado de sitio, secuestraron y han tratado de acabar con la movilización que se manifestaba en esta zona”, denunció Pozos.

Y volvió a hacer hincapié en que “hay un golpe fascista que, lastimosamente, está causando persecución en los sectores del MÁS”.

Pero esto no es todo. “Han quemado un símbolo como la Whipala que representa a los sectores indígenas, no solo de Bolivia sino del mundo”, explicó y remarcó que “esto es una clara muestra del carácter racista que tiene este golpe”.

 

Resistencia

 

Pero aunque el golpe se consumó y avanza la persecución, se multiplican piquetes, los sectores populares se organizan y, en este contexto, ayer, la Central Obrera Boliviana (COB) advirtió que “si no se estabiliza el orden constitucional”, va a convocar a “una huelga generalizada”.

La COB fue clara: “líderes políticos y cívicos que han ocasionado todo este caos, les damos 24 horas para restablecer el orden constitucional, la paz social y la unidad del pueblo boliviano y evitar más derramamiento de sangre y violencia”, advirtió.

Así las cosas, anoche mientras Morales llegaba a México, en Bolivia arreciaba la cacería de brujas que, sobre todo en El Alto, tomaba características terribles. “Hay asesinados, secuestrados y terror, sobre todo en El Alto”, insistió Pozos.

“Lamentamos esta situación que está viviendo el país, este golpe masacra y mata a nuestra gente, al pueblo organizado y humilde”, sostuvo el dirigente del MAS y recordó que la represión se objetiva -sobre todo- en líderes sociales y sus familias.

Asimismo, denunció que “hay muchos presos, nadie sabe cuál será el número exacto, pero son muchos”, puntualizó y añadió que “muchos son jóvenes y algunos están heridos por impactos de bala”.

Y fue claro al recalcar que, aunque “hoy por hoy, como dirigentes, estamos perseguidos política y militarmente por estos golpistas, seguimos haciendo resistencia desde nuestra trinchera contra este golpe fascista cívico-militar”, tras lo que indicó que “las organizaciones sociales están movilizadas, el conflicto está desplegado en todo el territorio nacional y siguen los bloqueos pacíficos”.

La designación de Añez plantea, al menos por ahora, un principio de acuerdo hacia adentro del bloque de poder que ejecutó el golpe que -cada vez está más claro- fue diseñado en EE.UU.

¿Pero más allá de coincidir en la represión, podrán las facciones golpistas ponerse de acuerdo a la hora de gobernar?

“Todo lo que hicieron es inconstitucional”, recuerda Pozos e incluye en esta caracterización a la designación de Añez.

Y recalca que “en lo que sí están de acuerdo es en su voluntad de acabar con las organizaciones y los movimientos sociales”, tras lo que recordó que la convocatoria irregular que invistió a Añez, “se hizo al estilo facho”, ya que “integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista y otros paramilitares, amedrentaron a los parlamentarios del MAS que son mayoría”.

Mientras tanto, al cierre de esta edición, se esperaba que los parlamentarios del MAS se reunieran para convocar a una sesión en la que, según se anunció, rechazarían la dimisión de Morales y García Linera.

“Las organizaciones sociales han señalado que no aceptan la renuncia del Presidente Morales y que, por lo tanto, hay un golpe de Estado”, destacó Pozos y señaló que “en Bolivia hay una dictadura militar, pero Evo es nuestro presidente actual de Bolivia”.