Cuál será la mejor forma de esconder un elefante? Cavallo en la Rosada?

Economía
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¿Se entrevistó el ex ministro con Mauricio Macri? Nadie lo desmiente en el ejecutivo. Una historia de coincidencias, favores mutuos y, sobre todo, de una clara identificación de intereses de clase.

Mediáticos y vedetongas operados por servicios, que dirimen internas por medio de operaciones que ocupan horas y horas de pantalla. El FMI que vuelve a instalarse en la decisión de política económica del país y un presidente, que dice que es mentira que las tarifas sean impagables, ni siquiera puede responder cuando le pregntan cuánto gana un jubilado.

El clima de degradación que se naturaliza desde la massmedia de gobierno y redes sociales invadidas por trolls pagos por La Rosada, avanza casi tanto como la caída del salario y la inflación, que convierten al pueblo en la variable de ajuste de una feroz transferencia regresiva de riqueza. Y, encima, Domingo Felipe Cavallo asesora a Mauricio Macri.

La versión -nunca desmentida- que recorrió durante los últimos días los pasillos de la Casa Rosada, hasta instalarse, habla de un encuentro entre el presidente y el ex ministro de Economía que habría recomendado poner en el frezzer a Nicolás Dujovne y Luis Caputo y entregarle más poder a su discípulo predilecto, el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger.

Mentira o verdad y aunque la cosa pueda tener algo de mito urbano, lo cierto es que desde que está instalado al frente del Central, Sturzenegger nunca ocultó sus entrevistas con Cavallo.

Pero también es verdad que hay muchos puntos en común entre decisiones del Gobierno Cambiemos y otras que adoptó Cavallo a lo largo de su vasta carrera en la administración del Estado.

Desde 2015 los jubilados perdieron, en promedio, el trece por ciento del poder adquisitivo de sus haberes, lo mismo que cercenó la decisión tomada por el entonces ministro de Economía de Fernando De la Rúa y Patricia Bullrich, quien en ese momento tenía a su cargo la cartera de Trabajo.

Otro dato señala que deuda y fuga -dos pilares del Gobierno Cambiemos- fueron parte sustancial de cada momento en que Cavallo ocupó cargos públicos.

Licuadora

Pero esto no es todo. Macri le debe mucho a Cavallo desde que, como presidente del Banco Central, facilitó primero que mediante la bicicleta financiera -¡Oh, otra coincidencia!- propiciada durante la dictadura se alzara con dólares baratos que Socma fugó al extranjero.

Y cuando fue el momento en que debían pagar su deuda, el Central de Cavallo estatizó los pasivos de corporaciones, entre ellas Socma, que licuó entre todo el pueblo argentino 170 millones de dólares que debía.

Su segunda etapa en el Estado, lo encontró de la mano de Carlos Saúl Menem, primero como el canciller que abrochó la entrega de las empresas públicas a transnacionales y después a cargo de Economía, como padre del Uno a Uno, el mismo que intentó salvar De la Rúa cuando lo volvió a convocar. Esta vez, ya con Sturzenegger entre su núcleo más íntimo, fue el artífice del Megacanje que permitió una feroz fuga de divisas que le puso una lápida al Uno a Uno y selló la suerte de los ahorros y sueños de muchos argentinos.

Ahora, mito o realidad, parece que Cavallo vuelve y lo hace cuando La Rosada ya dilapidó el crédito externo que dejó el desendeudamiento que se llevó a cabo durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, algo que es peligroso para un plan económico basado casi exclusivamente en el endeudamiento exterior.

Pero también cuando va quedando claro que esta política de sobreendeudamiento, no es un error sino una característica medular de la mirada de clase que posee en tándem que ocupa La Rosada desde diciembre de 2015.

Y cuando, al menos con algo de consistencia, comienzan a alzarse voces articuladas contra el tarifazo crónico que perpetra el gobierno para garantizar la transferencia regresiva de riqueza que tiene otro factor central en el techo salarial y la inflación.

Si Cavallo vuelve a la primera línea, si va por un nuevo paso por el Gobierno, será algo que se va a dilucidar durante las próximas semanas. Pero de todas maneras, su sola mención ya habla de un clima de época, es que la mejor forma de esconder un elefante, es en medio de una manada de elefantes.