Domingo, 26 Marzo 2017


Rumbo a un frente de liberación PDF Imprimir E-mail

(El 1° de mayo de la CTA)

E
l acto en la Federación de Box con el que la CTA reivindicó el llamado a la unidad y organización efectuado varios días antes por la presidenta Cristina Fernández, también agregó el condimento clasista, inseparable en los principios fundantes de la entidad dirigida por el docente Hugo Yasky.

 

 

El Primero de Mayo de 2012, nuevo aniversario de los “mártires de Chicago”, día internacional de los trabajadores, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) dirigida por Hugo Yasky convocó a un acto clasista en la Federación de Box porteña, acto multitudinario y colorido en el que el llamado a la “Unidad y Organización” realizado por Cristina Fernández de Kirchner varios días antes en el estadio de Vélez recibió un positivo eco por parte de la central, que también sumó a su respuesta un manifiesto sentido clasista, que forma irrenunciable parte de los principios que motivan su accionar.

 

En su reclamo renovado por la profundización del rumbo nacional, con la bandera de la distribución de la riqueza en clave de lucha de clases, ese martes el barrio de Almagro vio una CTA comprometida con el grito presidencial de “organización y unidad” pero fiel a su accionar siempre autónomo, como cuadra a cualquier representación de la clase trabajadora con respecto a un gobierno, cualquiera fuera su signo político.

 

El encuentro, reafirmando pedidos de siempre con habitual fortaleza (como el reclamo por su negada personería jurídica), no pudo ignorar el actual momento histórico, marcado por la acción de la Justicia sobre la violencia genocida de la última dictadura militar y la revalorización del Estado como gerente de las estructuras vitales y garante de la eficaz administración de los servicios públicos. En este marco, no pasó desapercibida para los trabajadores reunidos en la Federación de Box la intención del Estado Nacional por recuperar su peso en la administración de YPF, indiscutida empresa nacional, vital para nuestro desarrollo futuro, como lo prueba la historia, testigo indiscutible de desarrollos pasados, truncos por el entreguismo disimulado en una peculiar ideología que, paradójicamente, se presentó como “el fin de las ideologías” o “el fin de la Historia”.

 

Lo que pasa no fue ajeno a los discursos que se oyeron esa tarde, pero los oradores tampoco dejaron de lado la larga tradición del sindicalismo clasista en nuestro país. En este sentido, la reivindicación de Agustín Tosco fue constante, tanto en el sentido ilustrativo de la lucha de clases como en las banderas y lemas, porque las frases del gran sindicalista cordobés y su rostro, gritando verdades vueltas consignas, estuvieron en todos los trapos, abundantemente rojos, por cierto, porque el Partido Comunista Argentino se hizo presente también. Esta delegación de la histórica fuerza política de los proletarios argentinos estuvo encabezada por su secretario general, Patricio Echegaray e integrada también por el secretario adjunto, Víctor Kot; el secretario de organización, Salvador Caputo; el encargado de asuntos sindicales, Mario Alderete y el de las relaciones internacionales Jorge Alberto Kreyness. Asimismo, los comunistas de varias provincias argentinas hicieron acto de presencia, representados por el secretario del PC bonaerense, Jorge Floridia; el del PC porteño, Quique Guglielmotti y el de Chubut, Galo Oviedo.

 

La juventud se acercó también al evento, tal como días antes lo había hecho en el acto convocado por Cristina Fernández de Kirchner en el estadio de Vélez Sarsfield. En la Federación de Box estuvo la Juvenil Comunista, que junto con la Juventud de la CTA dieron una cuota de alegría clasista que no pasó desapercibida. También estuvo la representación, muy numerosa, de la Corriente Nacional Agustín Tosco (CONAT), dentro de la CTA, así como los militantes del Movimiento Territorial Liberación (MTL) cuyo principal referente, José “Chapu” Urreli también integra la mesa nacional de la central.

 

En las banderas, en los lemas, Tosco y la historia clasista del sindicalismo argentino dieron su nota declaratoria de color. Los oradores reivindicaron a los mártires obreros desde el principio del siglo pasado, como los de la Patagonia Rebelde y la Semana Trágica; los del Cordobazo, el Villazo y el Rosariazo, los de Cutral-Có y el Choconazo (luchadores señeros en las luchas contra la extranjerización de las empresas nacionales, vanguardia ideológica); los de Tartagal y el puente General Belgrano (ultimados con la connivencia del neoliberalismo en decadencia manejado por De la Rúa y Storani); los del Argentinazo de diciembre del 2001 y, por supuesto, los 30 mil hermanos en la lucha de clase, a los que el Genocidio Argentino pretendió desaparecer y ahora están más vivos que nunca, alimentando las actuales ganas proletarias y juveniles de cambiar el mundo.

 

También estuvo presente en el acto la presidente de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien fue homenajeada en el marco de los 35 años que por esa fecha cumplía la organización que preside. Participaron, además, el diputado nacional y secretario general de la Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque; los diputados nacionales por Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella y Carlos Heller; el dirigente de Miles, Luis D´Elía; el diputado nacional de Nuevo Encuentro, Carlos Raimundi y la embajadora de Bolivia en nuestro país, Leonor Arauco Lemaitre.

 

Los oradores

 

Además de Hebe de Bonafini, quien brindó unas palabras cuando se la homenajeó (véase recuadro), la jornada tuvo otros tres oradores, todos ellos integrantes de la Mesa Nacional de la CTA: Pedro Wasiejko, Marcelo “Nono” Frondizi y Hugo Yasky.

 

Wasiejko manifestó ante el micrófono y la nutrida concurrencia que “estamos viviendo una etapa crucial para nuestro país (...) y podemos tener el desafío de ver a la clase obrera jugar un rol protagónico en las transformaciones necesarias”, punto en el que agregó: “la consolidación de lo ganado hasta ahora y el ir por más nos pone en la obligación de discutir”. Profundizó diciendo que “la recuperación de YPF es un paso en la recuperación de la soberanía energética, pero eso no restringe para nada al desafío de que la soberanía energética se discuta avanzando en todos los terrenos, hablando de las energías no renovables (la solar, la eólica) apuntando a todos los desarrollos que nos permite la ciencia para tener un sistema sostenible en el tiempo, sustentables desde el punto de vista social y que también sea la base para lograr una distribución de la riqueza justa”.

 

Por su parte, Nono Frondizi, rindió con sus palabras homenaje a “todos los obreros detenidos desaparecidos, que pusieron el cuero y dieron la vida en defensa de su clase”. También sentenció: “cuando Néstor Kirchner dijo que se sentía hijo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, nos reivindicó a todos nosotros”.

 

Yasky, último y más extendido de los oradores, en su oportunidad dijo que la CTA no existe “para fabricar candidatos políticos ni aparatos económicos, sino para organizar una fuerza popular”. También comentó que a pocos días del acto en cuestión se había reunido con en Chile con la dirigente estudiantil comunista Camila Vallejo, quien le contó que en su reciente visita al lider cubano Fidel Castro, éste le dijo que “hay que defender a una mujer que representa el punto más alto de lucha en América latina, que es Cristina Fernández”.

 

“Hay que construir la unidad” dijo Yasky y apuntó contra los que “quieren separar los eslabones, que quieren una historia de divisiones, que mucho tienen que ver con un sindicalismo que muchas veces arrió las banderas de los trabajadores y se puso al servicio de la patronal”. Añadió que los trabajadores tienen “la autoridad moral de señalar todo lo que queda por delante” y que “para tener claro lo que falta conquistar, hay que tener claro lo ya conquistado”. Igualmente, como ameritaba la ocasión, reivindicó la recuperación del 51 por ciento del paquete accionario de YPF por parte Estado.

 

Madres con trabajadores

 

En el acto clasista de la Federación de Box por el día internacional de los trabajadores, las Madres de Plaza de Mayo recibieron un homenaje por parte de la CTA en reconocimiento a los 35 años de lucha cumplidos por el organismo de derechos humanos. El mismo consistió en una escultura diseñada especialmente por el artista Omar Gasparine, la cual fue recibida por Hebe de Bonafini, Madre presidente y emblemática en su organización. La obra, de hierro, es un pañuelo sostenido por varios figuras humanas que representan a las Madres.

 

Al entregársele el presente, Hebe de Bonafini tomó el micrófono y entre lágrimas dijo: “Esto representa a nuestros hijos, nuestras luchas y las luchas de tantos otros y se nota que está hecha con un amor impresionante”. Recordó que “la mayoría de los desaparecidos eran trabajadores que luchaban por una Central como esta”, en referencia a la CTA. Y agregó que sus hijos “no querían a burócratas sindicales, (...) no querían a los gordos, por eso dieron su vida y por eso no están”. Al finalizar, Hebe dijo: “lo que estamos necesitando y lo que necesita Cristina es que los trabajadores sean dignos y que defiendan realmente, como nuestros hijos, el trabajo, la dignidad, que nadie sea tercerizado, que nadie sea pisoteado, que nadie sea señalado como fueron señalados nuestros hijos por muchos burócratas sindicales y no tengo miedo de decirlo”.

 


“La clase obrera no nació en el 45”

 José “Chapu” Urrelli

 

En su carácter de integrante de la mesa nacional de la CTA, convocante al acto del primero de mayo en la Federación de Box porteña, y en el de coordinador nacional del MTL, que movilizó a una fuerza importante para participar del evento, José “Chapu” Urreli manifestó que la convocatoria fue “clasista y representativa” y el acto “de mucha unidad, porque realmente ahí convergieron las distintas organizaciones que pertenecen a la Central”.

 

Urreli consignó que “nos sentimos actores de este proceso político que estamos viviendo, con grandes posibilidades de poder aportar desde nuestra visión a que se vayan profundizando los cambios necesarios”. Asimismo, explicó que la presencia de la CTA en el acto de Vélez del 27 de abril, se manifestó no sólo en un elevado número de militantes sino también en el palco oficial, en donde los docentes Hugo Yasky y Roberto Baradell lucieron junto a Cristina Fernández pese a que, según dijo el dirigente, esta “desgraciadamente tuvo cruces de confrontación en su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del congreso” con los mencionados sindicalistas. Agregó que últimamente el gobierno manifiesta un “reconocimiento explícito a la CTA” el cual aún “no se traduce concretamente en la reivindicación que nos corresponde desde el punto de vista de la legitimidad y de la legalidad en relación al tema de la personería”.

 

Luego, Urreli comentó que en el acto “la reivindicación de los anarquistas, los socialistas y los comunistas fue muy importante porque la clase obrera no nació de un repollo ni nació en el 45”. Postuló que “cualquier representación de los trabajadores tiene que tener autonomía de los gobiernos” y que desde la CTA se plantea “el fortalecimiento y la unidad de los trabajadores en el marco de la defensa de sus intereses y sería maravilloso tener una CGT que represente realmente los intereses de los trabajadores y del Pueblo”. También explicó que en el gobierno todavía “hay sectores que por su visión no necesitan tener a todos los trabajadores organizados”, sectores para los cuales “es peligroso que los trabajadores vayan adquiriendo conocimientos y capacidades no sólo para defender sus intereses sino para ser artífices de un proceso de cambio en la República Argentina”.

 

 

Sitio web de Nuestra Propuesta, el semanario del Partido Comunista de la Argentina

Av. Entre Ríos 1039 (Código Postal C1080ABQ) Tel./Fax: (54) 11-4304-0066 / 68 / essay on renaissance