Internacionales

 

Situación en Venezuela 28.06.2017

La derecha sin límites

Un integrante de la policía que estaba investigado por sus contactos con la CIAQ, robó un helicóptero y atacó un ministerio y la sede del Tribunal Superior de Justicia.

El Gobierno de Venezuela denunció que el “autor material” del ataque perpetrado ayer contra dos edificios públicos, en Caracas, “está siendo investigado por sus vínculos con la Agencia Central de Inteligencia y la Embajada de EE.UU.”, así como “con un ex ministro del Interior quien recientemente ha confirmado públicamente sus contactos con la CIA”.

Vale recordar que las sedes del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz y del Tribunal Superior de Justicia, resultaron atacadas por proyectiles disparados desde un helicóptero que fue robado de la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, por Oscar Alberto Pérez.

Pérez que es inspector adscrito a la División de Transporte Aéreo del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cipic), efectuó alrededor de quince disparos contra el edificio del Ministerio, cuando en su terraza se llevaba a cabo un agasajo a un grupo de periodistas.

Después, atacó la sede del Tribunal que estaba sesionando, al tiempo que los trabajadores de esa dependencia realizaban sus tareas habituales. Ahí, desde el helicóptero se disparó y se lanzaron, al menos, “cuatro granadas de origen colombiano y fabricación israelí, de las cuales una no estalló y fue colectada”.

Al respecto, el gobierno señaló que fueron “ataques de carácter terrorista, enmarcados en la ofensiva insurreccional adelantada por factores extremistas de la derecha venezolana con apoyo de gobiernos y poderes extranjeros”, tras lo que recalcó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y los cuerpos de seguridad del Estado, están desplegados buscando “al autor de estos hechos y recuperar la aeronave”.

Asimismo, emplazó “a los partidos políticos coaligados en la llamada Mesa de la Unidad Democrática, a la jerarquía eclesiástica y demás factores de la sociedad venezolana a condenar resueltamente estos hechos y a deslindarse de una vez por todas de la violencia”, tras lo que convocó “al pueblo a estar alerta frente a la escalada golpista que pretende alterar el orden constitucional en Venezuela y que ha demostrado carecer de cualquier escrúpulo para el logro de sus ambiciones políticas y económicas”.

Y advirtió que “ninguno de estos ataques detendrá la activación del proceso popular constituyente ni impedirá el ejercicio del derecho al voto por parte del pueblo venezolano el próximo 30 de julio para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente”.

 

Convocatoria

La situación en Venezuela es grave y este episodio sólo corrobora que no tiene límites el intento de derrocar al proceso bolivariano, perpetrado por la derecha local y factores externos entre los que se destaca EE.UU.

Al respecto, un día antes del atentado terrorista, el Partido Comunista de Venezuela (PCV), instaba “a la clase obrera y al pueblo venezolano a organizarse e incorporarse en la construcción del Frente Popular Antiimperialista y Antifascista, para fortalecer la paz”.

Fue durante una ronda de prensa encabezada por el secretario general del PCV, Oscar Figuera, quien instó a los trabajadores y campesinos venezolanos a organizarse en un movimiento capaz de “combatir el fascismo y los crímenes de odio” pero también de “lograr la unificación del poder popular en contra de la violencia y la agresión imperialista”.

Figuera recordó que el fascismo “es una expresión de la dominación del gran capital financiero que cuando ve amenazado su dominio lo utiliza para impedir que la clase obrera y el pueblo asciendan al poder y puedan profundizar los cambios”.

Y condenó a los sectores ultraderechistas que despliegan una “agenda violenta que incluye acciones de calle por parte de grupos vandálicos y fascistas, que ha dejado un saldo de más de setenta muertos y 1.300 heridos”, así como pérdidas multimillonarias de bienes públicos y privados.

Congreso del Partido Comunista de Venezuela

Visto con mirada argentina

“Lo más importante que tengo para decirle al movimiento revolucionario en Venezuela, es que no se puede perder” recalcó, en Caracas, Sonia López.

26.06.2017

La ex diputada provincial de Corrientes, Sonia López, viajó a Venezuela para participar del Congreso Nacional del Partido Comunista de Venezuela (PCV), en representación del Comité Central del PC de Argentina.

Ahí, la presidenta del PC de Corrientes, instó a “la unidad de todas las fuerzas de izquierda y progresistas para frenar el avance neoliberal”, al tiempo que reivindicó los logros de la Revolución Bolivariana.

El Congreso del PCV se llevó a cabo entre el viernes y el domingo pasados en la ciudad de Caracas, en el marco del apoyo de la fuerza de izquierda a la Revolución Bolivariana que inició Hugo Chávez y la continua Nicolás Maduro.

Además de los participantes locales, asistieron casi medio centenar de delegados internacionales de tres continentes que expresaron su solidaridad irreductible con el pueblo venezolano y con su proceso de liberación nacional de carácter bolivariano y antiimperialista.

En ese contexto, Sonia López dio se refirió a la situación que vive Argentina país tras año y medio de Gobierno encabezado por Mauricio Macri. “Lo más importante que tengo para decirle al movimiento revolucionario en Venezuela, es que no se puede perder”, recalcó en tal dirección.

“Independientemente que existan diferencias, que las hay, y eso sin duda genera roces con otras organizaciones, pero no podemos desunirnos” puntualizó y destacó que “cuando se pierde, se corre el riesgo de retroceder muchísimo”.

 

Soberanía

Asimismo, Sonia López, quien también integra el Comité Central del PCA, fue contundente cuando hizo hincapié en remarcar que “necesitamos preservar la soberanía, mantener las conquistas sociales y eso con Mauricio Macri ha retrocedido velozmente, a pasos agigantados en Argentina”.

Por lo que “es necesario el diálogo dentro de las mismas fuerzas revolucionarias, porque en primer lugar nuestra alianza es antiimperialista”, mientras que “los demás problemas se dirimen o se aprende convivir con las diferencias”.

Sonia López también se refirió la situación que vio en Caracas. “Solo he visto focos de violencia mercenaria, de terroristas pagados en ciertas zonas, pero los medios lo magnifican como si fuese la realidad global”, aseveró.

Por su parte, Oscar Figuera, secretario general del PCV, indicó que “desarrollamos el XV Congreso Nacional en la coyuntura de una profunda y prolongada crisis del sistema capitalista mundial en su fase imperialista y del agotamiento del modelo rentista de acumulación capitalista dependiente venezolano, que amplía el campo de las alianzas populares frente a un enemigo común representado en las fuerzas del capital monopólico trasnacional”.

Tras cumplir 86 años el 5 de marzo, el PCV es la organización política más antigua de Venezuela. Nació durante la dictadura que encabezaba Juan Vicente Gómez, y sus fundadores fueron Tomás del Carmen Torres, Tomas de Aquino Torres, Juan Bautista Fuenmayor, Pío Tamayo, Rodolfo Quintero, Gustavo Machado y otros revolucionarios.

En agosto de 1937 el PCV pudo llevó a cabo su primera Conferencia Nacional en Maracay, pero no fue hasta 1945 que el Partido alcanzó su legalidad, lo que ocurrió durante el gobierno de Isaías Medina Angarita.

 

 

Solidaridad y compromiso 19.06.2017

Más que nunca, junto a Cuba

“Tenemos que reforzar la solidaridad y amistad con la Isla y denunciar claramente esta ola de desestabilización contrarevolucionaria”, puntualizó Norberto Champa Galiotti.

“Los cambios que anticipó en sus compromisos de campaña y ahora implementa como presidente, significan volver a formas anteriores de relación entre EE.UU y Cuba, mantener lo que no se había modificado que es el bloqueo y suspender lo que se había habilitado”, señaló el coordinador de la multisectorial de solidaridad con Cuba Rosario, Norberto Champa Galiotti. De todos modos, recordó que “no había una gran inversión estadounidense, por lo que cuando Trump dice que no pude permitir que se desarrolle económicamente la Isla, la actitud que adoptó no es un factor determinante, pero sí afectará las remesas que envían cubanos residentes en EE.UU.”.

Asimismo, al referirse a los términos elegidos por el presidente estadounidense para hacer el anuncio, Galiotti quien también es secretario del Partido Comunista de Rosario, fue contundente cuando señaló que “reafirman el carácter fascista de Trump y la amenaza que significa el imperialismo estadounidense para el mundo”.

Tras lo que hizo hincapié en que “esto no sólo lo vemos en la relación de EE.UU. con Cuba, sino con la intensidad que está tomando la agresión contra Venezuela”.

El dirigente del PC también puntualizó que “esto es también una señal de endurecimiento de las políticas de la relación internacionales de EE.UU. hacia la región” y recordó que “siempre los republicanos comienzan por Cuba y después siguen atacando al resto de los países de América Latina y el Caribe”.

De ahí que no dudara cuando remarcó que “esta es una señal clara hacia Cuba y Venezuela, pero también de respaldo todas las políticas fascistas que estamos viendo en el continente”. Y añadió: “este es el propósito de Trump, ahora los pueblos determinarán qué alcance puede tener su intento”.

 

La región

Galiotti recordó asimismo que, tras los acuerdos firmados por Raúl Castro y Barak Obama, “creo que Cuba, entre el pueblo cubano, la revolución y su gobierno no tenían muchas esperanzas sobre las políticas de Trump, inclusive eran muy prudentes respecto a las políticas que se acordaron con Obama”.

Y, en este sentido, recalcó que “Obama dijo que había fracasado la táctica estadounidense respecto a Cuba, pero no la estrategia, es decir, que había cambiado la forma pero el objetivo de EE.UU. siempre fue derrotar a la Revolución Cubana”.

Esto estaba tan claro que, “inclusive, lo que planteaba con la asistencia económica tendía a que se desarrollara un sujeto social que tuviera que ver con una mentalidad burguesa”, esto es, “querían construir un sujeto social de cambio contrarevolucionario a partir del cuentapropistmo”.

Pero las declaraciones de Trump no sólo estuvieron dirigidas hacia La Habana. “Intuyo que el cambio político que significa Trump y los republicanos en EE.UU. va a afectar seriamente todas las relaciones políticas respecto a América Latina y el Caribe, esa es su intención”, reflexionó el dirigente comunista.

Y, en esta dirección, tras recordar el papel central de Cuba en el proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Farc-EP, resaltó que “la disposición que planteó Cuba para el desarrollo de las conversaciones por la paz y los acuerdos entre las Farc y el Gobierno de Colombia va a seguir vigente, y también por parte de las Farc”, aunque “no sé qué hará el presidente Santos porque, de hecho, ya hay dificultad en el desarrollo de los acuerdos de paz”.

Tras lo que puntualizó que “en Colombia tiene sobradas intenciones y causas para sostener las bases militares activas, también para seguir alimentando a los paramilitares y fuerzas que pueden incidir en los 2.200 kilómetros que separan a Colombia de Venezuela”.

Por todo esto, sin dudarlo, resaltó que “debemos reforzar la solidaridad y amistad con Cuba y denunciar claramente que toda esta ola de desestabilización contrarevolucionaria no excluye a Cuba”. Y recordó que, a poco de asumir como presidente, Mauricio Macri, dijo que su gobierno “seguiría las políticas de acuerdo con las relaciones que tuviera Cuba con EE.UU. Esas palabras son claras, por lo que hay que esperar que, si cumple con esto, va a variar la relación del gobierno macrista con Cuba”.

Y finalizó advirtiendo que “esto no es sólo una locura de Trump, sino que es el imperio que desarrolla su política inmerso en su verdadera crisis que manifiesta de forma violenta y con un presidente que adecuado para el momento concreto del desarrollo de sus políticas, por eso es muy peligroso”.

STELLA CALLONI19.06.2017

“Es un regreso mediocre a la Guerra Fría”

La periodista así lo dio a entender luego de que Donald Trump anunciara la política a seguir por Estados Unidos hacia Cuba.

Donald Trump presentó sus políticas a seguir con Cuba. Entre las cosas que dijo estuvo “no seguiremos callados ante la opresión comunista”, lo cual no pasó desapercibido para la periodista Stella Calloni, de destacada trayectoria como cronista de la política latinoamericana. “Es un regreso absolutamente mediocre y vacío a la Guerra Fría”, fue su calificación de las palabras proferidas en Miami por el presidente yanqui.

También consideró que en ellas hay un implícito mensaje de poder por parte de los Estados Unidos a Rusia y Venezuela, siendo aquella aliada estratégica de Cuba y esta, junto con la isla caribeña, motor del Alba, único gran eje político contrahegemónico del poder estadounidense en Nuestra América.

Por otro lado, entendió que era “obvio” el contenido del discurso de Trump porque, señaló, “cuando muchos de los republicanos están en contra también de este presidente, entre los que más se acercaron a él están los grupos ligados a los terroristas cubanos de Miami, como los representantes Marcos Rubio o Mario Díaz Balart”.

Remarcó que el de Trump “es el discurso que ellos dicen siempre y que, incluso, ha envejecido”. “Había una serie de discursos contra Cuba planteando que se puede comerciar con Cuba sin levantar el bloqueo, cosa que Obama tampoco había hecho”, apuntó después y observó que, en cambio, el discurso de las nuevas políticas hacia Cuba está “lleno de una serie de disparates”.

Por otro lado, señaló que el de “Marcos Rubio y los sectores más fundamentalistas (...) no es la expresión ya de toda la población cubana de Miami”. En ese sentido, repuso: “incluso hay sectores que no están de acuerdo porque estaban pudiendo comunicarse con sus familias”. Agregó: “hubo reencuentros familiares después de muchos años y Trump acabó todo de un solo plumazo”.

Asimismo puntualizó que desde la normalización parcial de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se había recibido cientos de miles de turistas del país del norte, cuya cifra en los primeros meses de este año fue la misma que la de todo el año pasado: casi 300 mil viajeros a la isla. “Se estaba comenzando a romper eso del miedo a los cubanos”, añadió.

 

¡Mirá quién te mensajeó!

Calloni observó que el discurso de Trump implica un llamado a la Venezuela Bolivariana. Y dijo: “también hay un mensaje a Rusia”. En ese camino, resaltó “el lenguaje de Guerra Fría con muchísimos elementos muy mediocres y lejanos a los discursos de otros tiempos”.

Además resaltó que “Rusia está apoyando claramente a Cuba” y que “las relaciones entre Rusia y Cuba han alcanzado un nivel muy importante”. Le sumó que “las relaciones entre Rusia y Venezuela son muy fuertes en los últimos tiempos” y pidió no olvidar que “Venezuela compró armas rusas para su defensa”.

También alertó sobre el proceso de paz colombiano, en el cual Cuba juega un rol central. Pero tranquilizó el panorama con suficiente cautela: “el proceso colombiano sigue con todas las limitaciones que hemos visto en los últimos tiempos”. En ese plan, enfatizó que “muchos de los lugares que van dejando las fuerzas armadas de las Farc-EP, prácticamente han sido retomados por el paramilitarismo” y que “Cuba va a seguir teniendo su papel en las negociaciones”.

Fue tajante al definir que las medidas anunciadas por Trump significan “una amenaza muy fuerte sobre Cuba y Venezuela porque son el sostén más importante del Alba”. Y señaló: “están tratando de golpear todo lo que está quedando en pie de estos últimos 12 años”.

Finalmente, Calloni manifestó: “hay que preparar todas las defensas de nuevo y hacia Cuba la solidaridad urgente para que se note que no puede salir así (Donald Trump), como un tirador vulgar”.

 

 

¿Es Donald Trump?19.06.2017

Es el imperio

El presidente estadounidense retomó la retórica macartista y dio marcha atrás en lo poco que se había avanzado en la relación entre su país y Cuba. “Esto es un tributo a los sectores más reaccionarios de la Florida que lo votaron”, recalcó Atilio Boron.

El gobierno de Cuba calificó “discurso cargado de una retórica hostil que rememoró los tiempos de la confrontación abierta con nuestro país”, al mensaje pronunciado por el presidente de EE.UU., Donald Trump en un teatro de Miami atestado por miembros de la gusanera, donde anunció la política que su gobierno desarrollará hacia la Isla.

“No seguiremos callados ante la opresión comunista”, dijo el mandatario y amenazó: “pronto se va a lograr una Cuba libre” del gobierno al que caracterizó como “brutal” y acusó de “colaborar” con la república Popular Democrática de Corea.

Ahí, Trump derogó la Directiva Presidencial de Política “Normalización de las relaciones entre EE.UU. y Cuba” que emitiera Barak Obama el 14 de octubre de 2016, como consecuencia de un esfuerzo diplomático que se extendió durante varios meses que tuvo al Papa Francisco como uno de los principales artífices.

En este contexto, Trump anunció la prohibición de que empresas de su país hagan negocios con compañías cubanas de propiedad o controladas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias, también el intercambio educacionales “pueblo a pueblo” y restricciones a viajes de ciudadanos de EE.UU. a la Isla, por lo que aquellos estadounidenses que viajen a Cuba serán auditados a su regreso. “Implementaremos la prohibición del turismo, e implementaremos el embargo”, sentenció.

Vale recordar que las relaciones entre Cuba y EE.UU. dieron un giro después que el, 17 de diciembre de 2014, los presidentes Raúl Castro y Obama anunciaran la decisión de restablecer relaciones diplomáticas e iniciar un proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales.

Pero la Directiva Presidencial de Obama no era ingenua y tenía un claro carácter táctico. Lejos de ocultar su carácter injerencista, el propio Obama se encargó de recalcar entonces que avanzó en esa dirección porque el hostigamiento de cinco décadas había fracasado, por lo que se proponía buscar el mismo objetivo, esto es la derrota del proceso revolucionario establecido en Cuba, pero por otros medios.

Así las cosas, ahora con Trump el camino estadounidense vuelve a ser el de siempre, ya que echa mano a la coacción y apunta a la profundización del bloqueo vigente desde febrero de 1962, al tiempo que reinaugura una retórica pocas veces vista durante más de una década.

Las medidas ya anunciadas causarán daño concreto en el pueblo cubano y pagan una deuda que el mandatario tiene con la gusanera, al tiempo que son un guiño a una parte importante del establishment republicano.

Asimismo, puede interpretarse como una luz verde que Washington enciende para que los gobiernos y fuerzas de derecha de la región se lancen a una cacería de brujas.

Vale preguntarse entonces si, además, el anuncio de Trump constituye el inicio de una escalada que profundice la actitud hostil estadounidense con América Latina y el Caribe y, hasta que punto, podría pasar de la retórica a hechos más peligrosos.

 

Mensaje intimidatorio

“Me parece un retroceso del poco avance que se ha producido durante la gestión del presidente, Barack Obama, en los acuerdos firmados en esa ocasión con su par cubano Raúl Castro”, reflexionó el politólogo, Atilio Boron.

Y, en este sentido, puntualizó que “esto es un tributo a los sectores más reaccionarios de la Florida, que le dieron su voto a Donald Trump, y que le permitió tener su mayoría absoluta en el parlamento”.

Asimismo, Boron señaló que “esta práctica, más que nada, busca perjudicar al pueblo cubano” pero de todas maneras, “va a perjudicar a intereses económicos y judiciales de EE.UU. que viene haciendo unos grandes planes, inclusive, profundizando las relaciones comerciales de manera significativa que, ahora, se verán profundamente perjudicados, porque Cuba puede adquirir esos bienes en otras partes, con otros proveedores”.

De todos modos, insistió en que, “por supuesto para Cuba es más conveniente tener una relación comercial fluida con EE.UU., por la proximidad geográfica y la reducción del costo del flete que le da mucha ventaja”.

Boron también hizo hincapié en que “este es un mensaje intimidatorio para toda América Latina, especialmente para la República Bolivariana de Venezuela y su presidente, Nicolás Maduro, que está enfrentando este último tiempo las fuertes embestidas de la embajada estadounidense y del a derecha golpista local, para frenar el proceso bolivariano”.

Industria biotecnológica en Cuba14.06.2017

Un ejemplo mundial

Mientras el gobierno nacional entrega a los argentinos a experimentos de grandes laboratorios, la revolución cubana construyó una pujante industria biotecnológica que se sustenta en un protocolo de buenas prácticas clínicas que es modelo mundial y que combina excelencia científica con cuidado absoluto de las personas.

Un ejemplo contrario a la desregulación total en comercialización de medicamentos que habilitó Macri en Argentina, es el de Cuba que, pese al bloqueo criminal a la que es sometida desde hace 57 años, desarrolló una prospera industria de medicamentos basada en la investigación científica y estrictos sistemas de análisis clínicos y controles sobre los medicamentos que se distribuyen de forma gratuita entre la población.

Así las cosas, la mayor de las Antillas posee más de 60 instituciones médico-científicas que, junto a las universidades públicas, están destinadas a la investigación y desarrollo de medicamentos. En ese marco, la revolución creo el Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos (Cencec), el cual elaboró un estricto protocolo cuyo objetivo es garantizar las buenas prácticas clínicas que impone rigurosos controles sobre cada remedio antes de ser implementado en el sistema público de salud.

Así las cosas, Cuba garantiza la evaluación clínica requerida para el registro y la comercialización de productos médico-farmacéuticos o biotecnológicos, producidos en el país a través del Cencec fundado en 1991, como institución del Ministerio de Salud Pública de la revolución.

Bajo esta estrategia el Ministerio diseñó un sistema propio con más de 60 procedimientos para estandarizar la actividad investigativa en cada una de sus etapas, cumpliendo con los parámetros establecidos en normas y tratados internacionales. Ello permitió a Cuba obtener el certificado ISO 9001 que es garantía de gestión y calidad en el mundo.

En la actualidad el Cencec cuenta con tecnología de punta para garantizar las buenas prácticas clínicas, lo que otorgar calidad científica y ética en los ensayos clínicos que se desarrollan bajo la dirección centralizada del Estado. En apenas 25 años de trabajo -los mismos que lleva la Anmat desde su fundación-, la entidad aplicó estos principios en más de 150 investigaciones y 59 productos para tratar enfermedades oncológicas, neurológicas, cardiovasculares y dermatológicas, entre otras.

 

 

A CUARENTA AÑOS DE LA GUERRA DE LOS SEIS DÍAS

El león manda en La Roca

Jehad Rashid, alto representante palestino en Europa, contó cómo sigue la avanzada israelita contra el pueblo palestino.

Cuando en 1967 se dio la llamada Guerra de los Seis Días, en la que el Estado de Israel avanzó sobre sus países vecinos ocupando desde entonces y hasta la fecha los Altos del Golán y zonas reclamadas como propias por la autoridad palestina, como Cisjordania y Gaza, en Argentina el escritor Jorge Luis Borges aclamó la rápida victoria de las fuerzas sionistas escribiendo un poema bellísimo en el que, como pocas veces y al contrario de lo que le endilga el nacionalismo argentino, el poeta tomó partido expresamente por las derechas.

Borges lo hizo asumiendo como propias las banderas sionistas e, increíblemente para su sabiduría, mezclándolas con las del pueblo hebreo. En el poema, que se llamó sólo “Israel”, nuestro bardo ciego comparó al sionismo con dicho pueblo, al que sintetiza en un solo hombre ideal, “encarcelado y hechizado”, “condenado a ser el escarnio, // la abominación, el judío”. Un hombre que en esos días de 1967, desde los que han pasado cuarenta años de ignominia contra el pueblo palestino, para Borges había vuelto a la victoria, “hermoso como un león al mediodía”.

A cuatro décadas de ese verso y esa barbarie bélica, hoy es necesario resaltar que la inmensa asimetría económica que el Estado de Israel tenía entonces a su favor con respecto a los pueblos invadidos, sigue siendo evidente en estos días, en los que está marcada por la protección que al sionismo, al que no debemos confundir nunca con el pueblo hebreo, brinda EE.UU., que tienen en Israel a su mayor barco invasor del Medio Oriente.

Así lo ratifica, Jehad Kamel Suleiman Rashid, presidente de la Asociación Europea de Cooperación con Palestina, quien en entrevista con Nuestra Propuesta diario de noticias recordó que “los hechos hicieron que los palestinos reaccionen de una forma realista y razonable y reconocieron al Estado de Israel en las mismísimas Naciones Unidas en el año 74”, para luego enfatizar: “en el Líbano, en Irak, en Libia, en cualquier parte del mundo hay refugiados palestinos que lo único que tienen de sus hogares es la llave ya oxidada, esperando volver”.

 

Seis días ya son cuarenta años

El alto representante palestino reflexionó también que, a 40 años de la avanzada sionista, “el escenario actual es muy dramático” para el pueblo palestino que tiene, dice, “150 asentamientos ilegales, más de setecientos mil colonos en esos asentamientos y más de 250 mil civiles expulsados de Jerusalén”. Agregó a esto: “falta de libertad, falta de derechos humanos, falta del derechos de expresión y falta del derecho de movimiento”.

Por otro lado, recordó que la Franja de Gaza, territorio palestino sitiado por Israel y con una mínima frontera, también cerrada, con Egipto, no es otra cosa que una “cárcel abierta” en la que viven dos millones de “habitantes bloqueados por tierra, mar y aire”.

También adujo que la acción israelí cuenta con la “protección” de Estados Unidos y es una política que, en sí, “es vieja y se aplica desde hace más de cien años sobre Palestina”. Cargó la cuota de responsabilidad que le corresponde al imperialismo británico al haber reconocido a principios del siglo pasado las pretensiones sionistas sobre Palestina. Y advirtió sobre la intención israelí de “anular del mapa totalmente la posibilidad de la creación de un Estado palestino independiente al lado de un Estado israelí, que es lo que reclama lo opinión pública internacional”.

“Estamos ante un plan colonial”, manifestó y sostuvo que el intento de “judaización de todo el Estado” implica “anular cualquier posibilidad de entendimiento”. Asimismo, acusó al Estado de Israel de ser “el remolque de todo lo que pretenden hacer los yihadistas”, denunciándolo así por su rol en la desestabilización de los países mayormente musulmanes de la zona.

En ese sentido, puntualizó que los sionistas “ejecutan el plan de división del mundo árabe”. Añadió: “eso significa que actualmente se esté fragmentando Yemen, que estén intentando fragmentar Siria, que Libia esté a punto de dividirse en cuatro Estados, que Arabia Saudita esté también sometida al peligro de ser dividida”. Repuso: que “de 22 países harán 55 reinos de facto” y que en ese marco “Israel aparece como el hermano mayor que está dispuesto a ser aliado de cualquiera de esos países pequeños”.

Finalmente, Rashid manifestó: “la Guerra de los Seis Días acabó con la ocupación israelí de todo el territorio palestino, incluida Cisjordania y la Franja de Gaza y terminó con la mayor comunidad de emigrantes refugiados en el mundo, que es la palestina, con más de 6 millones de refugiados”.

Visita Cuba el presidente Saharaui

Dos pueblos hermanados

Raúl Castro reafirmó el apoyo cubano a la lucha saharaui.“Aprendimos muchísimo de la Revolución Cubana”, dijo a NP diario de noticias, el embajador saharaui en Argentina, Salem Bashir.

Raúl Castro renovó el apoyo de Cuba a la República Árabe Saharaui Democrática (Rasd) en la lucha por la independencia de este país sojuzgado por la monarquía marroquí. Y señaló que esta cuestión “requiere un esfuerzo para la aplicación de las resoluciones pertinentes de la ONU”.

Lo hizo al recibir en La Habana al presidente de la Rasd, Brahim Ghali, quien condenó el saqueo de los recursos y la represión de su pueblo perpetrada por Marruecos, tras lo que no dudó a la hora de aseverar que el pueblo saharaui está dispuesto a proseguir la lucha por la independencia nacional.

En la reunión entre ambos mandatarios, Castro insistió en que, aunque “el camino es complejo, nada hará mermar las fuerzas para conquistar el derecho a la soberanía y a la autodeterminación”.

Asimismo, en un acto que se llevó a cabo en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap), el mandatario del país africano subrayó instó a que el gobierno de Marruecos respete las resoluciones de la ONU y permita que se den los pasos necesarios para avanzar hacia la independencia de la Rads.

Ahí, el titular del Icap, Fernando González, ratificó el compromiso de Cuba de mantener su apoyo a la causa árabe saharaui, cuyo pueblo, insistió, “no está solo”, tras lo que resaltó que “su lucha es expresión de sus legítimas aspiraciones a la libertad e independencia”.

Asimismo, González, cuestionó a la ONU por el tratamiento que tiene sobre el caso saharaui. “Es indignante percibir como el Consejo de Seguridad contempla silenciosamente las atrocidades que se comenten en los territorios ocupados”.

Y fue claro cuando celebró los lazos que unen a los pueblos saharaui y cubano. “Los cubanos sentimos gran satisfacción por poder contribuir en la formación de los jóvenes saharauies con el objetivo que sus conocimientos le garanticen un mejor futuro a su pueblo”, señaló González al aludir los más de cuatro mil estudiantes del país africano que se graduaron en instituciones educativas cubanas.

 

Cubarauis

No es esta la primera visita que el presidente Ghali hace a la Isla “ni va a ser la última”, recalca el representante de la Rasd ante nuestro país, Salem Bashir, y recuerda que las relaciones “entre las revoluciones saharaui y cubana datan de mucho tiempo, cuando el eterno líder Fidel Castro, decidió dar su solidaridad y ayuda a la justa causa saharaui, reconociendo oficialmente a la Rasd en 1980, lo que durante muchos años produjo una ruptura con la feudal monarquía marroquí”.

Pero, recalca el diplomático, la Revolución Cubana no brinda sólo solidaridad política al pueblo saharaui, “sino material, educativa y sanitaria” y recuerda que “se formaron en Cuba miles y miles de jóvenes saharauis que ahora ya son cubarauis, es decir, cubanos-saharauis”. Y recordó que, BouchrayaHammoudiBayoun, quien hasta hace poco fuera premier de la Rasd, se graduó en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana.

Pero asimismo, hizo hincapié en que “la Revolución Cubana está presente físicamente junto al pueblo saharaui”, ya que “acompañó y da muchísimo a la causa saharaui. Desde hace décadas tenemos médicos cubanos curando a los enfermos saharauis y a maestros y profesores formando a jóvenes”.

Tras lo que, sin ocultar su orgullo, resalta que ya se graduó “el primer grupo de licenciados saharauis, graduados en la Escuela Simón Bolivar de la Rads, financiada por la Revolución Bolivariana de Venezuela y gestionada, junto con los profesores saharauis, por docentes cubanos”.

Y finalizó destacando que “estos son sólo algunos de los apoyos solidarios con la Revolución Saharaui que aprendió muchísimo de la Revolución Cubana”.