En tiempos de crisis no podía faltar la desidia de Larreta

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Denuncian al gobierno porteño por las escasas y malas viandas que entrega en las escuelas.

En el marco de la emergencia social por el coronavirus, las viandas eran de mala calidad y de escasa cantidad. “El gobierno e la ciudad prioriza el negocio con la concesionarias de alimento que a los chicos”, señaló Antonella Bianco, Dirigente del PC Caba e integrante de La Violeta.
Tras lo que criticó al gobierno de Horacio Rodríguez Larreta “por la desidia que estatal que se viene sufriendo hace más de diez años con el macrismo en la ciudad”.
En plena pandemia los reclamos se acumulan, sobre todo en los barrios más vulnerables, donde esa comida resulta fundamental.
Además, agruparon la entrega en escuelas que en algunos casos quedan alejadas de las familias. Desde el Ministerio de Educación porteño explican que "es lo que se podía ante la emergencia".
Por eso mismo, los gremios docentes y organizaciones del Frente de Todos en la capital presentaron un amparo ante el poder judicial y el primero de abril comenzarán a dar una caja de alimentos para quince días.
Las viandas eran uno o dos sánguches, una fruta y una barrita de cereal. Eso es lo que el Gobierno de la Ciudad está entregando, por toda comida, a los chicos y chicas porteños en plena pandemia del coronavirus.
En algunas escuelas logran sumar un litro de leche; en otras no llegan, o llegan solo para algunos, ya que las raciones están contadas por taza por chico. En el caso de los centros de primera infancia (maternales), hay una dificultad extra: los bebés y nenes de hasta tres años reciben la misma vianda, inadecuada para los lactantes que aún no pueden masticar bien los alimentos.
El criterio de reparto no fue el de la cercanía y comodidad de las familias, sino de las empresas que tienen a su cargo los servicios de comedor: las agruparon por concesionarias lo que obligó a muchas familias a trasladarse el doble de la distancia de la que se encuentra su escuela.
En el sentido estricto se invitaba a las familias a violar la prohibición de circular, ya que no hay justificación para hacer esa distancia a proveerse de alimentos.
Hubo días en los que esos chicos y chicas, de los barrios más vulnerables de la ciudad, no tuvieron ni esta forma de acceso al comedor.
A su vez, Bianco destacó “la rapidez con la que se actuó desde UTE y desde las comunidades educativas organizadas para exigir las mejoras necesarias porque son los sectores más vulnerables los que primero sufren esta situación”.
“A partir de estas presiones que logramos transformar viandas en bolsones nutricionales que van a tener a entregarse a partir del miércoles”, señaló la integrante de La Violeta.
Por otra parte, se refirió a la modalidad virtual y dejó en claro que “por él contexto es una situación de excepcionalidad pero la escuela a distancia no resuelve nada de lo que se puede hacer presencialmente la construcción un vínculo con el alumno”.
Además explicó que “hay ejes pedagógicos que se pierden de vista con la virtualidad”. Por lo que advirtió “la virtualidad no llega a todo el mundo porque muchos no tienen los recursos para abordar la educación a distancia”. “Esto nos debe poner a los trabajadores de la educación a repensar la escuela y la pedagogía”, remarcó Bianco.
También, adelantó que desde el Ministerio de Educación se van a imprimir cuadernos para llegar los lugares donde no puede llegar la virtualidad. “Como trabajadoras y trabajadores tenemos acompañar como podamos a los chicos con empatía y ternura. También, llamó a “estar atentos y cuidar que la virtualidad no cambie los límites de nuestro trabajo”, aseveró Bianco.