Chaco: no a las mega-granjas, sí a la producción familiar

Litoral
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El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, tomó la delantera con China y firmó el primer acuerdo en el país para avanzar con la instalación de tres mega-granjas de producción de carne porcina para la exportación. “Toto” Galván recordó que “la agricultura familiar tiene el potencial de abastecer el mercado interno de todo el país”

El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, tomó la delantera con China y firmó el primer acuerdo en el país para avanzar con la instalación de tres mega-granjas de producción de carne porcina. Se trata de la puesta en marcha, por parte de la empresa Feng TianFood, de tres complejos de carne porcina con destino a exportación. Al respecto “Toto” Galván, dirigente nacional del Movimiento Campesino de Liberación y Secretario Gremial de la CTA de los Trabajadores de Chaco, afirmó que “el gobierno nacional y provincial no atendieron a la propuesta elaborada por los productores de la economía familiar, y parecen decididos a avanzar con este convenio, al que nos oponemos”.

El dirigente, que además es referente del Partido Comunista de Chaco, explicó que “la posición nuestra es la que venimos trabajando con el Movimiento Campesino de Liberación (MCL), junto a todas las organizaciones de la agricultura familiar, que consiste en rechazar las mega-granjas y en apoyar fuertemente la producción porcina, orientada al mercado interno y focalizada en la producción familiar”. Y añadió que “consideramos que el sector de la agricultura familiar está en condiciones de poder producir la misma cantidad que las mega-granjas, pero con mejor distribución geográfica y mucho mayor empleo en todo el país”.

Evitar la producción en mega-granjas es, en primer lugar, necesario para preservar el medio ambiente y la estabilidad sanitaria del país. “Ya está comprobado, y en este contexto de pandemia lo sabemos mejor, que las mega-granjas de chanchos constituyen un potencial foco para infecciones”, dijo Galván. En contrapartida, “la agricultura familiar tiene la ventaja de generar mayor cantidad de empleo y de garantizar la misma producción que las mega-granjas, pero sin hacinamiento, evitando así potenciales focos infecciosos”. Sin embargo, “pese a nuestra postura, el gobierno nacional y provincial parecerían tener tomada una postura y es la de avanzar con la instalación de las mega-granjas”.

Además, enfatizó que “es mentira que la producción de carne de cerdo en mega-granjas va a incrementar el empleo, porque una de las características de esta forma de producción es la poca cantidad de trabajo que demanda, dada la tecnología que se emplea”. Así, la instalación de tres mega-granjas en Chaco, con una capacidad inicial de producción de 2500 chanchas madres cada una, que en el corto plazo se multiplica por ocho según el ritmo de reproducción estimado, obtura el desarrollo de por lo menos 75 colonias de agricultura familiar o de 150, según las granjas sean de 50 o 100 cerdos cada una.

Asimismo, la producción familiar se realiza a campo y cielo abierto, evitando con ello los focos de infección y garantizando el cuidado medio ambiental y sanitario de la región. Otro punto a favor de la producción familiar, es que esta se orienta al mercado interno. En Argentina, aclara Galván, “hay faltante de carne de cerdo, especialmente en algunas fechas claves, como fin de año. A su vez, las grandes cadenas de supermercado tienden a importar la carne porcina, principalmente de Brasil y Dinamarca. Frente a esta situación, la agricultura familiar tiene el potencial de abastecer el mercado interno de todo el país, con más de 5000 granjas familiares”.