Polonia y otro paso hacia la derecha

Europa
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El Gobierno quiere ilegalizar al Partido Comunista, en un contexto en el que se profundiza el cercenamiento de libertades ¿Excepcionalidad o tendencia europea?

El domingo pasado, la Fiscalía Generaly el ministro de Justicia de Polonia, Zbigniew Ziobro, solicitaronal Tribunal Constitucional que ilegalice las actividades del Partido Comunista (PCP).

Paradójicamente, el ejecutivo de ese país argumenta que el PCP “incita al totalitarismo”, para fundamentar este intento de impedir que un sector de la población polaca pueda expresarse políticamente.

Este pustch contra el PCP, se suma a otras medidas adoptadas por el gobierno de derecha que encabeza Andrzej Duda, tendientes a cercenar derechos sociales, políticos, humanos y ciudadanos.

Después de que su partido Ley y Justicia (PiS), se impusiera en julio de este año, con la reelección de Duda, el Tribunal Constitucional declaró ilegal la interrupción voluntaria del embarazo debida a malformaciones fetales graves. Esta decisión fue impulsada por el gobierno liderado por Duda.

A esta medida le salieron al cruce movilizaciones que tuvieron por escenario a las principales ciudades del país. La respuesta gubernamental fue una brutal represión en la que intervinieron fuerzas policiales y del Ejército.

A casi cuatro meses,todavía permanecen detenidas un número de personas -difícil de determinar-, que fueron encarceladas durante esos episodios.

Al ser consultado públicamente, a fines de noviembre, el ministro del Interior Mariusz Kaminski, eludió informar sobre la cantidad de personas que fueron encarceladas durante la represión y siguen presas. Pero anticipó la proscripción que ahora impulsa el gobierno, cuando dijo que se trataba de “matones de ultraizquierda”.

Por su parte,la Fiscalía General señaló que basa su pedido en que los integrantes del PCP “llaman abiertamente a una revolución, inspirada en la Revolución de Octubre en Rusia, tras la cual los bolcheviques tomaron el poder”.

Y horrorizada añade que, además, “no solo tiene la intención de tomar el poder, sino también de realizar la nacionalización y la colectivización”.

 

¡Heil!

 

Lo de Polonia no es original. Durante 2015, a poco de que fuera perpetrado el golpe de Estado que se cargó al gobierno de Víktor Yanukóvich, el ejecutivo encabezado por OleksandrTurchínov, prohibió toda actividad a los tres partidos comunistas que entonces existían en Ucrania.

Pocos meses antes, el golpe de Estado que nació del pustch protagonizado por las bandas fascistas del Maidán, cometía uno de sus episodios más crueles con la Masacre de Odesa.

El 2 de mayo de 2014, paramilitares fascistas asociados a fuerzas policiales, cercaron a trabajadores que resistían al golpe en la Casa de los Sindicatos de Odesa. Después de atacar el edificio -durante varias horas- con armas de grueso calibre, lo incendiaron. A quienes intentaban escapar del fuego los remataban con disparos. El saldo es de más de cincuenta personas asesinadas y alrededor de 250 heridos.

Las bandas del Maidán actuaban financiadas por la Unión Europea (UE) que, además, financió el golpe de Estado que acabó con la presidencia de Yanukóvich, entre otras cosas, porque el mandatario se negaba a abrir la economía ucraniana a los intereses multinacionales patrocinados por la UE. Esta esta es la misma UE a la que ingresó Polonia, en 2004.