Represión y el desalojo en Villa 31

Notiamba
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Con topadoras, camiones y un desmedido operativo policial, el Gobierno echó a cien familias de las  precarias viviendas que habitaban. Otra vez, la respuesta de Horacio Rodríguez Larreta a la crisis habitacional, es repartir palos para los pobres.

“No hubo ningún tipo de voluntad por parte del Gobierno de la Ciudad en buscar una salida pacífica”, recalcó el dirigente del Partido Comunista de Villa 31, Martín Penalva, al referirse al brutal desalojo perpetrado ayer por personal de la Policía de la Ciudad, a un centenar de familias que vivían en un asentamiento ubicado en un sector de la Villa 31.  

Comandados por funcionarios judiciales y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, los uniformados destrozaron las precarias viviendas del sector que se conoce como “La fuerza de las mujeres”, que se ubica en la esquina de las calles La Pampa y Ciervo de Los Andes, donde antiguamente había un basural.

Durante el operativo que comenzó alrededor de la hora ocho, efectivos de la Policía de la Ciudad rodearon el predio habitado familias integradas, en su mayoría, por muchos niños.

La situación que se vivió fue terrible. El férreo cordón policial impidió que otros vecinos asistieran a los que eran desalojados, a quienes se les arrebataban sus escasas pertenencias, antes de que se destrozaran y, en algunos casos, se incendiaran las más que modestas viviendas que habitaban.

Casi coincidentemente aparecieron camiones y excavadoras que al promediar la mañana acabaron con la destrucción, mientras que compulsivamente, las familias que acababan de ser expulsadas de sus viviendas, eran trasladadas a paradores, como paso inicial hacia un futuro más que incierto.

En este sentido, Penalva definió al operativo policial como “desmedido”, ya que la mayoría de las familias a las que desalojaron, estaban integradas por mujeres solas con sus hijos. Y que, muchas de ellas, buscaban una respuesta por parte del Estado, ya que se trata de mujeres que acabaron viviendo en ese lugar, porque tuvieron que irse de sus casas porque son víctimas de violencia de género o porque no tienen dinero para pagar sus alquileres.

 

Voluntad de destruir

 

Al respecto, las organizaciones que componen la Mesa de Urbanización del barrio, entre las que se encuentra el PC, denunciaron que “no hubo ningún tipo de voluntad de parte del Gobierno de la Ciudad para buscarle una salida a esta situación que no sea la represión y el desalojo”.

Y, en idéntica sintonía, Penalva dejó en claro que “las vecinas que protagonizaban la toma, pedían que el ejecutivo de la Ciudad habilitara una mesa de diálogo para encontrar una salida consensuada”, pero como única alternativa, “sólo se les ofreció un bono de ocho mil pesos, algo que no alcanza para pagar un alquiler en ningún lado”.

En este caso, la decisión de desalojar responde exclusivamente a la Gestión Rodríguez Larreta, ya que como aseveró Penalva, “ningún privado pidió el desalojo, porque son tierras públicas que dentro del plan de urbanización presentado por el gobierno, no tenían ningún uso”.

Por lo que el referente del PC, apuntó sus dardos contra el gobierno encabezado por Horacio Rodríguez Larreta que, alertó, “ahora hace correr la voz que quería construir una escuela en el lugar, pero esto es una absoluta mentira”.

Y, destacó que la situación vivida en el sector “La fuerza de las Mujeres”, no puede comprenderse si antes no se advierte sobre “el déficit habitacional que, en la Ciudad, no para de crecer”. 

Tras lo que alertó que “tenemos cada vez más gente viviendo en villas y en casas ocupadas”, mientras que “el Gobierno de la Ciudad, sigue habilitando la construcción de torres de lujo que no cumplen con el Código Urbanístico, solo para que sus amigos hagan negocios”. Y, en esta línea, recordó que “del programa de urbanización, se construyeron las mitad de las casas que se prometieron y muchas en condiciones de precariedad”.