La solidaridad comunista ayer, hoy y siempre

Sindicales y Territorio
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Un veterano militante del PC de Corrientes, Stalin Mañanes, aportó documentos fotográficos históricos de la lucha campesina en el monte chaqueño durante la  década de 1930, en la que el Partido tuvo un papel fundamental. Una historia familiar y personal llena de solidaridad y lucha por un futuro socialista.

Stalin nació el 2 de diciembre de 1939 en Goya, provincia de Corrientes, donde hasta el día de hoy reside a sus 83 años. Durante su juventud se afilio a La Fede y luego fue delegado sindical en la fábrica de cigarrillos donde trabajaba.

Si bien ahondaremos más en su trayectoria como militante del PC, para seguir un orden cronológico es preciso hablar de la historia su familia oriunda de la zona de Las Breñas, ubicada en Chaco, donde el PC era un pilar fundamental en la organización campesina durante la década de 1930.

En estos años, la solidaridad campesina, la lucha contra el fascismo y contra todos los actores políticos de aquella época que al igual que hoy querían aplacar el fantasma del comunismo a como dé lugar, marcaron la vida de su familia a través de su padres afiliados al Partido Comunista y protagonistas de este suceso en la historia del partido.

Su padre Antonio Mañanes y su madre Justa Hernando, eran miembros del PC desde el año 1920. Acompañado de un profundo amor por su tierra natal e inspirado en los héroes de la Revolución de Octubre, Antonio decidió nombrar a su hija mayor Argentina y su otro hijo Lenin.

Stalin es hijo de Justa Hernando pero sus hermanos, Argentina y Lenin no los son. Vale mencionar que ellos tenían de madre a una integrante de la comunidad Toba. Según cuenta Stalin, su padre era muy amigo de los tobas a tal punto que aprendió su idioma: de hecho un día tuvo un accidente con un arma en el monte y fueron los tobas quienes lo socorrieron y atendieron.

Allí conoció a la futura madre de sus hijos que, tiempo después, falleció. Posteriormente, Antonio Mañanes conoce a Justa Hernando y empiezan una relación.

En varias imágenes que Stalin aportó para la entrevista y que describió con detalles, puede verse a Antonio, su padre, junto con otros militantes del PC en el monte chaqueño durante la década de 1930, donde el PC desarrollaba reuniones en la clandestinidad en el medio de la espesura. Stalin detalló que “muchos camaradas y compañeros que trabajaban en el campo por aquella época, estaban enfrentados con los terratenientes de la zona, quienes junto a las fuerzas del Estado mataron  trabajadores rurales”.

En una de las fotografías se ve como camaradas se juntaron a arrear ganado y ayudar con otras tareas rurales, en solidaridad con la familia de otro militante del PC que terminó preso tras uno de los enfrentamientos que en ese momento imperaban.

Por otra parte, Stalin también brindó imágenes de un acto que organizó el PC en la localidad de Sáenz Peña, en apoyo a la Republica España en su lucha contra el fascismo.

En medio de la guerra civil, los camaradas del PC trabajaron e hicieron una campaña para enviar fibra de algodón a la República. Una de las imágenes que venía como tarjeta postal desde Las Breñas en el año de 1937 dice: “Grupo de militantes comunistas recolectando fibra de algodón para España, en solidaridad con la guerra civil española”.

Dos años después nacería Stalin en Goya, lugar al que se mudaron sus padres, donde Antonio consiguió un socio para poder seguir su oficio de panadero, y de quien Stalin destacó que “siempre abasteció de pan a sus camaradas y compañeros que lo necesitaran”. A los doce años se afilió a la FJC. Tiempo después Stalin realizó el perito mercantil secundario y el servicio militar. “Vinieron unos camaradas de Santa Fe a una reunión que se hizo en casa, y ahí me  afilie”, recuerda aún sin ocultar su orgullo.

Tras terminar el secundario entró a trabajar a la fábrica de cigarrillos Imparciales, donde tiempo más tarde sus compañeros lo eligieron  delegado gremial. “Después de haber sido elegido, los que manejaban el sindicato nos quisieron echar y por eso formamos un sindicato paralelo”, señaló Stalin.

Asimismo recordó a Roberto Digon, ex presidente de Boca y hombre del justicialismo sindical, quien los apoyo en la creación del sindicato y fundamentalmente para poder conquistar una paritaria nacional y no sólo provincial. Stalin también relató las veces que terminó preso por repartir la prensa comunista en Goya. “En la época de Frondizi, me detuvieron y me llevaron a Corrientes capital, estuve 17 días preso”, rememora con su mirada lejana, como queriendo escudriñar aquellos intensos momentos.

También recordó las pintadas que realizaron con La Fede un 26 de julio, en un  aniversario de la Revolución Cubana y la muerte de Evita. “Hicimos unas banderas cubanas y argentinas y fuimos a la plaza principal de Goya para colocarlas, pero ahí fue donde también nos detuvieron”, contó entre risas.

Pasados los años setenta, Stalin se alejó de la militancia sindical pero siguió ligado al Partido. De hecho, tiempo después de la última dictadura, relata que en el  regimiento militar asentado en Goya, había en un galpón abandonado donde se encontraron una lista con 96 nombres en los que aprecia Argentina, la hermana de Stalin, junto a los de otros miembros del PC y el de monseñor Alberto Pascual Devoto, conocido como "el apóstol de los pobres", quien fue el primer obispo de esa localidad, así como el del cura tercermundista Miguel Ramondetti y de otros militantes políticos.

Para finalizar, se mostró agradecido de poder contar no sólo su historia, sino también revivir el recuerdo de su familia como militantes comunistas en el monte chaqueño. Y, en este sentido, recalcó sin dudar que “es un orgullo poder decir que soy comunista”, tras lo que destacó su pertenencia inclaudicable al Partido.