¿Quién paga el precio de estar en la UE? 

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España avanza hacia la consolidación del precariado como forma de relación entre los universos del trabajo y el capital.

El Partido Comunista de los Trabajadores Españoles (PCTe), rechazó el acuerdo alcanzado con cámaras patronales y sindicatos, que se plasmó en la reforma laboral que se aprobó por Real Decreto Ley.

El decreto que fue aprobado el 28 de diciembre y ahora deberá ser ratificado por el Parlamento, no deroga la reforma laboral que oportunamente impusiera el Gobierno encabezado por el Partido Popular y permite que se conviertan los contratos ordinarios en indefinidos.

Asimismo prevé la transformación de los contratos por obra en indefinidos y que quienes trabajan bajo la modalidad de contrato fijo-discontinuo, tengan los mismos derechos a la protección social que el resto de los trabajadores. Otros puntos que contempla son la reformulación de los contratos formativos y una mayor cobertura social para el personal contratado por las administraciones públicas.

Al respecto el PCTe, advirtió que esta iniciativa “es parte esencial de los compromisos del Gobierno con la Comisión Europea” y que representa “un paso decisivo más en la implantación en España de la estrategia de ‘flexiguridad’ impulsada por la Unión Europea en los últimos años”.

¿Qué quiere decir esto? Se trata de una vuelta de rosca sobre la forma tradicional de precariado, ya que es el Estado el que avanza en la creación de un cuerpo de leyes que garantice que el universo del capital pueda contratar  con mucha más flexibilidad a trabajadores, a cambio de cumplir con ciertas normas vinculadas a la seguridad social.

“Las medidas que se presentan como avances para los trabajadores tienen un impacto muy pequeño y son bastante cuestionables”, recalcó el PCTe y denunció que “la reducción formal de las contrataciones temporales es puro maquillaje”.

Y fue claro al señalar que “los empresarios se han fortalecido con la aprobación de esta reforma laboral, las empresas son las verdaderas ganadoras, a pesar de que aparentemente hayan cedido en algunos elementos que pueden ser fácilmente modificados por futuros gobiernos o anulados en la práctica”.