Para la derecha festejar es un delito
Así quedó claro con la feroz represión desatada tras el triunfo de la Selección Argentina sobre Suiza. En Ciudad de Buenos Aires hubo detenidos y heridos. Uno de ellos fue Julián Finoli, quien estuvo a punto de perder un ojo por el impacto de una bala policial. “No debemos naturalizar estas cosas”, subrayó su padre, Nicolás, y puntualizó que “vamos a llevar esto hasta las últimas consecuencias para que a ningún otro pibe le pase lo mismo”.