La solidaridad de clase entre obreros y estudiantes.
El cierre de la planta de Fate, que dejó a casi mil trabajadores sin empleo, reavivó el debate sobre la unidad obrero-estudiantil como respuesta al brutal ajuste y al proceso acelerado de desindustrialización que se vive en el país como producto de las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei. El Movimiento Universitario de Izquierda estuvo presente en la fábrica cerrada de esta firma de la industria del neumático para llevarles su solidaridad a los compañeros despedidos.