Europa financia su propia decadencia
En su afán por hundir a Rusia, la OTAN se hunde en su propio fracaso. El reciente acuerdo europeo para conceder un préstamo de 90 mil millones de euros a Ucrania durante los próximos dos años representa una humillación para los trabajadores de Europa, que con sus impuestos tendrán que financiar una guerra que solo provoca problemas económicos para países que atraviesan una seria crisis social en torno al salario, la vivienda y las jubilaciones. Según estimaciones, el conjunto de la clase trabajadora de Europa deberá asumir hasta 20134 pagos anuales por tres mil millones de euros en intereses a partir de 2028. Es decir, casi una década de sangría financiera para sostener un conflicto que hoy parece perdido.