La líder de la Tupa Amaru continúa internada en La Plata y la Liga Argentina por los Derechos Humanos manifestó su solidaridad con ella, como lo hizo a lo largo de los diez años y medio que lleva como presa política. “Hago responsable al Poder Judicial por el acoso al que es sometida” señaló por su parte Jorge Rachid, médico personal de Milagro.
La Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH) volvió a hacer pública su solidaridad con la titular de la Tupac Amaru, Milagro Sala, quien durante la mañana del lunes debió ser trasladada al Hospital Italiano de La Plata, donde continuaba internada al cierre de esta edición, a raíz de una descompensación en su estado de salud. Así lo informó el médico que la asiste, Jorge Rachid, por medio de un mensaje publicado en la red social X en el que además reveló que se encuentra en estudio y que “su estado es reservado”.
Al dar cuenta sobre esta preocupante novedad, Rachid cuestionó la situación que padece la líder de la organización Tupac Amaru. “Hago responsable al Poder Judicial por el acoso al que es sometida después de diez años y medio de detención”, denunció en el mismo mensaje al aludir a la persecución de la que es víctima su paciente, sobre quien pesa una condena a quince años por razones estrictamente políticas.
Milagro Sala se encuentra actualmente pagando esa injusta condena en prisión domiciliaria, en la capital bonaerense. Estuvo presa en el penal de Alto Comedero, en Jujuy y también bajo un régimen domiciliario en esa misma provincia. Desde hace dos años y medio se permitió su traslado a La Plata, donde continúa recibiendo cuidados por varias dolencias que se agudizaron durante su cautiverio, como la trombosis venosa que sufre en su pierna izquierda.
La LADH expresó su “profunda solidaridad con Milagro Sala ante el delicado cuadro de salud que atraviesa”, tras lo que sostuvo que “su reciente internación vuelve a poner en evidencia las consecuencias de más de diez años de persecución, hostigamiento y privación de la libertad”. También responsabilizó al Poder Judicial “por la persecución política que, después de más de una década, continúa vulnerando sus derechos fundamentales y agravando su estado de salud”.
Ante este panorama, la Liga subrayó que “resulta inadmisible que, con más de una década de detención y un estado de salud que ha requerido reiteradas internaciones, traslados y tratamientos especializados, ningún gobierno haya asumido la decisión política de frenar la persecución judicial, reparar los derechos vulnerados de Milagro Sala y ponerle fin a una injusticia popular que lleva más de diez años”. Y concluyó: “exigimos la inmediata liberación de Milagro Sala y de todos los presos y presas políticas”.