“A 40 años del primer encuentro, que Córdoba sea el inicio de la marea para derrotar al fascismo en nuestro país y en Latinoamérica. Nuestros cuerpos y nuestra patria no son mercancía ni territorio de conquista ¡Fuera Milei!”, expresaron la CLB y el PCA en su declaración de cara al 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades, que reproducimos a continuación.
Las mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, intersex y no binaries de todo el país nos encontramos una vez más en defensa de nuestros derechos y en pie de lucha, frente a un gobierno títere del imperialismo que nos quiere sometides y en silencio, mientras saquean nuestros recursos y hambrean a nuestro pueblo.
Desde hace 40 años nos encontramos para compartir experiencias, enriquecer nuestras estrategias de lucha y gestar las conquistas que ya cambiaron la vida de millones: desde el divorcio vincular, la patria potestad compartida, el aborto legal, la ley de identidad de género, el matrimonio igualitario, el cupo laboral travesti trans, el cupo femenino…son solo ejemplos de reivindicaciones que crecieron en estos encuentros y que dan muestra de la potencia del transfeminismo popular y revolucionario organizado.
Hoy vivimos las consecuencias del ajuste, destrucción del aparato productivo nacional y entrega de nuestra soberanía, con precarizacion extrema de nuestras condiciones de vida, pluriempleo y endeudamiento de los hogares. Somos las mujeres y las disidencias quienes nos llevamos la peor parte, porque a la explotación laboral se le suman las tareas de cuidado que caen en su mayoría en nosotras, sin remuneración alguna.
El imperio del capital yankee y sionista al que se somete el gobierno de Milei, condena a la humanidad entera a un futuro de explotación, genocidio y destrucción de nuestra madre tierra. Son la mano detras del genocidio en Gaza, en Irán, en Cuba con el bloqueo criminal, la invasión en Venezuela y el injerencismo en todas las elecciones del continente, aplastando con su bota a todo proyecto emancipador, poniendo sus garras en Malvinas, en el estrecho de Magallanes, en la cuenca del Paraná, en la Patagonia, en nuestras tierras raras, en nuestra selva, bosque nativo y agua dulce. Este modelo extractivista se sostiene sobre el despojo: denunciamos el desalojo sistemático y la criminalización de las comunidades originarias, indígenas y campesinas, expulsadas de sus territorios ancestrales para dejar paso al agronegocio, la megaminería y las petroleras. No hay patria libre sin sus pueblos originarios defendiendo la tierra.
El capital es profundamente machista y patriarcal, necesita cuerpos y vidas dominados y serviles para su proyecto para pocos. Los estados como garantes de derechos son una traba para sus planes, por eso ajustan con brutalidad.
Por esto fomentan los discursos de odio, y lo aplican en sus políticas: eliminaron el Ministerio de Mujeres y Diversidades, desfinanciaron la lucha en contra de la violencia de genero, el acceso a la anticoncepción y al aborto legal, combaten la ESI, no respetan el cupo laboral, no reconocen tareas de cuidado, quitaron la moratoria previsional - jubilación para amas de casa-, ajuste en discapacidad, salud, educación y en todas las áreas del estado que signifiquen garantía de derechos.
Un femicidio cada 36 horas es el resultado nefasto de un estado que fomenta la violencia, que desfinancia las políticas de cuidados, de una justicia patriarcal que mira para otro lado, protegiendo a violentos y femicidas.
La mujeres y niñeces seguimos en peligro, porque en nuestro país protegen a los violadores y femicidas, y operan diversas redes de trata y explotación sexual que cuentan con el aval y protección del poder político. En Córdoba se destapan ollas como la red de abuso sexual infantil a manos de José Villarreal, asesor legislativo del ex legislador provincial de Córdoba Ernesto Cañito Flores, el caso de abuso sexual a una menor por parte del legislador radical Omar Ludueña, la impunidad de la que gozaba el femicida Barrelier después de haber sido denunciado un año antes del femicidio de Agostina, los femicidios de Luna Giardina y Mariel Zamudio a manos de Pablo Laurta del grupo “Varones Unidos” vinculado a Agustín Laje, un violento que había dado suficientes alarmas para detenerlo mucho tiempo antes, la inacción de la provincia ante la desaparición de Delicia Mamani Mamani, desoyendo la voz de su mamá que indicaba a quien habia que investigar o la desaparición de Liam Flores.
En Córdoba son las propias trabajadoras del Polo Integral de la Mujer quienes denuncian precarización laboral , con sueldos de miseria y una carga laboral cada vez mayor. Precarizar a las trabajadoras que atienden a las mujeres víctimas de violencia es parte del mismo plan que desfinancia el Ministerio, que ataca la ESI y que nos quiere callades. ¡Basta de atacar a quienes nos cuidan y nos defienden! ¡Estabilización ya, salarios a la canasta familiar y libertad sindical en el Polo Integral de la Mujer!
Una justicia lenta y sin perspectiva de género, un estado desfinanciado, sin implementación de la Ley de Educación Sexual Integral y la Ley Micaela en todos los ámbitos, el endeudamiento, ajuste y precarización, la pobreza e indigencia en aumento conforman el combo perfecto para la violencia machista sin límites.
En este contexto se cumplen 6 años del femicidio de Florencia Gomez, militante comunista, feminista y aboliscionista, y tambien mamá de dos niñes. Su femicidio sin dudas estuvo vinculado a su exposición pública como militante política y contra la trata y explotación sexual en San Jorge, y a 6 años del mismo no existe una sola condena y solo un detenido que podría tratarse solo del autor material pero no del autor intelectual. Por eso exigimos: ¡Justicia por Flor! ¡Ni una menos!
Esta violencia política es puesta en práctica desde la misma justicia patriarcal. Las condenas e inhabilitación a Cristina y a Milagro Sala son un mensaje hacia todas las que no nos disciplinemos al poder y nos animemos a trabajar en pos de mejorarle la vida a nuestro pueblo. Por eso decimos: ¡Libertad a Cristina y a Milagro Sala! Abajo sus condenas injustas !
El aborto es legal en nuestro país, gracias a la lucha enorme de nuestro movimiento. Por eso repudiamos los dichos de Milei sobre que “estamos pagando muy caro la locura de los pañuelos verdes” . Somos nosotras y nosotres quienes estamos pagando muy caro el ajuste y sus discursos reaccionarios.
Así como nuestro movimiento logró la liberación de Belén en Tucumán, hace un mes logramos en Córdoba la Libertad para Paola Ortiz , 13 años presa injustamente luego de un parto en avalancha en un contexto de suma vulnerabilidad económica y de violencia sexual.
Las mafias, el poder económico concentrado, las derechas gobernantes, la violencia patriarcal, el sistema prostituyente y el poder judicial son las patas que el imperialismo usa para imponer su dominación y colonialismo. Por eso levantamos bien alto las banderas de la soberanía de nuestros cuerpos y territorios, porque sabemos que el capitalismo se alimenta del despojo y la usurpación de las tierras ancestrales.
¡Fuera yankis de América Latina, fuera ingleses de Malvinas!
¡Basta de ajuste y entrega de nuestra patria !
¡Fuera Milei!
¡Ni una menos ! ¡Vivas, libres y desendeudadas nos queremos !
¡Aparición YA de Delicia Mamani Mamani!
¡Libertad a todas las presas políticas!
¡Contra la tiranía del capitalismo, furia travesti y transfeminista!
¡El tiempo de la revolución es ahora!
Corriente Nacional Lohana Berkins - Partido Comunista de la Argentina