La Liga Árabe hizo pública su condena al Estado de Israel por la aprobación de una ley recientemente sancionada que habilita a que se ejecuten prisioneros palestinos, a la cual calificó como una “manifestación vergonzosa del apartheid” que lleva más de siete décadas. En este contexto, el próximo viernes, al cumplirse el 78 aniversario del inicio de la Nakba, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino convoca a la “Marcha del Retorno”.
Desde El Cairo, la Liga de los Estados Árabes hizo pública su condena “en los términos más enérgicos” a la aprobación por parte del Parlamento del Estado de Israel de una ley que permite la ejecución de prisioneros palestinos. En tal sentido, recalcó que esa norma contraviene los principios más elementales del derecho internacional humanitario y vulnera de forma flagrante las exigencias de la justicia, al tiempo que consagra una discriminación escandalosa contra los palestinos y constituye una “manifestación vergonzosa del apartheid”, que viene perpetrándose desde hace casi ocho décadas, cuando el sionismo inició la política de exterminio y expulsión de sus territorios contra este pueblo con raíces á
rabes.
Hace poco más de un mes, por 62 votos a favor y 48 en contra, el Parlamento israelí dio luz verde a una ley que establece la pena capital a los palestinos condenados por realizar “ataques terroristas”, una figura sumamente ambigua en manos de un Estado que desde hace más de dos décadas tiene “legalmente” las manos libres para detener y encarcelar a personas palestinas sin que medie una imputación concreta.
De acuerdo a numerosas organizaciones de Derechos Humanos son alrededor de diez mil los palestinos que están en cárceles israelíes y, de ellas, unas 3500 permanecen bajo el régimen de “Detención Administrativa”, que es el que que le permite al Estado sionista mantener a esos detenidos en prisión sin presentar cargo alguno ni llevarlos a juicio. Estos atropellos se aceleraron durante los últimos dos años y medio con la profundización de la agresión que el régimen de Benjamín Netanyahu lleva a cabo en la Franja de Gaza. De la mano de ellos, se multiplican las denuncias por maltrato, condiciones inhumanas de detención y torturas contra prisioneros palestinos, entre los que hay una cantidad creciente de niños.
A la hora de defender la iniciativa que sancionó el Parlamento, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, se presentó luciendo en la solapa de su saco un botón con forma de soga de ahorcamiento. En este contexto y ante semejante provocación, la Liga de los Estados Árabes (LEA) subrayó que la aprobación de dicha ley refleja el carácter “extremista y racista” de los dirigentes israelíes. Mientras que denunció que la legalización de la ejecución de ciudadanos palestinos constituye un eslabón más de una “cadena continuada de medidas y políticas dirigidas a cercar la existencia palestina, despojar a los palestinos de los derechos humanos que aún les quedan y allanar el camino para la aplicación del plan de anexión de Cisjordania”.
Asimismo, consideró “vergonzosa” la incapacidad que exhibe la comunidad internacional para actuar de manera efectiva frente a estas políticas “extremistas y racistas”, al tiempo que advirtió que Tel Aviv está empujando la situación hacia una “explosión en los territorios palestinos”, en el marco de un plan continuado, “destinado a avivar los focos de tensión en toda la región”.
La LEA fue contundente al denunciar a “esta ley racista y bárbara, claramente discriminatoria contra los prisioneros palestinos, que impone la pena de muerte en un plazo de noventa días sin derecho a apelación ni indulto”. Tras lo que puntualizó que no se trata apenas de una normativa interna, ya que es “un crimen de lesa humanidad”, que equivale a una “declaración de guerra abierta contra el pueblo palestino”.
Para denunciar los crímenes históricos y presentes de apartheid y exterminio de Tel Aviv, al cumplirse 78 años de la Nakba (“catástrofe” en árabe), la agresión militar del Estado de Israel con la que dio inicio a la política de expulsión de los ciudadanos de Palestina de sus territorios forzando el éxodo de más de 700.000 personas, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino convoca a la “Marcha del Retorno”.
En la Ciudad de Buenos Aires la cita para marchar por una Palestina libre y soberana será este viernes 15 a las 18 en la esquina de Corrientes y Callao porque, como aseguraron sus organizadores, “la Nakba continúa”.
