En la ciudad de Santa Fe la movilización popular hizo que el Municipio considere las posturas que tienen los vecinos acerca de cómo enfrentar la contingencia climática que pueda deparar este fenómeno y de cómo y dónde destinar partidas para la prevención y la emergencia social. “No alcanza con que controlen los legisladores, queremos control popular”, afirmó Rubén Sala desde el MTL.
“Es importante la cantidad de gente de los barrios que venimos participando en estas movilizaciones”, destacó el coordinador del MTL provincial, Rubén Sala, al referirse a la movida que desde hace más de un mes vienen protagonizando vecinos de zonas ribereñas de la ciudad de Santa Fe. El reclamo popular está dirigido, en primer lugar, al intendente Juan Pablo Poletti, para que adopte las medidas necesarias ante las lluvias que se anticipan a raíz del fenómeno de El Niño. El pronóstico prevé que, para esta región del país, las tormentas más intensas podrían comenzar en noviembre y extenderse, incluso, hasta abril de 2027.
El objetivo es que no vuelva a repetirse la tragedia que muchos de esos vecinos padecieron como consecuencia de la inundación de abril de 2003, que dejó 158 víctimas fatales, así como pérdidas materiales severas que afectaron principalmente a las familias que habitaban laz zonas más periféricas (y relegadas) de la capital provincial.
En este caso se exige que el Municipio realice un censo para establecer cuántas personas habitan las zonas más bajas, cuáles de ellas tienen edad avanzada o problemas de motricidad, algo que debe contemplarse en caso de que haya que hacer evacuaciones, y también que se limpien calles y baldíos porque a raíz del ajuste de la intendencia se acotó el servicio de recolección de residuos domiciliarios sólo a las calles troncales de los barrios.
Sala es vecino del barrio Santa Rosa de Lima, uno de los que más padeció la inundación que durante 2003 provocó la desidia del gobierno de Carlos Reutemann, que no tomó las medidas que hubieran permitido preservar a la población ante la crecida del río Salado, que se desbordó vertiginosamente a punto tal que apenas dio tiempo para que los vecinos pudieran salir de sus casas que, en muchos, casos quedaron totalmente sumergidas.
“La causa judicial iniciada por las responsabilidades que hubo esa vez fue cerrada hace poco sin ningún culpable”, recordó el coordinador del MTL santafesino antes de subrayar que “por eso es comprensible que ahora haya mucho miedo, principalmente entre la gente más grande, que tiene fresco lo que pasó y ahora ve que además de todos los problemas que cotidianamente deben pasar, se suma esta nueva amenaza”.
Por eso es que hubo un consenso generalizado entre los moradores de la zona a la hora de visibilizar este problema, algo que se hizo por medio de asambleas, cortes de calles y con movilizaciones hacia el Palacio Municipal, donde fue entregado un petitorio. Así, las organizaciones sociales que actúan en estas barriadas fueron recibidas por el jefe comunal “donde los funcionarios y el propio Poletti dijeron lo que estaban haciendo y lo que piensan hacer al respecto, nosotros cuestionamos algunas cosas y aportamos lo nuestro”, refirió Sala y añadió que “pedimos tener un lugar en la Mesa que se constituyó para coordinar las medidas que se tomen frente a lo que pueda traer El Niño”.
De este modo, fue acordado que las organizaciones sociales participen en este espacio donde también está Defensa Civil y otros actores de la vida social y productiva de la capital provincial. “Ahora estamos armando las propuesta que desde cada barrio vamos a llevar a esa Mesa, lo que también incluye nuestros puntos de vista respecto a cómo hay que organizarnos para prevenir problemas mayores ante una situación crítica”, puntualizó el coordinador del MTL y en ese sentido informó que desde la Asamblea Barrial de Santa Rosa de Lima ya se trabaja en el censo para determinar “quienes se encuentran en las zonas y las condiciones más vulnerables”.
Asimismo, el coordinador del MTL santafesino recordó que la Legislatura provincial aprobó una ley de emergencia que le otorga al gobernador Maximiliano Pullaro la posibilidad de manejar recursos adicionales para enfrentar la emergencia que pueda derivar del fenómeno de El Niño y subrayó que las organizaciones sociales quieren participar de “algún mecanismo de control para saber cómo se usa ese dinero”.
Remarcando la necesidad del control (y el poder) popular, Rubén Sala afirmó que “no alcanza con que los concejales y legisladores controlen los fondos: queremos control popular para que sean empleados como se debe”.