El próximo lunes 5 de octubre comenzará en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini la decimoquinta edición del Festival de Arte Popular Mercedes Sosa. La primera de cuatro jornadas reunirá fotografía, títeres, reflexión política y experimentación teatral, en un encuentro que vuelve a reivindicar al arte como territorio de memoria, resistencia y creación colectiva. Las actividades se desarrollarán entre las 18 y las 22 horas en avenida Corrientes 1543, con entrada gratuita para la propuesta de títeres y política.
El lunes 5 de octubre, desde las 18, el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (CCC) dará inicio al XV Festival de Arte Popular Mercedes Sosa, una nueva edición de un encuentro que durante cuatro jornadas convocará a artistas, investigadores y trabajadores de la cultura alrededor de distintas expresiones del arte popular. La apertura tendrá lugar en el Espacio Mercedes Sosa, en la planta baja del Centro Cultural, con la muestra fotográfica “Fidel Siempre”, de la que participarán Juan Carlos Junio, Manuel Santos, Araceli Matus y Leonardo Baster, responsable de la Embajada de Cuba. Desde esa primera actividad, la programación propone poner en diálogo producción artística, memoria histórica y compromiso político. La organización corre por cuenta de la Fundación Mercedes Sosa y el CEFMA y estará coordinanda por una de sus directoras, la responsable de la Casa de la Cultura Comunista, Alexia Massholder.
A las 19, en la Sala Pugliese, comenzará la mesa “Títeres y política”, con el panel “Los títeres hablan de dictadura”. Graciela Browarnik y Bettina Girotti compartirán el espacio con los titiriteros Silvina Reinaudi, Gloria Díaz y Adrián Bandirali para reconstruir experiencias vinculadas con las prácticas titiriteras durante los años de la dictadura, los exilios, los desplazamientos forzados y las desapariciones. La propuesta recuperará así una dimensión muchas veces relegada de la resistencia cultural. Como señaló Natividad Martone, directora de la actividad escénica que cerrará la jornada, detrás de ese trabajo existe “una gran investigación de Betina Girotti y Graciela Browarnik para recaudar material y trazar un recorrido de la presencia de los títeres en la resistencia, en los años oscuros de nuestro país, sea en marchas, en obras o en intervenciones”.
La relación entre títeres, humor y actualidad continuará a las 20.20 con “Títeres en los medios: humor y política”. Nahuel Prado y Gustavo Garabito presentarán experiencias, personajes y fragmentos de los trabajos realizados en Brotes Verdes, La ley de la Selva y Mayonessa. Para Martone, la potencia de esta tradición reside precisamente en la posibilidad de intervenir desde un lenguaje irreverente y popular. “Los mismos nos permiten ser irreverentes, contestatarios e impunes. ¿Quién puede ofenderse o enojarse con un títere?”, planteó. En ese sentido, destacó también las experiencias que Prado y Garabito vienen desarrollando en programas conducidos por Alejandro Bercovich, donde el humor funciona como una vía para interrogar una realidad política y social cada vez más áspera.
El cierre de esta primera jornada llegará a las 21.10 con la investigación escénica “Kantor se encuentra con Mercedes”, dirigida por la propia Martone. La obra, desarrollada por el grupo de Investigación Escénica Sesiones Dramáticas Kantorianos, pone en escena ocho personajes surgidos del Preámbulo de la Constitución Nacional y los hace dialogar con canciones interpretadas por Mercedes Sosa a partir de procedimientos inspirados en el teatro del director polaco Tadeusz Kantor. Participan Daniel Vidal, Walter Omar Calvar, Romina Gilda Paesani, Silvia Mariela Ledesma, Matías Paleeff, María Laura Salguero, Magalí Rodríguez y Constanza Arcos. La presentación concluirá con un conversatorio.
“La invitación a participar con mi grupo de Investigación Escénica ‘Sesiones Dramáticas Kantorianos’ del Festival de Arte Popular Mercedes Sosa” llevó al elenco, explicó Martone, a sumergirse en la obra de la cantora para construir “una pieza que da cuenta de la historia de nuestro país”. El Preámbulo constitucional permitió dar forma a personajes como la Nación Argentina, las provincias, el pueblo, la libertad, la voluntad, los pactos preexistentes y la protección de Dios. Sobre esa estructura, cada intérprete escogió una canción de Mercedes Sosa y fue incorporando también su propia experiencia. “Cada artista trae su propia historia al escenario y esa es la fuerza creadora que hace única cada obra”, sintetizó la directora.
Uno de esos cruces se produjo cuando la actriz que representa al pueblo propuso pronunciar sus líneas en mapuzungun. La decisión, explicó Martone, permitió “valorizar nuestras raíces” y confrontar el texto constitucional con una historia en la que el reconocimiento de la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas recién fue incorporado con la reforma de 1994. La escena hace confluir así el universo teatral de Kantor, la voz de Mercedes Sosa y algunas de las contradicciones más persistentes de la historia argentina.
Esa búsqueda estética no aparece, para Martone, desligada del presente. “El teatro polaco de Tadeusz Kantor se fusiona con nuestra historia y nuestro presente, un presente violentado, una libertad degradada, los pactos vulnerados, el pueblo hambreado y la voluntad que se mantiene firme en el campo cultural”, afirmó. Y reivindicó una concepción de la creación que atraviesa toda su trayectoria: “El Arte es una Revolución Permanente, toda auténtica creación artística es, por su propia naturaleza, un acto revolucionario e independiente”. Frente a las dificultades que atraviesan las producciones independientes y al retiro de apoyos públicos, su grupo trabaja con “los desechos, el descarte, lo encontrado, el objeto degradado, el embalaje, el rango inferior”. De esa precariedad impuesta emerge también una poética. Como resumió Martone, “aunque perdamos algunas batallas, el arte siempre resiste”.
El XV Festival de Arte Popular Mercedes en el CCC Sosa comenzará así con una jornada atravesada por esa convicción. Desde la fotografía y la memoria latinoamericana hasta los títeres políticos y la experimentación escénica, el encuentro vuelve a hacer de la gran cantora de Nuestra América un espacio para pensar el arte como una práctica capaz de conservar memorias, interrogar el presente y producir comunidad.