La Mesa de Organismos de Derechos Humanos se pronunció en el marco del 210 aniversario de la Declaración de la Independencia. “O enfrentamos este proyecto de entrega con la unidad y la firmeza que el momento nos exige o corremos el riesgo de perder la Patria”, sintetizó en su documento conjunto, al que suscribe la Liga.
Ante el 210 aniversario de la Declaración de la Independencia, la Mesa de Organismos de Derechos Humanos advirte acerca de las “devastadoras” consecuencias que trae aparejado el proyecto que en lo institucional encabeza Javier Milei, pero que está claramente digitado por Washington y el FMI. Tal como lo calificaron los organismos de DDHH en su comunicado, se trata de un proyecto “entreguista”, que presenta en la pleitesía rendida a Donald Trump y al embajador estadounidense Peter Lamelas “la expresión más clara de esa sumisión”. Asimismo, la Mesa apuntó sus dardos contra “buena parte de la oposición política”, a la que le reprochó “su inacción” y le reclamó que actúe y reaccione con “el coraje, la resistencia y la lucha que demostraron los movimientos de derechos humanos a lo largo de su historia”.
La declaración fue firmada por la Liga Argentina por los Derechos Humanos, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, la APDH La Matanza, la Comisión Memoria, Verdad y Justicia Zona Norte, así como por Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz, la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.
Se trata de un documento cuyo título remite a una recordada frase del General José de San Martín: “Cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla”. En él se señala que el 9 de julio de 1816, “el pueblo argentino declaró al mundo su voluntad irrenunciable de constituirse en una Nación libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera”, tras lo que lamenta que 210 años después “el gobierno entreguista de Javier Milei ha decidido renunciar a ese legado histórico y subordina a la Argentina a los intereses de los Estados Unidos de Norteamérica”.
En tanto que pone el foco sobre las consecuencias “devastadoras” de las políticas del gobierno nacional. En esta línea la declaración pública de la Mesa de Organismos de Derechos Humanos, alerta sobre “la entrega de nuestros bienes comunes y recursos naturales”, así como del “acelerado proceso de desindustrialización, desguace del Estado y destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo”, con la correspondiente “secuela de exclusión y hambre” que ello ocasiona para las grandes mayorías. Todo esto tiene como soporte la “represión y criminalización de la protesta social contra quienes reclaman ante la vulneración de sus derechos”, algo que los organismos vienen denunciando desde que Milei asumió la presidencia y que pusieron especialmente de relieve el último 24 de marzo para el 50 aniversario del golpe de Estado cívico-militar que diera inicio a una dictadura genocida y vendepatria.
“Mientras nos endeudan comprometiendo el futuro de la Nación. el sistema de justicia cómplice cobija la corrupción gubernamental”, denuncia el documente publicado para este 9 de julio y afirma que este hecho representa “un cuadro de situación de gravedad extrema”. De manera que insiste en señalar que “tan profundo es el daño que vienen generando, que resulta preocupante y elocuente la inacción de buena parte de la oposición política”. Por eso mismo es que el conjunto de organismos de Derechos Humanos que firman el documento sostiene que “este momento no admite especulaciones, ni tibiezas, ni distracciones, ni connivencias”. En tal sentido, se resalta que “no alcanza con contar votos en el Congreso ni cuidar las bancas, es tiempo de acompañar al pueblo allí donde resiste, denuncia y ponerle un freno a este modelo de arrasamiento y de entrega”. A propósito de lo cual, la Mesa les vuelve a reclamar a los legisladores y dirigentes que se dicen opositores pero que lejos están de convocar a la unidad de las luchas en curso y de proponer una clara alternativa política, que “la responsabilidad histórica, el papel y el lugar que ocupan, les exige y demanda que estén a la altura del mandato que recibieron”.
Al respecto cita como ejemplo la enseñanza que dejó la lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la que “nos enseña que nunca hay que resignarse frente a la injusticia ni aceptar el sometimiento o la sumisión”. En particular recuerda el legado de la última de las imprescindibles que se nos fue, Taty Almeida, quien “hasta el final de su vida nos dejó una enseñanza que hoy resuena con más fuerza que nunca: ‘La unidad se construye en los hechos, no con palabras”. Del mismo modo, apela a traer al presente la memoria “de los 30.000 desaparecidos, los asesinados, los miles de presos políticos y exiliados que lucharon por una Argentina libre e igualitaria, fieles al legado de quienes proclamaron la Independencia en julio de 1816”.
Finalmente, en el mismo tono de denuncia contra las injusticias que se van acumulando en esta coyuntura y de interpelación a la unidad y la acción necesrias para revertirlas, llama a que “quienes ocupan un lugar de responsabilidad política, despierten” ya que, como va quedando cada día más claro, “no hay lucha sectorial alguna a privilegiar porque antes está la Patria que agoniza a manos de sus saqueadores”. Ante este escenario, la Mesa de Organismos de Derechos Humanos es clara y contundente dado que, en definitiva, “lo que está en juego no es una disputa electoral ni una diferencia partidaria: es el destino mismo de la Nación”. Y, para concluir, hace hincapié en la contradicción central que urge resolver: “o enfrentamos este proyecto de entrega con la unidad y la firmeza que el momento nos exige, o corremos el riesgo de perder la Patria”.