Luego de las críticas recibidas por haber afirmado que “sólo existen dos sexos” y de tildar de “ideología siniestra” a las políticas de igualdad de géneros, la vicejefa del Gobierno de la Ciudad, Clara Muzzio, pidió revisar los contenidos de la ESI, reafirmando su posición retrógrada. “En la disputa por el electorado de derecha de la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno porteño atenta contra la Educación Sexual Integral, una política pública que garantiza la inclusión, la no discriminación y otros derechos”, señaló Antonella Bianco, Secretaria de Géneros e Igualdad de Oportunidades de la UTE.
Para Clara Muzzio, la segunda al mando del gobierno porteño, la Ley de Educación Sexual Integral “les destruyó la cabeza a los niños”. El macrismo en la ciudad escala a diario su discriminación contra aquellas personas a las que no considera “porteños de bien”, emulando ya hasta en las formas al mileísmo, con el claro propósito de disputarle el núcleo duro de los votantes de derecha de cara a un año electoral. Ya habían sido blanco de esta estigmatización los habitantes de las villas porteñas cuando sufrieron un par de meses atrás, y bajo la excusa del combate al narcotráfico y la delincuencia, un operativo policial propio de la época del gobierno de facto de Osvaldo Cacciatora en plena dictadura cívico-militar, con el propio Jorge Macri a la cabeza disfrazado de soldadito para las fotos y los reels.
En tanto que el “ICE” porteño, a la usanza de las cacerías contra inmigrantes latinos desatadas por Donald Trump en Estados Unidos, se sigue floreando en puntos neurálgicos de acceso a la ciudad como la estación de trenes de Constitución y el barrio de Liniers, pidiendo documentos por “portación de cara” para detectar inmigrantes entre quienes llegan de la provincia de Buenos Aires para trabajar todos los días a la ciudad más rica y desigual del país.
Los rasgos neofascistas de la administración porteña del primo morocho de Mauricio Macri se ven a diario en las calles. Persiguiendo y reprimiendo a la luz del día a vendedores de palta, recicladores y feriantes manteros con agentes de control y policías. Mientras que en el sigilo de la noche secuestran colchones y frazadas como prueba del delito por “usurpación del espacio público” de la gente que no tiene más remedio que (sobre)vivir en la calle e intentar dormir un rato a la intemperie en pleno invierno. Se estima que en CABA ya son más de diez mil, incluyendo adultos mayores y familias enteras con menores, las personas que se encuentran en esta situación de extrema vulnerabilidad social.
Ahora el turno del desprecio a quienes no son considerados “porteños de bien” para Jorge Macri y los suyos fue contra la colectividad LGBTIQ+. Los dichos de Muzzio de hace unos pocos días, considerando que “sólo existen dos sexos: el masculino y el femenino” y que toda política tendiente a garantizar la igualdad de derechos para el colectivo de la diversidad sexo-genérica forma parte de “ideologías siniestras”; fueron reafirmados por la propia Vicejefa de Gobierno al indicar que “los contenidos de la ESI deben revisarse” porque, según repite sin sonrojarse, “les pudrieron la cabeza a los niños”.
Antonella Bianco, Secretaria de Géneros e Igualdad de Oportunidades de la Unión de Trabajadores de la Educación y dirigente de La Violeta Docente, sostuvo que “en la disputa por el electorado de derecha de la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno porteño en general, y en este caso Clara Muzzio en particular, atentan contra la Educación Sexual Integral (ESI), una política pública que garantiza la inclusión, la no discriminación y otros derechos”. En este sentido, remarcó que no es la primera vez que Muzzio impulsa iniciativas o realiza declaraciones de este tipo. “Hace ya dos años, apenas asumidas las autoridades, se retiraron los materiales de ESI de las plataformas del Ministerio de Educación de la Ciudad a pedido suyo”, recordó. Y precisó que “aquella fue una batalla que logramos revertir, recuperando dichos contenidos”.
Sin embargo, alertó que “el ataque persiste en distintos planos: se expresa en la falta de presupuesto, en el debilitamiento de la formación permanente en ESI —como lo demuestra el intento de cierre del postítulo del Joaquín V. González— y en la ausencia de capacitaciones docentes en las escuelas de formación”.
Bianco defendió la ESI. Recordó que “a lo largo de estos veinte años, la ESI ha permitido que miles de niños, niñas y adolescentes de todo el país identifiquen situaciones de violencia y abuso. Esto es precisamente lo que parecería buscar impedir la Vicejefa de Gobierno mediante sus ataques a esta política pública”. En este contexto, “resulta necesario preguntarse a quién pretende proteger con estas declaraciones y con este avance contra la ESI”.
El repudio federal a través de Santiago del Estero
Por su parte, también desde la La Violeta, Lucy Escobar, docente de Educación para la Salud que se desempeña en la Dirección de Género de La Banda, en Santiago del Estero, calificó como “extremadamente grave las declaraciones de Clara Muzzio, sobre todo por el lugar de gestión y toma de decisiones que ocupa”.
Cabe recordar que la Educación Sexual Integral es una política pública que lleva casi veinte años aplicándose en los establecimientos educativos de toda Argentina, incluso en aquellos de la Ciudad de Buenos Aires aunque al macrismo no le guste, donde cuenta con una más que amplia aprobación por parte de la comunidad educativa. Esta política, que constituye una herramienta de avanzada que permitió trabajar el cuidado del cuerpo, el consentimiento, el trato con vínculos personales y la prevención de abusos y violencia sexual, ha ayudado a proteger a miles de niñxs y adolescentes en estas dos décadas.
Paradójicamente (o cínicamente), hasta hace algunos años Muzzio participaba de actividades del colectivo LGBT+ y acompañaba iniciativas vinculadas a la ampliación de derechos. Pero al parecer el “compromiso para construir una ciudad más inclusiva” y la convocatoria a “celebrar los valores de la diversidad” que postulaba hasta hace poco al participar de la Semana del Orgullo, cuando el neoliberalismo porteño consideraba que todavía le venía bien un poco de maquillerse progre, ya son cosas del pasado para las actuales necesidades del PRO, que pugna con La Libertad Avanza por ver quién se corre más a la derecha.
“Cuestionar la ESI calificándola como ‘una trampa mortal’ o una ‘ideología siniestra’ es algo gravísimo porque Clara Muzzio es alguien con capacidad de tomar decisiones que afectan el presente y el futuro de muchos y muchas”, insistió Escobar. Con esto “se vuelve a poner sobre la mesa la idea de que la ESI se basa en una ideología de género, cuando ya se ha demostrado que eso es totalmente falso”, añadió. Y fue clara al denunciar que “sabemos científicamente que hay desigualdades de género dentro de la sociedad”.
Sobre la ESI como herramienta docente, señaló que “ha generado cambios muy importantes, transformaciones sociales sobre todo en niños, niñas y adolescentes que son muy necesarias y que, inclusive, alcanza a personas adultas que ahora pueden tomar decisiones más conscientes acerca de su salud integral, sus vínculos y emociones y responsabilizarse de otra forma ante otras personas y ante una misma”.
Por lo que subrayó que la ESI “ha sido una herramienta fundamental para generar en niños, niñas y adolescentes un espacio en el que se pueden expresar libremente, revelar abusos sexuales, conocer las partes de su cuerpo, ser respetuosos con sus vínculos y expresar sus emociones”, ya que “habla de una integralidad, de todo lo que nos compone como seres humanos y no sólo de un aspecto biológico, porque se complementa con lo social , con lo vinculado a las emociones y lo espiritual”. Por tales motivos, puntualizó que la ESI “no se basa sólo en educar a niños y niñas con fines reproductivos”.
Entre las afirmaciones salidas de las cavernas que hiciera la Vicejefa porteña estuvo aquella que le endilgaba a este programa, que por ley debe formar parte de las currículas escolares en todas las provincias, una baja en la tasa de natalidad en Argentina. Sobre este punto, la docente santiagueña de Educación para la Salud y militante de La Violeta, opinó que “si la hay es porque ahora se puede decidir cómo, cuándo, con quién tienen relaciones sexuales con la información suficiente para poder tomar decisiones acerca del cuidado de las mismas”.
En su reflexión al respecto, subrayó que “poder expresar situaciones de abuso en las escuelas o con personas de confianza que han apostado a la ESI, ha generado que muchas niñas y adolescente no perpetúen esas situaciones”, por lo que “los embarazos devenidos de esas situaciones habían disminuido”. Pero recordó que esto es algo que lamentablemente está cambiando por la falta de atención e impulso a la ESI por parte del Estado Nacional y de gobiernos provinciales que hacen suyo el enfoque tranfóbico y homofóbico del gobierno de Javier Milei.
En una misma línea que lo que ocurre con la Ley de Educación Sexual Integral, denunció que desde que Milei es presidente “todas estas políticas han sido desfinanciadas” y lamentó que entre ellas esté el Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia, que representó una política pública interministerial creada en 2017, cuya finalidad principal fue disminuir los embarazos no planeados en jóvenes y reducir a la mitad la tasa de fecundidad adolescente.
En este contexto, la docente especializada en temáticas de géneros e intgrante también de la Red Bandeña por los Derechos, remarcó que “la ESI quedó en manos de los docentes que entienden que es fundamental, pero no siempre cuentan con los recursos necesarios”. Y concluyó resaltando que, con sus dichos, Muzzio exhibe “mucha ignorancia sobre los contenidos de la ESI, pero también siembra dudas muy peligrosas que pueden hacer que los padres y madres se vuelvan reacios a que sus hijos puedan acceder a la amplia gama de temáticas que ofrece la Educación Sexual Integral”.