En diálogo con Nuestra Propuesta el vocero del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente en el Pacto Histórico, Jonathan Centeno, recalcó la necesidad de seguir batallando por la defensa de todos y cada uno de los votos. Mientras que, por un lado, el candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, felicitado por Donald Trump y Javier Milei, celebró anoche la diferencia mínima a su favor arrojada en el conteo preliminar; por el otro, la izquierda colombiana presentó la impugnación de 33 mil mesas y llamó a fiscalizar y aguardar el escrutinio final.
La injerencia yanqui dedicada a favorecer la candidatura de Abelardo De la Espriella fue creciendo de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que tuvieron lugar ayer en Colombia, las más reñidas de su historia. La empresa privada encargada del soporte técnico del conteo preliminar, Thomas Greg and Sons, como sucediera en la primera vuelta, volvió a quedar en el ojo de la tormenta. Esta firma es propiedad de los hermanos Camilo y Felipe Bautista, de aceitados vínculos con la derecha continental. Con sede en el “paraíso fiscal” de la isla europea de Guernsey, dependiente de la Corona británica, ya había sido denunciada por manipulación informática en la carga de datos en las pasadas elecciones presidenciales de Honduras. Hasta el momento, con información cargada de más del 99 por ciento de las mesas, los guarismos dan ganador al postulante ultraderechista con un 49,66 por ciento de los sufragios contra un 48,70 obtenido por Iván Cepeda. Estas cifras representan un total parcial de 12.959.542 votos para el candidato de “Defensores de la Patria” y unos 12.708.712 para el del Pacto Histórico (PH), con una participación que rondó el 64 por ciento del electorado. Mientras que los votos en blanco e impugnados sumaban en su conjunto unos 675 mil.
Sin embargo, desde el PH presentaron un recurso de impugnación por irregularidades detectadas en al menos 33 mil mesas. Durante la noche de ayer se realizaron en Bogotá y distintas ciudades, movilizaciones autoconvocadas en defensa del voto y de una legítima democracia. Así las cosas, el oficialismo está llamando a fiscalizar y esperar el escrutinio final de la autoridad electoral.
De la Espriella es un un abogado multimillonario con ciudadanía estadounidense, defensor de narcotraficantes, promotor de la interrupción del proceso de Paz que lleva adelante el gobierno de Gustavo Petro con el ELN y disidencias de las FARC y exponente del neofascismo ultraliberal de la región. Por su procedencia desde afuera de las estructuras partidarias tradicionales de la derecha, aunque siempre relacionado con el poder económico concentrado, su verborragia provocadora y sus propuestas antipopoulares viscerales se ganó el merecido mote del “Milei colombiano”. Con los resultados aún sin confirmación, recibió enseguida las felicitaciones de su jefe Donald Trump, del propio Javier Milei y de otros mandatarios de derecha como el salvadoreño Nayib Bukele.
Ayer por la noche el presidente Gustavo Petro salió a cuestionar los datos del preconteo de votos suministrados por la Registraduría Nacional, a partir del software de los hermanos Bautista. Por medio de su cuenta en la red social X, denunció que el sistema estaba subiendo formularios E-14 sin la firma de los jurados y pidió que esas mesas fueran “de inmediato impugnadas”. También señaló que con ninguno de los dos candidatos por encima del cincuenta por ciento, resulta imposible hablar de definición antes de que se lleve a cabo el escrutinio oficial. Petro insistió con que “no se puede proclamar a ningún presidente” y pidió “tranquilidad” a la ciudadanía. En tal sentido, subrayó que “es el escrutinio el que determina quién es el presidente”.
Por su parte, Cepeda sostuvo que el resultado preliminar no tiene “carácter oficial ni vinculante”. En tanto que, en línea con lo manifestado por Petro, ratificó que como parte del proceso de verificación electoral el equipo de testigos de su campaña inició la impugnación de 33 mil mesas, ubicadas en distintos puntos del país. En este contexto, la militancia del PH, espacio que integra el Partido Comunista Colombiano entre otras fuerzas de izquierda y progresistas, permanece en estado de alerta y movilizada a la espera del conteo final, que de acuerdo a lo previsto podría llegar a extenderse por el plazo de una semana.
Entre quienes forman parte de esa vigilia activa está el Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano( PUPSOC). Se trata de un movimiento que articula a pueblos originarios, comunidades afrodescendientes y organizaciones sociales y campesinas de esta zona del Pacífico, con territorios de control autónomo en departamentos como el Cauca y Nariño ganados a fuerza de “mingas” y paros agrarios. Su vocero, Jonathan Centeno, dialogó con NP al respecto de esta disputa electoral con final abierto.
-¿Cuál es la situación al día de hoy?
Esta batalla aún no ha terminado. Esta batalla de la segunda vuelta electoral sigue muy viva, hay una siguiente instancia, la del escrutinio, que es una fase que estamos terminando de organizar y para la cual estamos preparados porque conocíamos que se iban a presentar este tipo de situaciones.
Hay una situación histórica para Colombia, una tendencia muy clara e importante que habla de un crecimiento del porcentaje de participación, sobre todo en las regiones en las que apoyan nuestro proyecto político. Pero también es indiscutible que hay algunas anomalías que resulta necesario revisar en el escrutinio, en regiones donde el candidato Abelardo de la Esprilla obtuvo la mayoría de su votación.
Esta remontada es un ejercicio que se gestó desde mucha gente que salió del gobierno para asumir la tarea en la segunda vuelta, pero también llegamos a este punto porque muchos, desde el movimiento social, asumimos la coordinación de la campaña y eso creo que fue un factor clave para poder lograr la remontada y comenzar a reducir la diferencia que tuvimos en la primera vuelta.
Por eso es que, ahora mismo, se mantiene la gente en las calles y hay una sensación muy esperanzadora en que hay un proyecto que se consolidó. Lo que algunos pensaron, que iba a haber un castigo para el gobierno a partir de lo que vendieron por medio de mentiras y del intento de sembrar la confusión con noticias falsas, no caló en gran parte de la sociedad colombiana y hoy tenemos un proyecto que está absolutamente vivo y disputando esta batalla que aún no termina. Por eso vamos al escrutinio de los próximos días.
-A propósito de mentiras y de sembrar noticias falsas, ayer por la tarde los principales conglomerados mediáticos se apresuraron a decir que había triunfado De la Espriella
Eso es algo que hay que desmentir. Tal como lo dijo el compañero Iván Cepeda en su declaración, no hubo un reconocimiento de la victoria de la derecha en el país y, todavía, las instituciones pertinentes no dan nada por sentado y sólo existe un preconteo.
Las cifras que nosotros y nosotras conocemos hoy, las que oficialmente como parte del Estado da la Registraduría Nacional, son datos que corresponden a un preconteo, pero no son cifras finales de la votación y, por eso, pasamos al escrutinio que es la tarea que comienza formalmente a partir de hoy lunes.

Mientras tanto, la gente se mantiene movilizada. Estamos en estado de alerta en todas las ciudades del país, movilizados y alegres y seguimos disputando la Presidencia de la República.
Porque tal como lo vimos en los últimos boletines, la tendencia es que disminuye la ventaja de De la Espriella sobre el compañero Iván Cepeda y ya está en menos de un punto porcentual.
-¿En cuántos días se prevé que esté el escrutinio definitivo?
Si lo realizamos de una manera juiciosa, en tres días deberíamos estar acercándonos a un resultado real del proceso electoral. Sin duda alguna hay un país que algunos llaman negativamente polarizado, pero para el movimiento social y también para muchas organizaciones sociales y políticas, es un país que ha crecido.
Un país que ha crecido en consciencia social, que ha crecido en el marco de un gobierno, el de Gustavo Petro, que asumió un proyecto de transformaciones en el cual hemos ganado muchos derechos que no estamos dispuestos a que nos sean arrebatados, porque los hemos ganado en la lucha y en las calles, pero también accediendo al poder político.
-Como frente político, por la tarea de sus fiscales, Pacto Histórico debe tener su propio relevamiento de lo que pasó en las mesas electorales ¿Qué dice ese conteo? ¿Plantea un escenario de victoria para Cepeda?
Claro que sí. Nosotros hicimos un programa propio en el que la gente nos envía los datos de las mesas, de lo que se desprende que existen muchas irregularidades, situaciones muy extrañas en lo que hace al conteo de votos y cantidad de participación. Todo esto debe quedar expuesto durante el escrutinio.
Por eso le hacemos eco desde los movimientos sociales al llamado que inicialmente hizo el presidente de la República y que también señaló el compañero Iván Cepeda, con quienes estuvimos en cabeza de la coordinación de la campaña.
-¿Piensa que en todo esto el diablo metió la cola? ¿Confía en lo que vaya a hacer la Justicia Electoral?
Acá hubo una mano directa del imperialismo. El gobierno de Estados Unidos inyectó una cantidad de dinero importante para comprar votos, también han estado tratando de cooptar a todas las instituciones del Estado. Hay muchas irregularidades registradas desde todos los rincones del país y por eso es que el escrutinio es tan importante. Sobre todo porque en muchas partes, el sistema de vigilancia que implementamos durante la campaña, los informes que se entregaron, el registro que tenemos, dan cuenta de un resultado muy importante, sobre todo en el suroccidente del país, donde nosotros descontamos la mitad de la diferencia que nos tenían. Esto quiere decir que en veintinueve departamentos de Colombia es imposible que no hayamos logrado la otra mitad. Por eso es que estamos detrás de cada una de esas irregularidades.
-¿Confía en que la movilización popular puede garantizar la absoluta transparencia en el conteo definitivo?
De eso se trata. La mayoría de nuestros derechos, los hemos conquistado a través de la movilización popular, a través de los ejercicios de calle y no vamos a renunciar a eso. Esto es algo que hacemos de manera articulada con nuestro grupo de abogados y todo el sistema de defensa de la votación que hemos montado desde la campaña.
Y, sin duda alguna, tenemos el legítimo derecho de estar en las calles para reclamar por la defensa de nuestras conquistas y para demandar un proceso transparente que exponga los resultados que se acompasen con la realidad y con el sentir del pueblo colombiano.
Por eso, además de agradecer la solidaridad internacional que recibimos, queremos dejar en claro que esta batalla no ha terminado. Pero también que nosotros en Colombia estamos acostumbrados a actuar con gobierno, sin gobierno y contra el gobierno: esta batalla aún no termina.