“Resulta preciso combatir las intervenciones imperialistas de Trump y la familia Bolsonaro para defender la soberanía de Brasil” advirtió el PcdoB ante el injerencismo de Estados Unidos en su país, detrás del remanido argumento del combate al narcotráfico y al terrorismo, para apoyar la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro. En tanto, su hermano Eduardo fue condenado ayer a cuatro años de prisión a causa del lobby ejercido para que Washington presione a favor de la libertad de su padre, preso por golpismo.
El Partido Comunista do Brasil (PCdoB) convocó a “combatir las intervenciones imperialistas de Trump y la familia Bolsonaro para defender la soberanía de Brasil”. Se trata de maniobras urdidas por Estados Unidos en connivencia con el Clan Bolsonaro con vistas a las elecciones presidenciales que tendrán lugar en octubre de este año y bajo la recurrente excusa del combate al narcotráfico, con la que Washington ha justificado innumerables intervenciones en nuestro continente. En este sentido, apuntó sus dardos especialmente al candidato presidencial de extrema derecha Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente condenado a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado con el que intentó impedir la asunción de Lula tras su triunfo en las presidenciales de 2022. Por lo tanto, los comunistas brasileros exigieron que recaiga sobre ellos una condena firme del pueblo y de las instituciones democráticas.
“El plan internacional, concebido y ejecutado desde Estados Unidos pretende violar la soberanía nacional brasileña y promover prácticas fraudulentas para favorecer la candidatura de la ultraderecha y el neofascismo en las próximas elecciones de octubre”, advirtió el PcdoB y calificó a esta campaña como “un asunto muy grave y una injerencia inaceptable”. Al respecto, agregó que la intervención de Trump en asuntos internos de su país se profundiza en momentos en que tomó estado público la participación de Flávio Bolsonaro y otros integrantes de su esquema político en casos de lavado de dinero y fraude financiero.
En tales circunstancias el presidente yanqui señaló que EE.UU. estaba dispuesto a intervenir en Brasil, después de clasificar a las facciones del crimen organizado Comando Vermelho y Primeiro Comando da Capital como organizaciones terroristas. “Además de las graves amenazas para el país ya mencionadas, esta medida obstaculiza la lucha contra el crimen organizado”, denunció el PCdoB ante esta decisión de Washington que fue aplaudida por Bolsonaro. Sobre este gesto, subrayó que “el precandidato presidencial del neofascismo y la ultraderecha en Brasil defiende los intereses de Estados Unidos y traiciona a su país”.
Asimismo, hizo hincapié en que el Clan Bolsonaro utiliza el tema de la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico de forma demagógica “para encubrir sus verdaderas y más profundas motivaciones: ganar fraudulentamente las elecciones de octubre, con el apoyo de una fuerte injerencia de Estados Unidos, para someter a Brasil a los dictados de Washington”.
En tanto que recordó que “el pretexto de supuestamente reprimir el terrorismo de los ‘narcotraficantes’ para justificar las acciones de inteligencia de la CIA y la agresión militar es una vieja conocida de los pueblos latinoamericanos y caribeños”, ya que Estados Unidos utilizó esos argumentos muchas veces para amenazar e intervenir en países como México, Nicaragua y Colombia. “El ejemplo más reciente fue la agresión militar contra Venezuela y el secuestro de su presidente legítimo, Nicolás Maduro”, puntualizó el PCdoB.
En medio de estas denuncias por injerencismo ayer martes la Corte Suprema brasileña condenó al ex diputado Eduardo Bolsonaro por “coacción”. La pena impuesta es de cuatro años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos por un período de ocho años, tras cumplir condena efectiva. La sentencia se apoyó en las gestiones que el hermano menor del actual candidato presidencial del neofascismo brasileño viene haciendo en los EEUU ante el gobierno de Trump y la internacional ultraderechista de la CPAC (Conferencia de Acción Política Conservadora).
El objetivo de estas maniobras, juzgó la Corte, era presionar políticamente y por intermedio de operadores en el Poder Judicial de Brasil para lograr la libertad de su padre, quien actualmente cumple en prisión domiciliaria su condena por intento de golpe de Estado, aduciendo problemas de salud.