Desde la Corriente Nacional Agustín Tosco, Víctor Pichihua, técnico auxiliar en anatomía patológica del Hospital Garrahan, advirtió sobre la situación que atraviesan los trabajadores del servicio de ordenanza y maestranza del nosocomio por una disposición de la Gerencia de Servicios Generales que, entre otras arbitrariedades, les prohíbe comer durante la jornada laboral.
“Firmemos el petitorio de apoyo a nuestros compañeros de limpieza a quienes les quieren negar la posibilidad de alimentarse, los obligan a no usar celular y a no relacionarse con el resto de los trabajadores, entre otras imposiciones esclavistas”, convocó desde el la Corriente Nacional Agustín Tosco, Víctor Pichihua, quien es técnico auxiliar en anatomía patológica del Hospital Garrahan al advertir sobre la situación que atraviesan los trabajadores del servicio de ordenanza y maestranza del nosocomio a raíz de una disposición arbitaria de la Gerencia de Servicios Generales. Dicha circular, entre otras prohiciones, incluye la de no comer durante la jornada laboral, no usar piercings, barba ni llevar el pelo suelto. “El salario lo tienen congelado hace rato, les dan bonos miserables y los sueldos no llegan al millón de pesos”, señaló Pichihua sobre las condiciones laborales en las que desempeñan sus tareas. Y agregó que los descuentos por ausencia justificada que sufren tanto el personal de maestranza como el resto de los trabajadores “son abusivos”.
El panorama general en el hospital continúa siendo preocupante pero las autoridades lejos de reclamar por esto se ensañan todavía más contra sus trabajadores precarizados. En medio de un clima de tensión, por los pasillos del nosocomio pediátrico es común la presencia de patotas apretando trabajadores, “principalmente aquellos vinculados a ATE”, indicó el integrante de la CoNAT.
Frente a estos atropellos los trabajadores del Garrahan, anticiparon que van a continuar con las denuncias y reclamos por mejores condiciones laborales e hicieron hincapié en que resulta preciso profundizar la exigencia al gobierno nacional para que cumpla con todo lo contemplado en la Ley de Emergencia Pediátrica.
En su plan de lucha, el conjunto de trabajadores de las distintas áreas del hospital Garrahan y por medio de la Asociación de Profesionales y Técnicos, radicó una denuncia penal ante el Juzgado Federal 2 a cargo del magistrado Sebastián Ramos, para que se investigue la posible comisión de delitos que resultan del desabastecimiento de medicamentos e insumos, en un cuadro en el que se suceden interrupciones en tratamientos, demoras injustificadas en procedimientos médicos, terapias y estudios y diagnósticos. Otros de los puntos principales que incluye la denuncia es el del cierre de centros de rehabilitación, ya sea por la reducción de servicios o directamente por la clausura de ellos, así como el incumplimiento de la Ley de Emergencia en Discapacidad y la Ley de Emergencia Pediátrica, que a pesar de que fueron sancionadas por el Congreso el gobierno sigue sin implementar.
Como puede verse, después de dos años y medio de lucha y resistencia, el Hospital Garrahan continúa estando en el ojo del huracán y así lo manifestó Pichihua al referirse a la persecución que ahora se focaliza en el personal de limpieza. “Les hicieron firmar unas hojas notificándolos de que, si no cumplen con unas normas totalmente arbitrarias e invasivas, van a ser sancionados”, denunció y añadió que se trata de normativas que, entre otros planteos absurdos, “les impiden alimentarse dentro del horario de servicio, utilizar el celular y hablar con otros trabajadores del hospital”.
Tras subryar que todas ellas son “son imposiciones altamente pesecutorias e intimidatorias”, lamentó que además “configuran actos de discriminación contra este personal”, que a la vez “son utilizados como un método de control y disciplinamiento para todos los trabajadores”. Por ende, Pichihua no dudó en calificar esta conducta de la gerencia como “un comportamiento casi mafioso con el que quieren evitar que los trabajadores terciarizados busquen la ayuda del sindicato”.
Finalmente, recalcó que “por eso es que tenemos que reiterar nuestra solidaridad con ellos, más allá de que podamos estar en áreas diferentes y de que los conflictos no sean exactamente los mismos: debe quedar claro que todos somos trabajadores del Garrahan y merecemos salarios y condiciones laborales dignas”.
Para solidarizarse con la lucha del Garrahan y el reclamo de sus trabajadores de limpieza pueden firmarse el siguiente petitorio: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdAqVDaD6-e5ES85ZmK2VmbzdBYpgr5xf4LPkaY2yCKC7REVQ/viewformr