La Asociación de Maestros y Profesores indicó a través de su Secretario General, Rogelio De Leonardi, que este hecho no es sólo un problema que tiene el sistema educativo, sino que se trata “del reflejo de una crisis más profunda que afecta a las comunidades”.
“La pobreza y la falta de trabajo están vaciando la matrícula”, advirtió el Secretario General de la Asociación de Maestros y Profesores de La Rioja (AMP), Rogelio De Leonardi, al referirse al cierre de escuelas rurales que se verifica en el interior del territorio provincial. El dirigente riojano cuestionó con dureza la falta de políticas educativas y sociales en un escenario en el que se siente cada vez más el impacto que provoca la crisis económica que deriva de las políticas presidenciales.
El titular de la AMP (sindicato que sufre la intervención del gobierno de Ricardo Quintela desde hace más de un año y medio) no ocultó su preocupación por el cierre de unas seis escuelas rurales en distintos puntos de La Rioja y la caída de la matrícula que se experimeta a la par, algo que insistió en vincular con el contexto social y económico. En las reuniones que en el marco de la AMP se vienen sosteniendo con docentes del interior provincial, particularmente en departamentos como General San Martín y Chamical, se pueden ver situaciones “sumamente preocupantes”, aseguró.
“Estamos recorriendo las escuelas y dialogando con los compañeros y en los encuentros surgen problemáticas muy profundas, no sólo las vinculadas directamente a lo educativo sino también a lo social”, reafirmó. Por eso es que puso el acento en “la necesidad de mirar también la falta de trabajo de las familias, ya que si los padres no tienen empleo, no pueden sostener la escolaridad de sus hijos ni garantizar su traslado”. Con esa preocupación, recalcó que la crítica situación de la economía tiene un impacto tan claro como negativo en el sistema educativo. “La pobreza, la desocupación y la miseria que se vive en el país repercuten en las escuelas rurales, que son las más vulnerables por su lejanía de los centros urbanos”, lamentó el secretario del sindicato de base que Ctera tiene en La Rioja. Esta problemática se ve agravada por la eliminación de comedores escolares y Copas de Leche, lo que “también incide en la matrícula, porque muchas familias dependen de esos espacios para garantizar la alimentación de sus hijos y, entonces, cuando eso desaparece se dificulta sostener la asistencia”, graficó con crudeza.
Todo esto resulta un combo letal para el sistema educativo público, universal y gratuito, por lo que reiteró el alerta de que “sostener la matrícula es cada vez más difícil y eso termina derivando en el cierre de instituciones o en la reducción de cargos docentes”. En este escenario adverso, advirtió además que “muchas veces las decisiones se toman sin consultar a los docentes, que son quienes conocen la realidad en cada territorio, lo que lleva a hacer diagnósticos equivocados”. Por lo que sentenció que el reciente cierre de seis escuelas rurales en su provincia, lejos está de ser nada más que un problema que tiene el sistema educativo, sino que se trata “del reflejo de una crisis más profunda que afecta a las comunidades”.