Sonia López denunció maniobras para limitar el alojamiento, criticó los “aparateos” en la definición de la sede y reivindicó el rol del pueblo guaraní y las comunidades originarias en la apertura.
Fue apenas unas horas después de concluido el 38° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades, celebrado el fin de semana en la ciudad de Corrientes. En diálogo con el programa Informe de Pájaros de Radio con Aguante, López destacó la potencia del evento, pero no eludió las críticas a las disputas internas, la falta de consenso en el cierre y la necesidad de mantener la unidad del movimiento frente a la avanzada “neofascista”.
López comenzó destacando el rol fundamental de las militantes locales, “en particular de la camarada Hebe Vázquez Ojeda, quien trabajó en las comisiones de Alojamiento, Talleres y Organización”. La dirigente recordó la tensión generada por la negativa inicial del gobierno provincial a ceder escuelas para el alojamiento de las miles de participantes.
“Estábamos a tres semanas del Encuentro y se planteó que todavía no estaban confirmadas las escuelas. Yo ahí planteé lo que ya le venía diciendo a Hebe: que acá hay que patear el tablero de cualquier acuerdo con el gobierno y había que amenazar con hacer tolderías en las plazas porque era lo que no había otra cosa que hacer eso, porque ya estaba totalmente copada la capacidad hotelera, no había otra que abrir escuelas”, relató López.
La presidenta del PC de Corrientes señaló que esta postura de confrontación generó resistencia interna en la Comisión Organizadora, a la que acusó de tener una “inclinación a la hegemonía” y de “renunciar a la tradición de lucha del movimiento feminista” por mantener “buenos modales” con el Estado.

Críticas al cierre en Corrientes:
“Cerró mal por aplausómetro”
A pesar de calificar el Encuentro como “un gran encuentro”, López fue contundente al evaluar el cierre y la elección de la próxima sede (Córdoba), señalando la falta de un esfuerzo genuino por el consenso, que es la base de la organización de estos eventos.
“Cerró mal porque siempre tratando de manijear, esperando que se vayan todas las delegaciones, no hubo un esfuerzo por logar el consenso, porque los encuentros funcionan por consenso, porque donde empieza a haber mayoría y minorías cristalizadas hay ruptura”, enfatizó Sonia López.