Horacio López es un veterano referente del Partido Comunista, pero además y entre otras cosas, es poeta, escritor, ensayista, investigador y se desempeñó como subdirector del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. También forma parte de la Asociación de Historiadores de América Latina y el Caribe y de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad. En esta columna aborda un tema clave para comprender el proceso bolivariano de Venezuela.
En el primer “Aló Presidente” del año 2009, Hugo Chávez Frías habló por primera vez de un tema que definió como revolucionario: las Comunas. Fue una visión estratégica pensada en el objetivo de la construcción del Socialismo del Siglo XXI en Venezuela. La idea era sustituir la democracia representativa definida por la vieja Constitución a la que el nuevo presidente denominara “moribunda” en su juramento, concepto plasmado en todas las Constituciones de este lado del mundo, en una democracia participativa y protagónica, impulsando los Consejos Comunales.
En 2010 la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela aprueba, entre otras, las leyes Orgánicas del Poder Popular y de las Comunas, para darles marco legal a estas organizaciones, definiendo la Comuna como una entidad local de autogobierno a la cual el Estado Nacional transfiere el poder y los recursos para que allí se los desarrolle en el marco de una democracia directa. De esta forma se atacaban dos de los frentes de batalla que definía el Presidente: el político y el territorial, creando los Consejos Comunales para que junto con las redes productivas el pueblo gestionara directamente el poder, la producción y la distribución. Los Consejos Comunales pasaban a ser las células básicas donde se debía decidir todo lo gestionable inherente a su territorio.
De alguna manera esta idea se inspiró en experiencias socialistas del siglo XX y en la propia Constitución Bolivariana que, en su Capítulo IV, sobre el Poder Público Municipal, define en su artículo 168: “Los Municipios constituyen la unidad política primaria de la organización nacional, gozan de personalidad jurídica y autonomía dentro de los límites de esta Constitución y de la ley. La autonomía municipal comprende: 1) La elección de sus autoridades.- 2) La gestión de las materias de su competencia.- 3) La creación, recaudación e inversión de sus ingresos”. A partir de lo dictaminado por la Constitución se logra legitimar el accionar democrático popular y, sobre todo, la autonomía plena de las comunas, las que ya no dependerán de decisiones de instituciones del Estado superiores. De esta forma los Consejos Comunales son soberanos en la disposición de los recursos financieros asignados y en la distribución de los mismos decidida democráticamente por sus integrantes, bajo los principios de soberanía popular y democracia participativa.
Definiciones emanadas de la ley Orgánica de las Comunas y actualizaciones en 2025
La ley, como decíamos sancionada en 2010, define a la Comuna como una entidad territorial formada por la integración de varias comunidades vecinas con historia y cultura compartidas, que ejercen soberanía y autogobierno en su territorio. El objetivo final es edificar un nuevo modelo de Estado donde el Poder Popular sea protagónico, gestionando directamente la administración pública.
Sobre la estructura y funcionamiento la ley establece que las Comunas se forman a partir de la agregación de Consejos Comunales (instancias menores), y se autogobiernan a través de instancias como el Parlamento Comunal (máxima instancia decisoria) , integrado por los habitantes de la comunidad, mayores de quince (15) años, y el Consejo Ejecutivo. Lo más novedoso quizás es el tema de los recursos, los que una vez que son determinados en su monto de común acuerdo con la instancia superior, se bajan a un Banco Comunal, creado y dirigido por los habitantes de la comuna, para la gestión financiera, promoviendo un sistema productivo socialista a través de organizaciones socio productivas.
Los objetivos son desarrollar la soberanía popular y construir una sociedad socialista con equidad y justicia social.
En resumen, la Ley de Comunas en Venezuela es la herramienta jurídica para descentralizar el poder hacia las comunidades organizadas, creando unidades territoriales autónomas (las comunas) que son la base del proyecto de un "Estado Comunal Socialista”.
En 2025 se reforma la ley orgánica comunal enfocándose en el llamado "Plan de Adecuación y Conformación de Comunas 2025", buscando fortalecer la organización popular y la gestión local, mediante la adecuación de comunas existentes (3.653 a la fecha) y la creación de nuevas (establecer 910 comunas adicionales) alineado con el Plan de la Patria y modernizando la legislación para reforzar los órganos de gobierno como el Parlamento Comunal, Consejo Ejecutivo, Consejo de Contraloría y Comisión Electoral, todo ello en función de la construcción del Estado Comunal socialista.
Los consejos comunales comenzaron a participar directamente en la asignación de recursos para proyectos en el territorio mediante consultas populares. Gran parte de los ingresos petroleros se destinó directamente a las consultas. Toda la población vota, y lo que se decide lo implementa la propia comuna.

Ese mismo año 2005 fue inaugurada por el presidente Nicolás Maduro la Universidad Nacional de las Comunas (UNACOM), transformando la existente Universidad Bolivariana de las Comunas (UBC) en este nuevo modelo educativo enfocado en la formación comunal y el socialismo territorial. La misma funciona en el municipio Libertador del estado Carabobo. Se cumple así con un proyecto del comandante Hugo Chávez, buscando romper con el modelo academicista colonial y construir un modelo propio de educación comunal y productiva, vinculado a los territorios. Su actual rector es Jorge Arreaza, un internacionalista, docente y político venezolano, que ha ocupado diversos cargos en el gabinete del presidente Hugo Chávez y el de su sucesor, Nicolás Maduro (siendo vicepresidente entre 2013 y 2016).
Esta institución fue creada para formar al pueblo en un nuevo modelo socioeconómico, con un enfoque de "aprender haciendo", llevando a cabo procesos de investigación, desarrollo científico, tecnológico y productivo. El objetivo es formar líderes para el desarrollo comunal, buscando consolidar el socialismo territorial y la democracia participativa, construyendo un nuevo Estado Comunal en Venezuela, según los principios del socialismo bolivariano.
Las Comunas en la producción y la defensa
En los últimos años las comunas han sido la columna vertebral del llamado chavismo. Por un lado promoviendo la movilización popular, por otro manteniendo y aumentando la producción de alimentos, y lo que fue y es fundamental, organizando a la ciudadanía en la defensa de la Patria.
En cuanto a la producción de alimentos, aunque las grandes empresas de la industria alimenticia siguen siendo responsables de una parte significativa de la producción, la agricultura familiar y los pequeños productores en las comunas rurales van aportando cada vez más a esa estructura esencial para la vida de un país. El café, por ejemplo, se produce principalmente en las comunas. El maíz, el arroz, los frijoles, las hortalizas y las frutas también tienen una gran participación en la producción comunal. El gobierno venezolano se enorgullece de que el 97% de los alimentos consumidos en el país sean de producción nacional, algo reconocido por la propia FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).
En cuanto a la organización para la defensa de la Patria, las Milicias Populares son un pilar fundamental que se suma como un componente más de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) junto al Ejército, Armada, Aviación y Guardia Nacional, creadas para la defensa integral del país, entrenando al pueblo en armas bajo la doctrina de "guerra de todo el pueblo". Están compuestas por civiles voluntarios organizados territorialmente, incluyendo reservistas y diferentes modalidades como campesina, estudiantil, femenina, aportadas por las Comunas. Fueron creadas en 2005 pero hay que consignar que tienen antecedentes desde la época colonial, con comunidades indígenas y luego ciudadanos en la lucha independentista y movimientos como el de Gual y España.
En 1797 Manuel Gual era capitán de infantería y José María España teniente de Justicia, y fueron protagonistas de la primera conjura independentista iniciada en La Guaira con el objetivo de liberar a Venezuela del dominio español. Viniendo a lo contemporáneo hay que decir que ese tipo de experiencia de unidad de pueblo y fuerzas armadas tuvo un rol fundamental en la defensa del gobierno y del propio presidente Chávez en 2002, frente al intento de golpe de Estado.
Quien esta nota escribe fue testigo de la preparación de una milicia popular de una comuna en Caracas unos años atrás. Lo primero que hay que señalar es que los milicianos y milicianas, o candidatos a serlo, eran trabajadores y trabajadoras, grandes y jóvenes de esa comuna en cuestión y se presentaban voluntariamente al lugar de entrenamiento dos días por semana. En ese lugar, en este caso una plaza del barrio, estaban instaladas unas carpas en las que se encontraban las armas que se iban a manipular. Generalmente eran fusiles viejos FAL, o Migna Gant o los famosos fusiles rusos Kalashnikov, o inclusive palos de madera con forma de fusiles para los recién iniciados. Los instructores eran reservistas de las fuerzas armadas, con experiencia en el tema, y les enseñaban las artes militares básicas para saber defenderse y atacar en caso de ser movilizados ante una agresión extranjera.
Realmente fue emocionante ver a esos trabajadores y trabajadoras, llegar con el cansancio de la jornada laboral a cuestas, disponerse con voluntad y alegría a ese compromiso por ellos asumido.
Hoy son cientos de miles los milicianos y milicianas que accionan en defensa de la revolución bolivariana.
Las milicias populares y las comunas después de la invasión y secuestro de Maduro
Las milicias populares y las comunas jugaron un papel importante antes, durante y después de la invasión gringa. La primera operación de la campaña orquestada por Donald Trump fue el día 2 de septiembre, fecha en que la Flota imperialista produjo un ataque a una lancha proveniente de Venezuela, en la que presuntamente viajaban miembros de la inventada banda criminal del Tren de Aragua transportando drogas ilegales. En la acción perdieron la vida 11 personas. A partir de allí no pararon las agresiones, al punto que sólo en las aguas del mar Caribe fueron asesinados con misiles más de cien pescadores viajando en sus precarias lanchas. Durante esos cuatro meses previos a la agresión, las Comunas intensificaron su trabajo asegurando los elementos esenciales de la vida cotidiana, como la alimentación, el trabajo, la educación, la salud, previendo lo peor; y las milicias populares lo mismo, intensificando su propia preparación militar e impulsando a las masas a la movilización permanente para que se viese, adentro y afuera de Venezuela, que ese pueblo no sería un sujeto pasivo si la amenaza se cumplía.
Después del artero bombardeo las comunas y las milicias cobraron aún más protagonismo, convirtiéndose en parte importante de la resistencia venezolana. La reserva moral y productiva de las comunas se fortaleció. El papel de las milicias se intensificó, promoviendo y participando de marchas populares y todo tipo de encuentro en los cuales la exigencia de la libertad de Nicolás Maduro Moros es la principal bandera.
El panorama que suponían los gringos se iba a dar en Venezuela después del bombardeo y secuestro de su Presidente, es completamente distinto al que pensaron. No hay oposición al chavismo que se manifieste, al punto que el propio Trump desacreditó a la prófuga de la justicia venezolana, María Corina Machado, descartándola como lideresa diciendo que no tiene seguidores dentro del país. Venezuela sigue su marcha en paz, en orden, produciendo, con un gobierno central, encabezado por la Presidente encargada, Delcy Rodríguez, firme en los objetivos de la revolución bolivariana, sin claudicar ante el imperialismo, sin hacer caso a las toneladas de mentiras que los medios de comunicación adictos a EE.UU. lanzan para confundir al pueblo, y sin claudicar en la exigencia de la libertad del Presidente secuestrado y su regreso al país.