Se celebró en Managua el 46 aniversario del cierre de la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización que movilizó a brigadistas de diferentes partes del planeta, quienes se unieron a los sandinistas para trazar un camino que permite que hoy el país centroamericano sea Territorio Libre de Analfabetismo.
“Ahora el águila tiene su dolencia mayor/Nicaragua le duele, pues le duele el amor/Y le duele que el niño vaya sano a la escuela/Porque de esa madera de justicia y cariño/No se afila su espuela”. Con esta estrofa de “Canción Urgente”, Silvio Rodríguez graficó con meridiana claridad lo que pasaba en Nicaragua cuando hace medio siglo con el triunfo de la Revolución Sandinista, rápidamente se puso en marcha una formidable maquinaria política y social que movilizó a miles de personas en la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización.
“Héroes y Mártires por la Liberación de Nicaragua” fue el nombre que eligió aquel frente de masas en el que a los nicaragüenses se sumaron militantes internacionalistas llegados de diferentes partes del planeta, especialmente desde Cuba, que envió brigadas de maestros que traían en sus alforjas la rica experiencia desarrollada en La Isla un par de décadas atrás.
Los resultados fueron asombrosos, ya que la tasa de analfabetismo que antes de la Revolución Sandinista se ubicaba por encima del cincuenta por ciento, se redujo al doce por ciento en menos de un año, algo que la propia Unesco reconoció en 1981 cuando le otorgó a Nicaragua el premio internacional Nadezhda Krupskaya. Es en esa misma continuidad histórica que la semana pasada, bajo la consigna “¡Puño en alto, libro abierto!”, se celebró en la capital nicaragüense el 46 aniversario del cierre de la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización y se hizo con diversas actividades que tuvieron su corolario en una marcha con manifestaciones deportivas y artísticas, que fue organizada por el Ministerio de Educación para “festejar las victorias de la educación y la paz”, que constituyó “una de las mayores epopeyas educativas y culturales de la historia del país”, tal como lo definió en ese marco la titular de la cartera, Mendy Arauz.
“Estamos honrando el 46 aniversario del cierre de la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización, orgullosos y orgullosas como nicaragüenses, de conmemorar esta Gesta Heroica y como educadores y educadoras, representado en miles y miles de maestros populares, de maestros y de jóvenes alfabetizados”, expresó la Ministra de Educación, quien participó de esta actividad junto a estudiantes y maestros que se dieron cita en Managua, a la hora de subrayar los triunfos alcanzados por la Revolución Popular Sandinista. Tras recalcar que “hoy estamos ratificando ante nuestros héroes y ante el Comandante Carlos Fonseca, que nos hemos multiplicado en esa semilla de generaciones venideras”, Arauz hizo referencia a que a 46 años de la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización, “la educación se ha multiplicado en cientos y miles de escuelas, en educación gratuita y de calidad, en educación técnica, en educación profesional, en educación para el trabajo y la vida y por eso, hoy estamos muy orgullosos y contentos, de seguir asumiendo estas nuevas victorias y el compromiso de defender siempre nuestra paz, con dignidad y con autodeterminación”.
Cabe citar que la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización, “Héroes y Mártires por la Liberación de Nicaragua”, inició el 23 de marzo para finalizar el 23 de agosto de 1980, un período durante el cual 95.582 jóvenes y maestros que conformaron el Ejército Popular de Alfabetización enseñaron a leer y escribir a 406.056 personas de todo el país, lo que redujo el analfabetismo al doce por ciento en apenas cinco meses.
Posteriormente, después del interregno que tuvo lugar entre 1990 y 2007, con la llegada del autodenominado Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, comenzó la Campaña Nacional “De Martí a Fidel” que, en agosto del 2009, declaró a Nicaragua Territorio Libre de Analfabetismo, ya que pudo reducir el analfabetismo al 4,7 por ciento en lo que representó una segunda batalla para saldar esta enorme deuda social, que había vuelto a emerger durante los gobiernos neoliberales que encabezaron Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños.