Luego del muy valioso gesto político de mostrar en la cancha una bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” tras eliminar por 2 a 1 a Inglaterra en el mundial y acceder nuevamente a la final de la copa, varios jugadores de la Selección Nacional de fútbol expresaron su opinión en apoyo a nuestra legítima soberanía sobre las islas usurpadas por la Corona Británica. Por su parte, Javir Milei califícó como un acto de “patrioterismo barato y berreta” la posición tomada por los futbolistas de la Scaloneta.
La victoria de Argentina sobre Inglaterra trascendió, como era de esperarse, largamente su significado deportivo. Argentina será finalista de la Copa Mundial de Fútbol por segunda vez consecutiva y deberá enfrentarse a España el domingo. Sin embargo, el motivo central de los festejos de ayer, cuyo eco seguía sonando en las calles de todo el país al cierre de esta edición, estuvo puesto en la victoria contra el clásico rival, en el recuerdo inevitable de “los pibes de Malvinas” y del Diego, y en el gesto político y profundamente patriótico de los jugadores al exhibir en medio de la cancha la bandera prohibida por los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump, violando los protocolos de “neutralidad” de la FIFA.
La Federación Inglesa de Fútbol presentó una demanda para que se le apliquen sanciones a la Selección por este hecho que recorrió los medios de comunicación del mundo y las redes sociales tanto como la propia victoria futbolística. Las versiones, no confirmadas aún por estas horas, hablaban de una multa económica a la AFA que podría ascender a los 100.000 dólares y hasta de la posibilidad de que para los próximos partidos oficiales de la FIFA que dispute en condición de local, Argentina tenga que jugar sin público.
“No se puede tapar el sol con la mano”, afirmó el Secretario del Centro de Ex Combatientes de las Islas Malvinas (CECIM) de La Plata, Luis Aparicio, en relación a la bandera grafiteada con aerosol que decía “Las Malvinas son Argentinas”, aunque a la FIFA, Trump, Milei y a Inglaterra no les guste. Ese trapo fue tomado por los jugadores de una de las tribunas ocupadas por la hinchada albiceleste, pese a la prohibición explícita que se había dado a conocer en las horas previas al partido de no ingresar al estadio banderas de nuestras islas.
El reclamo patriótico y soberanista no sólo estuvo plasmado en ese valiente gesto político. Hubo también declaraciones de los propios protagonistas del histórico triunfo de ayer en Estados Unidos que fueron en ese mismo sentido. “La guerra de Malvinas es algo que pasó hace muchísimos años, pero para nosotros no era un partido igual a los demás. Era un partido especial”, afirmó Lautaro Martínez, autor del agónico gol del triunfo. Consultado sobre la bandera que vulneró la censura, Leandro Paredes, otra de las figuras del encuentro, sostuvo que las Malvinas “serán siempre argentinas”. En relación al clima y al contexto que rodeaba el partido, Lisandro Martínez reconoció que “sabíamos que si ganábamos iba a ser un gran mimo para los argentinos”. Y en un mismo sentido se pronunció nada menos que la gran estrella de la Selección y autor de las dos asistencias para los goles de ayer, Lionel Messi, quien dijo alegrarse por el triunfo especialmente porque en Argentina “hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando". Y para rematarla la dedicó el 2 a 1 a Diego Armando Maradona.
El reconocimiento a la lucha de los ex combatientes, “aún exponiéndose a algún tipo de sanción, me emocionó, me hizo lloriquear”, contó Aparicio en una entrevista brindada hoy a FM La Plata. Y agregó que “el fútbol toma los temas que son populares, que están enraizados a fondo en la cultura popular” y recordó que las hinchadas de los distintos clubes de nuestro país “llevan a las Islas Malvinas en sus banderas en las canchas de toda Argentina”.
Al referirse a la prohibición de mostrar insignias y expresar reclamos por la causa Malvinas dentro del estadio Mercedes Benz de Atlanta, sede de esta semifinal del mundial, una medida por demás arbitraria que contó con el visto bueno del gobierno de Javier Milei a través de su ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, algo que repudiáramos ayer en Nuestra Propuesta en las horas previas al partido ( ver https://www.nuestrapropuesta.org.ar/secciones/politica/el-cipayismo-de-milei-en-el-mundial.html), el titular del CECIM fue más que elocuente: “lo que hizo la señora esta ‘aceituna del cerro’ es tapar el sol con la mano porque la gente que se fue hasta allá tenía las banderas”. Esos dichos de Monteoliva, quien justiicó como “una provocación política y un mensaje de odio” el hecho de reivindicar nuestra soberanía sobre las Islas en la cancha, “demuestran el alineamiento que tienen”, afirmó Aparicio y puso en duda, con argumentos de sobra, que desde el gobierno hayan festejado el triunfo.
El Secretario del CECIM felicitó y destacó especialmente aquellas declaraciones de los jugadores que integran equipos ingleses, como son los casos, por ejemplo, de “Licha” Martínez, que juega en el Manchester United, “Cuti” Romero, del Tottenham, o de Enzo Fernández, figura del Chelsea; quien, además de marcar un golazo, la clavó al ángulo afirmando que “sabemos de todo el condimento que viene detrás, de los héroes de Malvinas…y hoy todo eso salió a flote”. Luis Aparicio valoró doblemente estas opiniones, ya que en casos así, habitualmente “cualquiera se cuida, cualquiera hace lo políticamente correcto”.
Desde el CECIM de La Plata y otras organizaciones de Ex Combatientes de Malvinas, como el Grupo por la Soberanía (GPS), se pronunciaron enfáticamente contra el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que pronuncia la extranjerización y la entrega de nuestro territorio a corporaciones transnacionales y que hoy se trataba en el Senado. Al ver que no contaba con los votos suficientes, el oficialismo maniobró para pasar a un cuarto intermedio y postergar la sesión para agosto. “Todo esto que pasa con la selección y el tema de Malvinas es combustible para eso. Estoy seguro que el gobierno no quería que la Selección jugara con Inglaterra y que aparezca todo este sentimiento en la gente”. Y aseguró que “hablar de Malvinas es hablar de soberanía, de algo que despierta el patriotismo”.
En cambio, para Javier Milei, coherente con su fanatismo por Margaret Thatcher, la bandera con la que la Scaloneta festejó junto a su hinchada el triunfo ante Inglaterra con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” fue un gesto de “patrioterismo barato y berreta”. No por casualidad hasta altas horas de la noche de ayer nuestro pueblo celebraba la histórica victoria por las calles y plazas de todo el país cantando el clásico “y ya lo vé y ya lo vé, el que no salta es un inglés”. Pero altenando su letra con otro hit del cancionero popular que suena cada vez más: “el que no salta vota a Milei”.