Hoy, al cierre de esta edición, en la sede nacional de la CTA Autónoma, en la Ciudad de Buenos Aires, se realizaba una conferencia de prensa para anunciar la partida de una Misión Internacional Humanitaria a Bolivia que tiene por objetivo monitorear y denunciar las violaciones a los DDHH cometidas en el marco de la rebelión popular contra las políticas neoliberales del gobierno de Rodrigo Paz. Formarán parte de la comitiva la Liga Argentina por los Derechos Humanos y el Partido Comunista.
Una delegación conformada por organismos de Derechos Humanos, organizaciones sindicales, sociales, políticas y diputados de la Argentina saldrá el lunes 15 de junio rumbo a La Paz, donde estará participando de una serie de reuniones y actividades hasta el jueves 18 de este mes con el propósito de relevar y denunciar internacionalmente la represión y la violación sistemática a los Derechos Humanos que el gobierno derechista de Rodrigo Paz Pereira viene perpetrando a partir del estallido social iniciado a principios de mayo con bloqueos de carreteras, huelgas y movilizaciones convocadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y el campesinado.
Lo que detonó el conflicto, que tuvo un precedente inmediato el último verano en las puebladas por el decreto (luego derogado) que le quitaba la subvención al combustible, fue un paquetazo de medidas ultraneoliberales, en línea con el ajuste que por estos pagos implementa el gobierno de Javier Milei. Las protestas, encabezadas por la COB y el movimiento campesino, iniciaron en El Alto y La Paz con reivindicaciones sectoriales, reclamos por la falta de combustible, por el alza de precios y un rechazo generalizado a medidas económicas de claro corte antipopular y se fueron extendiendo a distintas ciudades. Frente a esto, la única respuesta que llegó desde el Palacio Quemado fue la de criminalizar la protesta social y reprimir al pueblo.
Algunos datos oficiales que hablan con elocuencia de las gravísimas violaciones a los Derechos Humanos en curso en Bolivia, cometidas por este gobierno títere de EEUU y sus fuerzas represivas contra un pueblo que se moviliza ejerciendo el legítimo y constitucional derecho a la protesta, son las de al menos unas diez personas asesinadas, más de cincuenta heridos y centenares de detenidos. En este contexto, por ejemplo, desde el gobierno se había impulsado una orden de captura contra el líder de la COB, Mario Argollo, que dejó sin efecto el Poder Judicial.
Junto al Partido Comunista y a la Liga Argentina por los Derechos Humanos estarán integrando la comitiva la CTA Autónoma, ATE, el CEPRODH, la Coordinadora Americana por los derechos de los Pueblos y la Federación Nacional Campesina, entre otras organizaciones políticas, sociales y sindicales.
La delegación argentina viaja para reforzar la tarea que ya vienen haciendo compañeros y compañeras de Bolivia en el monitoreo de una represión que deja como saldo al menos 10 personas asesinadas en el marco de las movilizaciones, cientos de presos políticos con denuncias de torturas en los lugares de detención, falta de asistencia médica a los heridos, detenciones arbitrarias, secuestros ilegales de dirigentes sindicales, campesinos y de pueblos originarios.
La estigmatización permanente hacia los manifestantes que se fogonea desde el gobierno y los medios hegemónicos de comunicación le da marco a estos auténticos actos de terrorismo de Estado por parte de otro de los tantos gobiernos “democráticos” de la región al servicio del imperialismo yanqui. El propio presidente boliviano tilda de “narcoterroristas”, sin prueba alguna ni argumentos razonables, a quienes salen a las calles a ejercer sus derechos y a defender intereses soberanos y populares.
Esta delegación humanitaria del movimiento popular de nuestro país expresa también su “total oposición a la imposición del Estado de excepción”, decretado a inicios de esta semana, que aumenta aún más los dispositivos represivos, violando así las más mínimas libertades democráticas y habilitando la posibilidad de que las Fuerzas Armadas apunten y gatillen sus armas contra el pueblo.
En este contexto, la solidaridad del PCA se hizo pública ni bien comenzado el conflicto, con una declaración de su Secretariado Nacional titulada “¡Viva la lucha del pueblo boliviano!”. Esa solidaridad de los y las comunistas de nuestro país con el hermano pueblo de Bolivia se expresó en los hechos, sólo por mencionar algún antecedente reciente, durante el golpe de Estado en 2019 a Evo Morales (hoy perseguido político) y la dictadura de Jeanine Áñez, por medio de la asistencia a exiliados que llegaron a la Argentina escapando de aquel régimen fascista.
A su vez, desde la delegación que estará viajando a Bolivia sostuvieron que “los organismos de Derechos Humanos y el pueblo argentino hemos vivido una dictadura sangrienta, por lo que sabemos que las misiones internacionales son de suma importancia para visibilizar las prácticas represivas contra la población y contribuir a que cesen”.
Hoy en la conferencia de prensa que se desarrollaba desde las 14 en la sede de la CTA Autónoma, en la Ciudad de Buenos Aires, los protagonistas de esta iniciativa intrrnacionalista brindaban mayores detalles en relación al contexto político que vive Bolivia y al importante desafío que tienen por delante. En tiempos en que Washington recrudece la Doctrina Monroe con su Estrategia de Seguridad Nacional y el Escudo de la Américas, el antiimperialismo y la solidaridad entre los pueblos de Nuestra América se vuelven imprescindibles.