En la ciudad de Corrientes, el gobierno provincial quiere privatizar el Espacio de Memoria que funciona donde durante la última dictadura estuvo el Centro Clandestino de Detención Regimiento 9. Hubo un abrazo de organizaciones sociales y políticas para proteger el predio. El Partido Comunista dijo presente.
El Espacio Plenario por la Conmemoración por los 50 años del Golpe de Estado que se constituyó en Corrientes, llevó a cabo un abrazo en defensa del Espacio de Memoria Regimiento 9, que es el sitio dónde funcionó un Centro Clandestino de Detención y Exterminio entre 1976-1977 y que a instancias del gobierno que encabeza Juan Pablo Valdés y de la Presidencia Milei, corre riesgo de ser privatizado. Así lo reconocieron desde el propio gobierno provincial, luego de que Valdés se reuniera en Buenos Aires con Manuel Adorni y Diego Santilli.
Se trata de un lugar en el que, tal como lo probó el Tribunal Oral Federal de Corrientes en la sentencia del Juicio Regimiento 9 del año 2008, funcionó un Centro Clandestino de Detención donde actuaban grupos de tareas dependientes del Ejército que realizaban detenciones ilegales e interrogatorios bajo tormentos a los detenidos, a quienes sometían a condiciones inhumanas, procedimientos que en muchos casos acababan con la desaparición de las víctimas.
Pero esta situación no es un caso aislado. En Mar del Plata, a instancias de la gestión municipal, se intenta concesionar a un polo gastronómico parte del predio del Espacio para la Memoria El Faro. Mientras que el gobierno nacional manifestó su intención de sacar la Secretaría de Derechos Humanos del predio donde durante la última dictadura funcionara la Esma, en la Ciudad de Buenos Aires. En todos los casos la idea subyacente es que, borrando el vestigio material, se va a poder hacer lo propio con la Memoria que moviliza los reclamos de Verdad y de Justicia.
“Quieren que el gobierno nacional ceda a la Provincia el predio donde funcionó el principal centro clandestino de detención de Corrientes como parte del reconocimiento de la deuda que Nación tiene con Corrientes”, explicó el secretario del Partido Comunista de esa provincia, Diego Silva, y recordó que está fresco el antecedente de lo sucedido con el predio de la UP 1, “que fue transformado en un shopping y en un centro de negocios gastronómicos e inmobiliarios”. Al tiempo que denunció que todo esto se enmarca en el proyecto de la gestión a cargo de Juan Pablo Valdés “de transformar toda la zona de la costanera en una especie de Puerto Madero”, con lo cual “dejaría de ser un lugar abierto al público para convertirse “en una zona de negocios privados y el Regimiento 9 donde está el Paseo de la Memoria, queda en medio de esto”.
Precisamente para defender el Paseo de la Memoria es que se hizo el abrazo simbólico en el que también estuvieron el Partido Comunista y La Fede denunciando qué es lo que se está cocinando entre Valdés, Santilli y Adorni. “En vez de exigir que el gobierno nacional entregue a la provincia los fondos que nos corresponden para que sean destinados a políticas públicas en favor del pueblo correntino, Valdés manda a pedir que paguen con el Regimiento 9 para hacer un emprendimiento privado que sólo puede beneficiar a sus empresarios amigos, tal como lo vienen haciendo con cada emprendimiento que se hace en la zona de la costanera”.
A pocas semanas de cumplirse el 50 aniversario del golpe genocida, el gobierno de Milei y los gobiernos provinciales y municipales que lo sustentan dejan claro que están decididos a atentar contra las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y a hacer negociados hasta con los ex centros clandestinos de detención, tortura y exterminio de la última dictadura. “Esa es la idea que tienen desde siempre y no sólo con esto que es más sensible por la historia que tiene ese lugar por el que pasaron cientos de compañeras y compañeros que fueron detenidos y torturados y muchos de ellos desaparecidos”, subrayó Silva. Y añadió que esto es algo que convierte al Regimiento 9 “en un sitio emblemático”, ya que fue el principal Centro Clandestino de Detención que funcionó en Corrientes.