Así lo denunció el Partido Comunista del Ecuador al salir al cruce de la decisión del gobierno de Daniel Noboa de eliminar exenciones del IVA sobre productos de la canasta básica, en el marco del acuerdo que mantiene con el Fondo Monetario Internacional.
“Lo que acaba de hacer el gobierno de Noboa es subir impuestos a los alimentos de la gente que trabaja”, denunció el Partido Comunista del Ecuador (PCE) al cuestionar la decisión del gobierno encabezado por Daniel Noboa de eliminar exenciones del IVA sobre productos de la canasta básica. Según advirtió, se trata de una medida adoptada en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que, desde el Palacio de Carondelet, “pretenden disfrazar usando eufemismos como ‘aclaración tributaria’”.
La medida de ajuste con la que Noboa busca reducir el déficit está provocando protestas en distintos puntos del país. Encabezadas por la Unión Nacional de Educadores, este miércoles se desarrollaban acciones como parte de un plan de lucha que prevé confluir en una jornada nacional para el Día Internacional de los Trabajadores. En ese marco, se denunció “el impacto directo en el costo de vida de las familias ecuatorianas”, así como que el hecho de que la decisión gubernamental “solo agrava la ya crítica situación económica nacional”.
Cabe señalar que más de sesenta productos de primera necesidad pasan ahora a estar gravados con un impuesto del 15 por ciento, lo que implica un aumento inmediato de sus precios. Entre ellos se encuentran alimentos como leche, yogur, queso, pan, fideos, sopas y carnes procesadas, así como bebidas sin alcohol —por ejemplo, jugos— que forman parte de la dieta cotidiana de las familias ecuatorianas. Todo esto ocurre en un contexto en el que, en enero, la Canasta Familiar Básica Nacional duplicaba el salario mínimo.
“La canasta básica en enero costó 821 dólares, mientras el salario básico es de apenas 482”, remarcó el PCE, y agregó que “esa brecha ya era una herida abierta a la que ahora se le añade sal”. Por ello, advirtió: “No debemos dejarnos engañar sobre lo que está pasando, porque nos están cobrando la deuda que contrajeron ellos, nos están haciendo pagar la fiesta a la que nunca nos invitaron, y lo están haciendo con la firma de un presidente que tiene intereses directos en quién gana y quién pierde con estas reglas”.
En ese sentido, el PCE alertó que “lo que visten con el lenguaje aséptico de los tecnócratas, para que suene inevitable, técnico y neutro, está lejos de serlo”, y subrayó que se trata de “una decisión política tomada por alguien —el gobierno de Noboa— en beneficio de alguien”. En su denuncia, enfatizó que la medida afecta a cientos de miles de trabajadores, ya que “hablamos de alimentos de la canasta real de los ecuatorianos, de quienes no pueden darse el lujo de comprar todo fresco todos los días”. Por eso, precisó que la medida antipopular “es un aumento de impuestos velado y maquillado de reinterpretación jurídica, pero aumento al fin, que, como siempre, lo paga el que menos tiene”.
Por otra parte, el PCE gráfico que “mientras el pan hecho con nuestra yuca, cultivada en nuestra tierra y por nuestra gente paga 15 por ciento de IVA, queda exento el pan de trigo tradicional, cuya harina no producimos”. Y añadió que se trata de “un pan que depende de importaciones que pasan por la Industrial Molinera, que tiene vínculos conocidos y públicos con la familia del presidente de la República”, lo cual “no es una coincidencia, es corrupción”.
Para contextualizar la gravedad del hecho, destacó que “detrás de esto, como de cada medida de este tipo, aparece el FMI, que lleva décadas recetando el mismo tratamiento: eliminar subsidios, ampliar la base tributaria, reducir el gasto social y subir el IVA”. Todo ello, concluyó, ocurre más allá de la administración neoliberal de turno, “sin importar el gobierno ni el color político, la receta es siempre la misma y siempre la pagan los trabajadores”.