La Policía regular y la de Frontera reprimió movilizaciones en todo el país que se convocaron contra la ley que permite condenar a muerte exclusivamente a personas palestinas y para repudiar los ataques que el régimen que encabeza Benjamín Netanyahu no para de lanzar contra Irán y el Líbano.
Una decena de detenidos y varios heridos dejó como saldo la represión desatada la semana pasada ante el Parlamento de Israel, en Jerusalén, contra quienes se manifestaban para repudiar la ley recientemente sancionada que habilita la pena de muerte exclusivamente contra personas palestinas, pero también para hacer lo propio contra la decisión del régimen encabezado por Benjamín Netanyahu de atacar Irán y el Líbano.
La jornada fue convocada por la Alianza por la Paz, que entre otros actores incluye a Hadash, la coalición que integra el Partido Comunista de Israel, desde donde se denunció que durante el último mes “la Policía y la Policía Fronteriza profundizó la represión contra todas las manifestaciones que se convocan contra la guerra, la ocupación ilegal de territorios palestinos y el gobierno de extrema derecha”.
En este contexto, el Comité Público contra la Tortura en Israel, el Centro para la Defensa del Individuo, Médicos por los Derechos Humanos y los diputados de Hadash, Aida Touma-Sliman, Ayman Odeh y Ahmed Tibi presentaron una petición urgente ante el Tribunal Supremo del Estado, exigiendo que la denominada “Ley de Pena de Muerte para Terroristas”, sea declarada nula y quede sin efecto, ya que “representa una negación total del derecho a la vida e impone un castigo cruel e inhumano”.
Al respecto, hacen hincapié en que la norma posee un enfoque similar al apartheid y advierten que, en la práctica, impone una pena de muerte casi obligatoria para los residentes palestinos de la Cisjordania ocupada, por lo que además “priva a los jueces de su independencia y discreción, lo que convierte el castigo en inherentemente arbitrario”. A la vez, esta repudiable decisión permite que las sentencias de muerte se impongan por mayoría simple en tribunales militares incluso cuando la Fiscalía no la haya solicitado ni consentido.
Las jornadas de movilización por idéntico motivo que las de Jerusalen, se replicaron en Tel Aviv, Haifa, Beer Sheva y otras veintisiete localidades, entre ellas Kufr Yasif, el kibutz Eilon y el cruce de Gomeh, cerca de la frontera con Líbano, así como Tamra, Nes Ziona, el cruce de Maon, cerca de la frontera con la Franja de Gaza ocupada, Umm el-Fahm, Kfar Sava, Karkur, Ashkelon y Taybe.
En la capital, Tel Aviv, y pese a que tienen inmunidad parlamentaria, personal de la Policía de Fronteras agredió a los diputados Odeh y Cassif, cuando participaban en las protestas convocadas con consignas como: “Marchamos por todas nuestras vidas” y “Contra la guerra y la ocupación perpetuas”.
Al igual que lo que le sucede a Dondald Trump fronteras adentro, las protestas contra Benjamín Netanyahu en Israel van aumentando y la repersión es la única manera que encuentran ambos regímenes para intentar, en vano, acallar a sus pueblos.