En San Luis los Jubilados Autoconvocados celebraron medio centenar de movilizaciones. “Continuaremos con las marchas, porque intentamos ser la gotita que horada la piedra, por eso es que nuestra lucha continua y va a seguir así todo el tiempo que sea necesario”, recalcó desde el MJL, Roberto Clark.
“Desde la primera jornada los comunistas acompañamos continuamente cada demanda”, refirió sin ocultar su orgullo militante el integrante del Movimiento Jubilados Liberación de San Luis (MJL), Roberto Clark, tras participar en la quincuagésima edición de la Marcha de Jubilados Autoconvocados que, como cada miércoles, la semana pasada se movilizó hacia la intersección de las calles San Martín y Presidente Illia, durante una tarde en la que se volvió a presentar el habitual pliego de demandas.Claro que en esta ocasión, a un día del paro general, también hubo una fuerte protesta contra el proyecto de ley de reforma laboral que impulsa la Presidencia Milei.
“Lo nuestro comenzó siendo muy chiquito, éramos no más de diez personas”, recordó Clark y rápidamente añadió que con perseverancia y compromiso militante fue creciendo el número de participantes, miércoles tras miércoles, para convertirse en “el grupo de jubilados que en la ciudad de San Luis se pronuncia con más persistencia en la lucha, la manifestación , la protesta y los reclamos vinculados a los jubilados” en oposición a las políticas de Milei, pero también de la gestión puntana a cargo de Claudio Poggi.
Por eso es que semanalmente se dan cita en la misma esquina céntrica “donde fue creciendo el número de participantes y cobrando más fuerza la organización y el reclamo”. Y ahí, desde un primer momento, reiteró Clark, “estuvimos los comunistas, acompañando continuamente cada demanda, así llueva, truene o caigan rayos, porque en todo este tiempo nos hemos mojado, padecimos frío y calor, pero siempre hemos estado”.

La del miércoles pasado fue una jornada especial, ya que además de ser la Marcha 50, se hizo durante la previa al paro nacional convocado por las tres centrales de trabajadores y a la movilización que, con epicentro ante el Congreso Nacional, tuvo réplicas en cada ciudad del país pese al llamado a no salir a luchar a la calle que hizo la conducción de la CGT. Entre las muchas ciudades que hicieron caso omiso a la “orientación” cegetista de parar para poder ver por la tele la votación en Diputados estuvo San Luis. En la capital puntana se hizo sentir con fuerza el “No” al proyecto de ley de reforma laboral, que incluye veinte artículos que son particularmente un verdadero atentado contra los derechos de trabajadores jubilados y pensionados.
Se trata de artículos de la reforma laboral dedicados a la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que es un régimen a partir del cual el Estado va a destinar hasta 2.500 millones de dólares de su recaudación previsional anual para el pago de las indemnizaciones por despidos sin causa que dispongan las empresas privadas. De esta manera, buena parte del dinero que antes iba a la Anses, ahora va a acabar subsidiando a las patronales.
“Nos vuelven a meter la mano en el bolsillo a los jubilados”, lamentó Clark pero subrayó que pese a ello “el miércoles pasado además de la protesta fue un día festivo, porque tenemos derecho a pasarla bien, ya que no hay revolución sin manifestaciones artísticas ni alegría, así que las hubo y muy buenas, con bailes comunitarios en rueda, y logramos pasar un momento emotivo y lindo pese a que la Municipalidad de San Luis no autorizó que los equipos de música se conectaran a la red”.
En este marco, Roberto Clark reafirmó que “continuaremos con las marchas”, ya que “intentamos ser la gotita que horada la piedra, por eso es que nuestra lucha continúa y va a seguir todo el tiempo que sea necesario”.