Fue lo que afirmó Jorge Alberto Kreyness en su discurso en el acto por el 108 aniversario de la fundación del Partido Comunita de la Argentina. Ahí instó además a “luchar por la solidaridad internacionalista” y por “colocar a la Argentina en la senda de la liberación nacional y social y la revolución”.
La hermandad entre los pueblos vistió la fachada de la sede del Comité Central del Partido Comunista de la Argentina. La bandera nacional, la de la República Bolivariana de Venezuela, la de Cuba y Palestina e imágenes de Simón Bolivar, el Che, Fidel, Hugo Chávez y José de San Martín anunciaban el fuerte contenido antiimperialista del acto que se llevó a cabo el sábado por la tarde. De cara al 50 aniversario del último golpe de Estado genocida y de los denodados intentos del gobierno nacional por otorgarles impunidad a los responsables de los crímenes cometidos durante la dictadura cívico-militar, también se destacaba visitendo el frente del CC un cartel con la leyenda “Pido Castigo”, acompañada de los nombres de los y las camaradas detenidos-desaparecidos del PC y otro que recordaba, con la imagen de Milagro Sala, que en esta democracia restringida hay presxs políticxs por los que debemos seguir exigiendo su libertad.
El lawfare imperialista, que ha sido un mecanismo transversal en la estrategia de dominación de Estados Unidos para imponer gobiernos títeres en nuestra región, se ve ahora superado por un modus operandis que en el marco del Corolario Trump de la Doctrina Monroe apela directamente a bombardeos, secuestros e invasión, tal como quedó recientemente demostrado con el caso de Venezuela. Es por eso que también colgaban de los balcones del Comité Central banderas que exigían la libertad de Nicolás Maduro y que exclamaban la consigna que resuena con cada vez más fuerza entre los pueblos de Nuestra América: “¡Váyanse al carajo, yanquis de mierda!”.
En tal sentido, se recordó en la jornada la reciente presentación ante la Corte Penal Internacional que demanda a Donald Trump, Marco Rubio y la plana mayor del Comando Sur por violación del Derecho Internacional Humanitario, secuestros y crímenes de lesa humanidad, entre otros delitos, firmada por la Asociación Americana de Juristas, la Liga Argentina por los Derechos Humanos y el Partido Comunista junto a numerosas personalidades y organizaciones, a raíz de los ataques a embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico y al no menos criminal y cobarde ataque sobre Caracas del pasado 3 de enero.

En la apertura, Carlos Tcholakian, miembro del Secretariado Nacional del PCA, resaltó que este festejo se realizaba “poniendo el eje en lo internacional, en la lucha antiimperialista” y, como dijera Rodolfo Ghioldi (ex Secretario General del PCA y uno de sus fundadores) al recibir a la delegación de la primera Brigada del Café en Nicaragua en un acto en el Obelisco en la década del ochenta, sostuvo que “la lucha antiimperialista tiene que ser la táctica y la estrategia de la revolución en América Latina”. Algo que Tcholakian dejó en claro comprometiendo la “solidaridad total con el pueblo y gobierno de Venezuela” y reclamando la libertad del presidente Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores.
A su lado, lo acompañó en la conducción del acto la dirigente de La Fede de la Ciudad de Buenos Aires Verónica Samuilov, quien destacó la importancia de las presencias compañeras y los saludos recibidos en ocasión del 108 aniversario del PCA (Ver “Saludos y acompañamiento ”), ya que “nos hacen ver que hay esperanza en nuestro pueblo, en la defensa de la educación pública y las peleas por los derechos de la mujer, los jubilados y los docentes”. Asimismo, refrendó que desde la juventud comunista “vamos a continuar levantando las banderas de la Revolución Bolivariana y la Revolución Cubana”.
Antes de los discursos centrales de Jorge Kreyness y Guadalupe Viñuela Flores (Ver La Fede dijo presente), hubo lugar para la música. Damiana y Aníbal Zanini interpretaron en piano y flauta una versión fusionada del Himno Nacional Argentino y la Internacional Comunista, repertorio que continuaron luego de los discursos en la muestra de la obra “Caricaturas del Desastre”, del artista plástico y secretario del PC pampeano, Sergio Ibaceta. Como parte de las propuestas culturales del sábado por la tarde, hubo además un stand de la Librería Raúl González Tuñón.
A seguir el ejemplo de los 32 héroes cubanos
Tras la intervención de Guadalupe Viñuela Flores, el momento de cierre del acto estuvo a cargo del Secretario General del Partido Comunista de la Argentina, Jorge Alberto Kreyness, quien al dirigirse a la nutrida concurrencia que cortó un par de carriles de la avenida Entre Ríos, recordó que hace 108 años en el Salón Verdi de La Boca, se reunía la juventud que había entrado en debate con el Partido Socialista, porque esa fuerza “ponía peros para lo que era el acontecimiento histórico que marcaría el siglo 20, la Revolución Bolchevique”. Salvando los contextos, sostuvo que “hoy nos encontramos ante debates parecidos, porque hay quienes condenan la agresión de Estados Unidos contra Venezuela, pero se toman el trabajo de cuestionar a la dirección revolucionaria bolivariana”. Por lo que enfatizó la firme posición adoptada por el Partido en ese debate: “condenamos el ataque de EEUU y exigimos la liberación inmediata de Nicolás Maduro y Cilia Flores y su restitución en la dirección del Estado de la patria de Simón Bolivar”.
Sobre lo cual, agregó que “apoyamos a las revoluciones tal como son” ya que, “como decía el Che, cada revolución es un escándalo teórico y enseña, por eso no podemos analizar cada proceso de cambio de acuerdo al último librito que hemos leído”. A tono con estas definiciones, ratificó en nombre del PCA el “pleno apoyo y la solidaridad total con la compañera Delcy Rodíguez y con el alto mando político, militar y popular de la República Bolivariana de Venezuela”.
En esta dirección, señaló su admiración por “los 32 nuevos héroes cubanos que dieron sus vidas por la defensa de la patria venezolana y del presidente Maduro”, por lo que invitó a “inclinar nuestras banderas y a ponernos de pie para homenajear la entrega y dedicación total de estos héroes por una causa que es la de toda América Latina y el Caribe como es la de Venezuela, donde la sangre derramada une a Cuba con la tierra de Bolivar”.

Para la ocasión se escuchó un tema llegado desde la Isla, “Honor y Gloria”. En sus estrofas, que durante las jornadas del jueves y el viernes recorrieron La Habana y cada punto de la Isla donde se rindió homenaje a los 32 combatientes caídos el 3 de enero en Venezuela, se repite el verso: “En la Patria de Simón/Cuba ha sembrado la gloria/Regó con sangre la historia/Que nace del corazón”.
Tras el fuerte aplauso de todos los presentes y el agradecimiento especial de Leonardo Baster Paz, Encargado de Negocios de la Embajada de Cuba en Argentina, quien enncabezó la delegación diplomática de su país en un acto rodeado de comitivas internacionales y del campo popular, Kreyness convocó a “seguir el ejemplo de esos combatientes”, ya que “la lucha por la plena independencia, la soberanía y la revolución socialista, es una lucha de Patria o Muerte”.
Un legado centenario
Como no podía ser de otra manera, el titular del PCA se refirió al legado político de los y las comunistas en nuestro país, que el 6 de enero cumplió 108 años. “La unidad antiimperialista, que es la frase con la que Rodolfo Ghioldi recibió a nuestra Brigada del Café en los años 80, es la estrategia y la táctica de la revolución latinoamericana y caribeña, ese es nuestro legado tal como lo es el que nos dejaron Carlos Marx, Lenin, Gramsci, Mariátegui, Fidel y el doctor Ernesto Guevara”, ya que “nacimos en contra del reformismo y el socialdemocratismo, sea de raíz socialista, peronista o trotskista”.
Con ese legado intacto en cada lucha del presente, señaló que “vivimos una crisis del capitalismo que tiene un imperio en declive que en su debilidad se vuelve cada vez más peligroso e impulsa guerras porque no tiene otro recurso para sostenerse como superpotencia global” y que montado en esa avaricia y por ese rumbo inhumano “apoya el genocidio en desarrollo en la Franja de Gaza contra el heroico y humilde pueblo palestino”. También indicó que mediante el salvajismo desatado el imperio “provoca a la República Islámica de Irán y está en una campaña contra los migrantes que tratan de buscar nuevos horizontes, porque por culpa del capitalismo sus países tienen graves dificultades”. Y, en tal contexto, no dejó de exigir el histórico reclamo por el fin del bloqueo a Cuba.
Como pasos alternativos al mundo que propone este sistema basado en la explotación a cualquier costo, insistió con que Argentina debe enrolarse “en los espacios de multipolaridad como el Brics, que ofrece nuevas perspectivas y debemos acabar con el FMI y con la ilegítima y fraudulenta deuda externa que nunca contrajimos y nunca debiéramos pagar”. Puesto que a partir del pago de esta deuda fraudulenta se explica “buena parte de la miseria que vivimos los trabajadores”. Dentro del mismo esquema de dominación imperial, denunció que con el secuestro de Maduro y Cilia Flores, EE.UU. dinamitó la Carta de la ONU y el derecho internacional junto “a cuanto acuerdo y norma existía en el planeta”.
En la misma dirección, Keyness dijo que resulta preciso “acercarnos con uno de nuestros principales clientes comerciales como es la República Socialista de Vietnam donde, en estos momentos el Partido Comunista celebra su Congreso sobre el que tenemos expectativas por ver sus resoluciones”.
Sobre todas las cosas, apuntó que en el marco de la crisis civilizatoria que atraviesa el sistema capitalista, se vuelve pertinente “levantar las banderas del socialismo revolucionario, luchar para hacer grande al Partido Comunista y declarar aquí que nuestro espacio de acumulación política es el PCA y si vamos a formar parte de una unidad, alianza o coalición el aporte va a ser más grande si más grande es el Partido”. Porque, explicó en términos autocríticos, que si en Argentina “todavía no logramos constituir la fuerza política de unidad popular antiimperialista, liberadora y soberanista”, es a raíz “de la debilidad que aún tienen nuestro Partido y otras fuerzas con las que compartimos los ideales de la transformación revolucionaria”.
Por otra parte, el Secretario General del Partido Comunista, advirtió que nuestra región toda está amenazada, recordó la presencia del imperio estadounidense desde el Mar Caribe a Tierra del Fuego “donde quiere instalar una base de submarinos de su Comando Sur”, al que definió como “una organización terrorista e ilegal” que pretende intervenir en territorios que están afuera de sus límites. Y afirmó que acciones como estas explican la esencia misma del capitalismo y del imperialismo, que en su crisis muestra sin disimulos su carácter “criminal y fascista”. A partir de lo cual, subrayó que “no hay posibilidad de enfrentar al fascismo sin una profunda unidad antiimperialista de nuestros pueblos”.
La lucha contra la Reforma Laboral y las políticas de ajuste y entrega de Milei
“En nuestro país, la clase obrera, la que produce la riqueza y que hoy aparece segmentada, incluye al joven que no consigue su primer empleo, a aquellos que trabajan en una relación laboral precaria que cada vez son más, los que ven como sus convenios van a la baja, otros pocos que aún conservan sus convenios en niveles aceptables y a nuestros jubilados”, detalló Kreyness en su caracterización clasista y llamó “a un plan de lucha sistemático y organizado en todo el país contra este gobierno fascista y proimperialista de Javier Milei”.
Esto lo sostuvo remarcando que “nos oponemos terminantemente a la reforma laboral que nos pretenden imponer”, a la que “debemos decir no porque nos remite a tiempos anteriores al peronismo e incluso a antes de las conquistas que en su momento lograra el diputado Alfredo Palacios”, jalonadas por luchas históricas de la clase desde inicios del siglo pasado, como las de la Semana Trágica y la Patagonia Rebelde. Al tiempo que resaltó que la reforma laboral antiobrera es una clara muestra de que “este capitalismo ya no puede redistribuir riqueza, ha perdido su capacidad redistributiva y sólo puede actuar frente a los sectores populares que luchan a través de la represión”.
En sintonía con ello, definió que la pelea contra el proyecto de reforma previsional que quiere imponer la Presidencia Milei, “no es sólo una lucha de los actuales jubilados”, sino que también “es la de quienes deben ahora asegurar la posibilidad de que puedan jubilarse cuando llegue su momento y de los jóvenes que tienen el deber moral de apoyar la lucha de los jubilados”.
En un mismo sentido, el titular del PCA fustigó la iniciativa gubernamental que reformuló las atribuciones que tiene el Servicio de Inteligencia del Estado. “Si el Parlamento lo permite, ahora a la nefasta Side se le otorgarían los derechos de detener a personas, pedir el concurso de las policías y de las Fuerzas Armadas para actuar en contra de lo que ellos llaman terrorismo… y dicen que los jubilados son terroristas”. Dejando en claro que la batalla, como pusiera en valor Fidel Castro, es siempre y en todo momento también una batalla de ideas, denunció que “mienten como mintieron los yanquis cuando dijeron que Maduro era la cabeza del Cartel de los Soles, que ahora el mismo Poder Judicial estadounidense reconoce que es una entidad que inexistente”.
Por otro lado, repudió la intención presidencial de derogar la Ley de Glaciares, algo que si prospera favorecería “la contaminación de las aguas y la extracción de minerales”, especialmente de las denominadas “tierras raras por parte de multinacionales extranjeras”, recursos que, remarcó, “son parte de la soberanía nacional del pueblo argentino”. De la mano de lo cual cargó contra la apertura indiscriminada de importaciones “que perjudica el trabajo argentino” y alertó sobre el impacto negativo que va a traer el reciente acuerdo celebrado entre el Mercosur y la Unión Europea que “es un desastre para los pueblos porque tiene la misma filosofía que el Acuerdo de Libre Comercio para las Américas, el Alca, que con la presencia de Hugo Chávez rechazamos en Mar del Plata”.
Así las cosas, Kreyness volvió a insistir que ante la actual situación “debemos avanzar hacia un plan de lucha organizado, escalonado, incesante que pueda culminar en un paro general o en una gigantesca marcha federal que termine cuanto antes con este gobierno” ya que, anticipó, “lo que vamos a encontrar de Argentina en 2027, va a ser tierra arrasada y ya están los buitres apropiándose de nuestra Patagonia”.
Al respecto, y después de señalar que se asiste a “un peligro de desmembramiento de nuestro territorio nacional”, recordó que “tenemos la base de la Otan en las Islas Malvinas”, por lo que “no sólo hay que derrotar al bastardo de Milei y su alianza con el PRO sino a todas las fuerzas que se hacen cómplices votando en el Parlamento junto a ellos o siguiendo el enfoque de no trascender las fronteras del neoliberalismo”. Por lo que propuso “al pueblo peronista y a los trabajadores progresistas avanzados, la construcción de una unidad antiimperialista y antimonopolista”, sin la cual, aseguró, resulta “imposible pensar en un desarrollo que permita un futuro deseable para nuestros trabajadores”. Porque en definitiva, más allá de las ideologías políticas y citando una vez más al Che, recordó que sólo caben dos posiciones en la historia “a favor o en contra de los monopolios”.
La vigencia del Frente de Liberación Nacional y Social y la pertinencia del socialismo en Argentina
Por todo esto, volvió a ubicar en el centro de la lucha a desarrollar el concepto de que “el antiimperialismo es la estrategia y la táctica de la revolución latinoamericana”.
Junto a eso invitó a “hacer un balance crítico y autocrítico” en su 40 aniversario del 16 Congreso del PC. “Un debate acerca de esa experiencia y de todo lo transcurrido en estos años” y exhortó a que el resto de las fuerzas políticas de la Argentina hagan también “un debate sobre lo que pasó en estas últimas cuatro décadas”, período en el cual reconoció que “hubo algunas reformas positivas”, pero aseveró que “ha terminado el tiempo de las terceras posiciones, la conciliación de clases, la ideología del fifty-fifty porque los trabajadores son quienes producen las riquezas y, por lo tanto, que obtengan sólo el cincuenta por ciento no nos parece correcto”.

A propósito de estos debates a instalar formuló algunas preguntas retóricas: “¿no será que algo tiene que ver la ideología del nacionalismo burgués en la pasividad, en la baja de subjetividad de nuestro pueblo, en la falta de luchas necesarias para enfrentar al mileísmo que todavía prevalece entre el movimiento obrero y popular?” Y añadió con un mismo tono “¿Qué es la burguesía de hoy en la Argentina? ¿Son acaso hegemonía las pymes, acaso lo son los empresarios nacionales?”
Sin dudarlo reclamó la necesidad de “terminar con esta milonga”, ya que en los hechos “hay una burguesía extranjerizada, ultraconcentrada y gobernada como títere desde Washington por grandes fondos de inversión como BlackRock y Vanguard o el que tiene a Sergio Massa entre sus ejecutivos”. En función de esta línea volvió a recordar la trascendencia que tiene “hacer grande a esta fuerza política marxista, leninista, revolucionaria, latinoamericanista y antipatriarcal como es el Partido Comunista”. Más aún en estos “tiempos duros en los que ya no hay lugar para moderaciones y seguidismos abstractos”. Y es por eso que describió un planteo con “tres grados de unidad”. Es decir, “una unidad amplia para acabar con este gobierno y sus ideas ultraliberales y neofascistas”; la necesaria tarea de trabajar en la construcción de una “unidad para un proyecto nacional e independiente soberano y para beneficio de los trabajadores y el pueblo” y, además, la cotidiana y estratégica labor militante de “trabajar con nuestros amigos y sectores más cercanos la unidad de los revolucionarios y los antiimperialistas en el esfuerzo de construcción de un verdadero Frente de Liberación Nacional y Social”.
Ante el gran desafío que impone por delante esta etapa, reiteró que “nada de esto será posible si no se desarrolla el PC, si no se van consolidando organismos básicos de nuestro Partido y nuestra Juventud Comunista en los lugares de trabajo de vivienda y de estudio”. Y precisó: “un círculo de La Fede en cada centro de estudios, una célula del PC en cada lugar de trabajo y ocupando el territorio porque debemos darle contenido a la construcción de poder popular, que tiene un componente territorial pero también ideológico y económico, porque no hay organización popular verdaderamente autónoma si depende de los fondos del Estado burgués para su desarrollo”.
Finalizando su discurso, Jorge Kreyness saludó “a los luchadores del movimiento de jubilados, a los compañeros de la juventud y del movimiento obrero sindical, a los del Movimiento Territorial Liberación y al conjunto de las filas del PC”. E hizo un último llamado “en esta hora y en este aniversario, para continuar el legado que nos dejaran nuestros fundadores: luchar por la solidaridad internacionalista y dar el aporte de colocar a la Argentina en la senda de la liberación nacional y social, de la revolución socialista y de la lucha estratégica por una sociedad comunista”.