Se cumplieron 90 años del golpe de Estado del franquismo contra la Segunda República, que siginificó el inicio a la Guera Civil Española. En esta columna para Nuestra Propuesta Nuria Pérez Jacky(*) recuerda aquellos acontecimientos que marcaron una bisagra en la historia, reafirmando el ejemplo de la resistencia republicana y de la solidaridad internacional para hacerles frente en la actualidad a las amenazas neofascistas.
El 18 de julio de 1936, Francisco Franco al mando de las tropas del bando Nacional se subleva contra el gobierno legítimo de la II República española que había ganado las elecciones en febrero de ese año con el Frente Popular. Al fracasar el levantamiento en las provincias industriales, España queda divida en dos; estalla la Guerra Civil, dura tres años, 600 mil muertos. Destrucción, hambre, muerte, persecuciones, desapariciones.
El fascismo gana la Guerra, Franco se hace con el poder absoluto el 1ro. de abril de 1939 hasta su muerte, ocurrida cuarenta años después. Fueron miles los exiliados que huyeron de una España bombardeada y destruida.
Para la libertad sangro, lucho, pervivo, Miguel Hernández canta a la República Española, al pueblo español masacrado por las tropas franquistas, el poeta muere en sus cárceles.
Mi casa era llamada la casa de las flores. Raúl, ¿te acuerdas? ¿Te acuerdas, Rafael? ¿Federico, te acuerdas? Pablo Neruda sumergido en la nostalgia de la otra España, aquella de antes del ´36. Su Federico del poema, García Lorca, es asesinado a un mes de iniciada la Guerra.
El toro de la muerte de Madrid, solo, Terrible toro enamorado resopla, se incorpora, salta, pañuelos, trenes, torres, aeroplanos, tanques, navajas y azucenas, Raúl González Tuñón imprime en sus crónicas de guerra la fuerza del pueblo que resiste.
Poetas, intelectuales, integrantes de las Brigadas Internacionales, pueblos del mundo ofrecieron solidaridad a la República a través del Socorro Rojo y del Comité Argentino de Mujeres Pro Huérfanos Españoles (CAMHE) con lazos internacionales. Fanny Edelman, entre otrxs militantes comunistas argentinxs viajó a Barcelona como parte del Socorro Rojo. Ninguna guerra civil del siglo XX ha sido tan recordada, ni tan llorada. Ninguna como la Guerra Civil Española.
La República con el avance de la guerra agota armamento y capacidad para alimentar a la población; los países europeos le dan la espalda en tácito apoyo al bando Nacional conformado por los monárquicos, la burguesía industrial enriquecida con el tráfico de esclavos en siglos anteriores, terratenientes y los partidos unificados en la nueva Falange, dilectos herederos del dictador Miguel Primo de Rivera.
La Alemania nazi junto al fascismo de Mussolini sostuvo militarmente a Franco: aviones, armas, soldados. Hitler es responsable de los primeros bombardeos a la población civil española, en total hermandad con los alzados para aniquilar lo que consideraban el peligro de la expansión comunista en Europa.
La Unión Soviética se convirtió en el único Estado que envió ayuda a la República, suministros bélicos y expertos en tácticas de organización militar.
El gobierno francés, con políticas de tono pendular al cerrar sus fronteras en forma intermitente demostró su desconfianza al pueblo español. El Reino Unido sumó su neutralidad. El grado de movilización popular y las reformas sociales y políticas implementadas por la República despertaban incertidumbres en la cómoda red de países europeos que muy pronto se verían sumergidos en la Segunda Guerra Mundial.
La Segunda República propició enormes avances respecto a los derechos de las mujeres: obtuvieron la igualdad ante la Ley, el derecho a ser electas, al aborto voluntario. Federica Montseny fue nombrada ministra de Sanidad, la primera mujer en España que accedía a ese cargo. Se decretó el matrimonio civil y la separación de la iglesia del Estado.
Argelès-sur-Mer, sur de Francia junto al Mediterráneo, a pocos cientos de kilómetros de la frontera española, en una franja de playa cercada por alambrada de púas, ahí se asienta el campo que Dalalier, el primer ministro francés, ofrece a los refugiados. Cielo azul tan profundo como el hacinamiento, enfermedad y carencias que padecieron en este campo de concentración el medio millón de españoles que alcanzó a escapar del fascismo al triunfo de Franco, cruzando los Pirineos en una dolorosa y masiva huida que la historia recuerda como La Retirada.
¡No pasarán!
La Pasionaria, dirigente comunista, pronuncia el llamamiento a resistir el ataque fascista contra el gobierno legítimo de la República al inicio de la Guerra, un símbolo de lucha histórico enclavado en la memoria de los pueblos.
El Socorro Rojo Español, la Agrupación de Mujeres Antifascistas, las Brigadas Internacionales, organizados por el Partido Comunista se constituyeron en precedentes de lucha contra el nazifascismo durante Segunda Guerra Mundial.
Su vigoroso legado cobra vigencia como ejemplo de resistencia para las luchas actuales contra el avance del fascismo embozado en las nuevas/viejas derechas que atraviesan todas las capas del gobierno actual.
(*) Nuria Pérez Jacky es militante de la UMA (Unión de Mujeres Argentinas) e integrante de la Cátedra de Géneros Alcira de la Peña del CEFMA (Centro de Formación Marxista Héctor Agosti), además de ser una asidua colaboradora en distintas revistas y publicaciones de historia, de política, literarias y feministas.