“Tenemos el derecho de no ser tolerantes con los intolerantes” sostuvo la Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina al reflexionar acerca de los recientes dichos vertidos por el presidente en su aparición en una de las sedes porteñas de ese colegio, donde llevó su anticomunismo a niveles insólitos, calificando al marxismo como “teoría satánica”, y volvió a arremeter contra los periodistas.
“El marxismo no es simplemente una teoría económica alternativa con errores técnicos corregibles”, sino “algo mucho más serio, se autodeclara como una teoría satánica”, sostuvo sin temor al ridículo Javier Milei, mientras su plan económico ultraliberal no para de generar hambre y exclusión. En su discurso, leído con notoria dificultad, además de aseverar que “Marx era satanista”, vertió una catarata de insultos y conceptos execrables repartidos contra buena parte de lo que percibe como sus enemigos, con especial énfasis en su recurrente ataque a los periodistas.
Las declaraciones anticomunistas del presidente y su hostigamiento a la prensa, desde ya, no son ninguna novedad. Sin embargo, lo más grave del asunto es que esta vez, como ya ocurriera en 2024 en el colegio Cardenal Copello de Villa Devoto donde él cursó la secundaria, su “batalla cultural” fue expuesta ante una audiencia integrada por alumnos y alumnas del nivel secundario, a quienes invitó -con éxito- a aplaudir las barbaridades que estaba diciendo.
La cita fue en la sede del barrio de Almagro de la ORT, una institución educativa privada de la comunidad judía que recibe también alumnos no judíos y que oferta educación primaria, secundaria técnica y de nivel superior terciario. Hasta ahí, el miércoles pasado, fue Milei para dar una charla a estudiantes de cuarto y quinto año titulada “Ética como política de Estado”, organizada en el marco de los festejos del 90 aniversario de este establecimiento.
La iniciativa mereció la desaprobación de buena parte de la comunidad educativa de la ORT, sigla que deriva de un lema en ruso que en castellano significa "Sociedad para la Promoción de Oficios y Trabajo Agrícola para los Judíos”. Ex alumnos, docentes y familias de estudiantes de la institución señalaron que “Javier Milei representa aquello que hoy va en contra de los fundamentos democráticos y de convivencia política que tanto costó recuperar en las últimas décadas en nuestro país”.
Ante el hecho, la Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina (Icuf) también manifestó su repudio por medio de una declaración en la que hizo suya una frase del filósofo Karl Popper: “Tenemos el derecho de no ser tolerantes con los intolerantes”. En ella hace público su rechazo “a la utilización de un establecimiento educativo, en este caso la Asociación ORT Argentina, por parte del Presidente de la Nación para transmitir un discurso político atravesado por la descalificación, la violencia verbal y el discurso de odio que en nada expresan los conceptos humanistas del judaísmo”.
Asimismo, por medio del comunicado que lleva las firmas de su Presidente, Marcelo Horestein, y su Secretaria General, Diana Kogan, el Icuf advierte que “resulta grave la contradicción de quien acusa permanentemente a las escuelas de ‘adoctrinar’, y ahora utiliza un espacio educativo para difundir sus propias ideas políticas, económicas y morales”. Y, tras remarcar que “educar es promover el pensamiento crítico, el pluralismo, el respeto y el debate democrático”, subraya que “defendemos la democracia”, pero también “una escuela libre de discursos de odio”.
Por su parte, desde el Partido Comunista de la Ciudad de Buenos Aires, se respondió con ironía a través de sus redes sociales diciendo que “Milei nos dijo satanistas pero no entendemos por qué, si el que hace pactos con Trump, Netanyahu y Peter Thiel es él”.